El consejero de Vox promete “controlar al lobo” en Castilla y León y devolver los alimentos extranjeros que no cumplan los estándares
El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental de la Junta, Antonio Pino, ha prometido “controlar al lobo” en Castilla y León y devolver los alimentos extranjeros que no cumplan los estándares. Así lo ha manifestado este viernes en la comparecencia de Pino sobre los Presupuestos Generales de la Comunidad de 2027, en la que ha explicado que Agriculturapasará de gestionar 634,80 millones de euros en 2024 a 739,72 millones en 2027, un incremento del 16,53%.
El consejero de Vox ha aseverado que ya se empieza a ver su forma de trabajar y ha defendido que su formación no ha entrado en el gobierno “a dejar las cosas como estaban”, sino a “desregular, simplificar y defender al sector” con “criterio propio”. Pino ha apostado por una Política Agraria Común (PAC) “que siga siendo común, que esté suficientemente financiada y con un presupuesto propio” y evite “generar diferencias” entre agricultores. El titular de Agricultura ha reivindicado que se reduzcan los plazos y se simplifiquen las tramitaciones en todos los ámbitos medioambientales siempre que se mantengan estas “garantías ambientales”.
Castilla y León ha anunciado que rechazará y devolverá “de vuelta a su país de origen” aquellos productos agroalimentarios “que tengan estándares que aquí no admitiríamos”. Los productos agroalimentarios procedentes de fuera de la UE están sometidos a controles aduaneros e inspecciones de sanidad exterior y deben cumplir con los parámetros europeos de Seguridad Alimentaria. “Prioridad para el producto nacional”, ha reivindicado.
El espacio educativo PRAE incluirá la tauromaquia y ganadería
Además, ha señalado que se está analizando “la viabilidad del programa de cría del urogallo”, aunque no ha ahondado en detalles. Antonio Pino también ha puesto en valor la función del espacio del PRAE (el centro de referencia en educación ambiental de Castilla y León) y su labor educativa, que abordará también el funcionamiento del medio rural y “acercará la realidad de la tauromaquia y la ganadería intensiva y extensiva”.
Antonio Pino ha ensalzado la labor de la caza como actividad “económica y social” para el medio rural para abordar los accidentes provocados por fauna silvestre y los riesgos sanitarios del contacto entre fauna silvestre y ganado. No ha abordado, sin embargo, las cautelarísimas acordadas por el Tribunal Superior de Justicia que restringe la caza de cinco especies de aves. También ha anunciado que está previsto que en 2027 se destinen “inversiones para promoción del turismo ligado a la caza y pesca”.
“No queremos exterminar al lobo”
El consejero de Agricultura ha defendido que el lobo es “una de las cuestiones que más preocupa a los ganaderos” ha garantizado que él “va a controlar al lobo” y que está trabajando en una nueva Orden para regular la situación. “No hay que rasgarse las vestiduras. Eso no significa que queramos exterminarlo, pero sí controlarlo”, ha zanjado.
Pino ha garantizado que se pagará el crédito necesario para atender las indemnizaciones de las explotaciones agrarias afectadas por el lobo, puesto que aún quedan pendientes de pagarse las incidencias de 2025 y 2026 (6 millones pendientes de pago y 1.180 explotaciones afectadas, según datos de la Junta enunciados por el PSOE). El responsable ha explicado que los expedientes están en los servicios territoriales de Medio Ambiente y no en Agricultura debido a que esta área es la que tenía las competencias en materia de caza hasta la nueva configuración de la coalición PP-Vox.
“He urgido buscar una fórmula para poner medios humanos y desbloquear la situación”, ha expuesto Antonio Pino, quien ha afirmado que también ha ofrecido personal propio. También ha prometido que a partir de 2027 el plazo del pago se limitará a treinta días, y que en los primeros dos meses del próximo año se afrontarán los pagos pendientes.
Pino ha avanzado también que tiene intención de “poner medios” para reducir los ataques, algo en lo que coinciden las comunidades afectadas, independientemente del signo político que gobierne. También ha incrementado hasta 2,87 millones de euros las partidas para “prevención de daños por otra fauna” como el oso pardo. “La conservación de la fauna necesita instrumentos para afrontar la situación”, ha zanjado.
Crisis del cereal
La crisis que afronta el sector cerealístico ha ocupado buena parte de la comparecencia del consejero de Agricultura. Pino ha asegurado que conoce la situación porque él mismo siembra cereal. Aunque no ha comprometido ninguna partida concreta, Antonio Pino ha avanzado que en febrero habrá una partida extraordinaria “hasta dónde podamos llegar”. También ha asegurado que se está analizando “cómo hacer que el sector sea rentable”.
Antonio Pino ha calificado estos presupuestos de “buenos” y ha esperado que “el dinero llegue al sector y se ejecute al 100%”. “Que yo tenga que decirle a Carlos [consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo] el próximo año en octubre que me he quedado sin dinero y que ha llegado todo al sector”, ha apuntado.
Veterinarios habilitados
Castilla y León pondrá en marcha “de forma inminente” la figura del veterinario habilitado, según ha anunciado Antonio Pino, quien ha explicado que los veterinarios habilitados pueden participar en determinadas actuaciones sanitarias oficiales. “Queremos consolidar y potenciar este modelo, aprovechar mejor la experiencia de los profesionales que conocen las explotaciones de primera mano y aumentar nuestra capacidad de actuación sobre el terreno”, ha sostenido.
La intención es mantener todas las garantías sanitarias, pero trabajando de otra manera: contando de una forma activa con los veterinarios, dando una respuesta más ágil y cercana y devolviendo al ganadero la libertad para gestionar su explotación, ha defendido. El consejero ha recalcado que la sanidad animal exige además estar preparados para enfermedades emergentes y reemergentes para situaciones que pueden aparecer con muy poco margen de reacción, recoge EFE.
Durante su comparecencia, ha situado el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl) como uno de los principales instrumentos para modernizar el sector, investigar sobre los problemas que preocupan a agricultores y ganaderos, trasladar nuevas tecnologías a las explotaciones, potenciar y ampliar los regadíos y conseguir más valor para las producciones agroalimentarias. En 2027 el Instituto contará con 101,55 millones de euros, un 14,52 % más que en 2024, últimas cuentas aprobadas en Castilla y León.
Por otra parte, en materia de política ambiental, ha considerado que las autorizaciones y evaluaciones ambientales son, en muchos casos, la puerta de entrada de una inversión en Castilla y León. “Queremos reducir los plazos simplificando la tramitación y mejorando la coordinación entre los órganos que intervienen”, pero manteniendo todas las garantías ambientales, ha señalado.
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