Una guerra burocrática paraliza las excavaciones en el yacimiento de Pintia: “El alcalde nos trató como delincuentes”
Con papeles y no con espadas, con guardias civiles y no con soldados romanos, Pintia vuelve a ser asediada, esta vez en una 'guerra burocrática'. Los trabajos previos a las excavaciones de Pintia, que perteneció al pueblo prerromano de los vacceos, han sido paralizados después de la denuncia que ha interpuesto el Ayuntamiento de Peñafiel (Valladolid), donde los arqueólogos llevan años organizando campañas.
El alcalde de Peñafiel (Valladolid), Roberto Díez, se presentó hace unos días en la excavación de Pintia con la Guardia Civil, intentando paralizar los trabajos que se estaban realizando en el yacimiento romano. Un peón estaba ejecutando dos zanjas de una longitud de 15 y una profundidad de 80 centímetros --según los datos de la denuncia, fechada en el 10 de marzo-- en un terreno propiedad del presidente de la Comunidad de Regantes de Valdemudarra, que lo había permitido. Se trataba de unas catas para localizar el foso del campamento romano. “Se personó el alcalde con la Guardia Civil como si fuéramos delincuentes. Nos gustaría poder hacer nuestro trabajo como llevamos haciendo 45 años”, explica a elDiario.es el presidente del Centro de Estudios Vacceos Federico Wattenberg, Carlos Sanz.
Pintia es un Bien de Interés Cultural de 125 hectáreas y alberga en su poblado y necrópolis restos de más de mil años de desarrollo de las tres grandes culturas que la poblaron: la vaccea, la romana y la visigoda. El siguiente paso era el campamento ro
El Ayuntamiento defiende en la denuncia que ha ordenado paralizar las obras porque no cuentan con la autorización necesaria y por eso ha interpuesto una denuncia directamente contra el director de la excavación. Este medio se ha puesto en contacto con el regidor municipal, del Partido Popular y que lleva en el cargo desde 2020, pero no ha respondido. Sanz defiende que en otras ocasiones se han hecho catas arqueológicas similares, y que estas no son iguales que las catas que se realizan para instalar riegos para los viñedos, por ejemplo.
La Guardia Civil remitió la denuncia al organismo competente, el Servicio Territorial de Cultura de la Junta de Castilla y León, que emitió un informe en el que destacaba que la ejecución de las catas estaba autorizada, que las zanjas constituían catas arqueológicas regladas y se estaban realizando bajo la dirección técnica correcta y que, por lo tanto, ninguna de las actuaciones había provocado daños al Patrimonio Arqueológico.
elDiario.es se ha puesto en contacto con la Consejería de Cultura, desde donde se ha explicado que el 2 de marzo se autorizó la realización de actividad arqueológica, lo que incluye la intervención en una parcela en la zona del cruce de caminos de Las Quintanas y en otra parcela donde existe una estructura cuadrangular. Sin embargo, defiende que en este caso el equipo de investigadores necesitaba una licencia urbanística “que concede el Ayuntamiento afectado, además de la autorización arqueológica de la Consejería”. El Centro de Estudios Vacceos lleva años realizando excavaciones en la zona y aseguran que jamás se les ha pedido una licencia municipal.
Según el informe de la Junta, al que ha tenido acceso elDiario.es, el 19 de marzo de 2026 un técnico visitó la parcela en cuestión, que constató que se había retirado una capa superficial en ambas zanjas, en una de las cuales se registraron depósitos arqueológicamente contextualizados. “En ambas catas se dio por concluida esta fase inicial y se ha programado dar continuidad a la documentación conforme a la propuesta autorizada por la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León”, señala el informe técnico de la Junta. Sin embargo, el director de la excavación teme que los trabajos previos no puedan realizarse a tiempo.
Finalizada esta fase inicial de la excavación el equipo de investigación tiene previsto continuar la excavación en el área donde se han obtenido resultados positivos y abrir una nueva cata diagnóstica para localizar el foso en otro punto. Pero de momento no ha sido posible. “Los preliminares tenían que estar ya hechos y están a medias, nos faltaría hacer una tercera zanja para buscar el otro extremo del campamento. Excavamos en julio y necesito saber dónde, tenerlo ya todo trazado y acotado para trabajar las tres semanas con un equipo de 20 personas y poder sacarle rendimiento”, protesta Carlos Sanz, que además recuerda cómo pidió permiso a la Junta de Castilla y León un poco antes de lo normal para evitar parálisis administrativas derivadas del proceso electoral.
Campamento romano
Los historiadores esperan encontrar restos del campamento romano que se asentó en los alrededores de Pintia durante las guerras numantinas. “Lo primero que se hace son campañas de castigo contra los vacceos: se les corta el suministro, se incendia la ciudad y se van a Numancia. No esperamos que haya mucho más allá que estructura, porque fueron dos semanas de asedio como mucho”, reconoce Carlos Sanz.
El director del Centro de Estudios Vacceos recuerda la importancia de esta investigación: “localizar una sola moneda nos puede ayudar a datar el yacimiento”, subraya Sanz, que cree que los objetos que podrán encontrar serán huesos de fauna y objetos que perdieran o rompieran los soldados.
Sanz también pone en valor el trabajo que se ha hecho en los últimos años no solo a través de las excavaciones, sino también de las restauraciones y las visitas guiadas por varios puntos visibles del yacimiento.
No es la primera vez que en el yacimiento de Pintia hay problemas: en enero de 2024, una zanja de riego que no contaba con las licencias necesarias destruyó una parte importante del yacimiento de Pintia y arrolló viviendas, murallas, vías y menaje cerámico. El caso todavía está en fase de instrucción, según explica Sanz. Ahora es este agricultor el que ha contactado al Ayuntamiento para protestar por las catas arqueológicas de Pintia.
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