La portada de mañana
Acceder
Un cambio de Pfizer y la falta de previsión ponen en riesgo miles de vacunas
Cifuentes se sienta en el banquillo con una agenda desaparecida dos años
Opinión - Entre lo urgente y lo importante, por Esther Palomera

La 'paga extra' por la gestión del COVID creó tensiones entre los sanitarios y con la Junta de Castilla y León: “Ha traído más discriminaciones que ventajas

Enfermeras atienden a un paciente. EFE/ Marcial Guillén/Archivo

La 'paga extra' por la gestión del COVID que dio la Junta en verano indigna a los sanitarios. Se anunciaba a finales de junio, de forma paralela a la desescalada: "Sacyl pagará el complemento COVID-19 a sus profesionales". La idea de la Junta de Castilla y León era pagar un plus a los trabajadores sanitarios "como compensación a este extraordinario esfuerzo", y así lo acordó con los sindicatos.

Sin embargo, a la larga, muchos profesionales consideran que esta 'paga extra' ha dado más problemas que beneficios y aseguran que creó tensiones entre los propios sanitarios y hacia la Administración. Una tensión que ahora aumenta, después de que la Junta impusiera un decreto para modificar las condiciones laborales de los profesionales.

"Ha traído más discriminaciones que ventajas, ha generado enfrentamientos y mal ambiente", lamenta la presidenta del Colegio de Enfermería de Valladolid, Silvia Sáez. "En función de los mandos intermedios, en cada sitio se utilizó un criterio. Ha habido algunas quejas y no ha habido respuesta", denuncia el secretario de sanidad de UGT Castilla y León, Miguel Holguín.

Pero al final, cada gerencia ha tenido sus propias gratificaciones y en cada caso se pagó en distintas fechas. "A pesar de que había criterios como que fuera para los sanitarios que estuvieron en primera línea y que pasaron una parte importante de su jornada en atender a pacientes COVID, al final se fue difuminando", lamenta el presidente del Colegio de Médicos de Palencia, Francisco José del Riego. Los gerentes enviaban una propuesta, que debía ser valorada por la Comisión Mixta y de la Junta Técnico Asistencial de las Gerencias de Atención Hospitalaria y al Consejo de Gestión de la Gerencias de Atención Primaria y de la Gerencia de Emergencias Sanitarias.

Para recibir esta gratificación, se ha tenido en cuenta sus funciones (su categoría profesional) y su grado de participación en la crisis sanitaria, como si trabajaron directamente con pacientes afectados por la COVID-19 más o menos tiempo de su jornada laboral. Así, se pretendía premiar más a quienes hubieran trabajado en atención directa de COVID durante más del 80% de su jornada que a quienes mantuvieron sus condiciones de trabajo a pesar de la pandemia.

De esta forma, se establecía un porcentaje sobre el sueldo base, con una gratificación menor o mayor y se dividía a los trabajadores en tres grupos: los que no cambiaron sus condiciones de trabajo (grupo 1, se multiplica el sueldo base por 0,3); los que trabajaron directamente con pacientes COVID pero que no cambiaron sus condiciones de trabajo (grupo 2, se multiplica el sueldo base por 0,6); y los que pasaron a trabajar a turnos para atención directa a COVID, o que dedicaron más de un 80% de su jornada a la atención COVID (grupo 3, se multiplica el sueldo base por 1). Además, los profesionales que tuvieran que coger la baja por COVID también recibirían la parte proporcional de la cantidad establecida para su grupo.

Sin embargo, preguntados por este periódico, el balance negativo es unánime. Algunos profesionales lamentan que se dividiera tanto entre médicos de primera línea y no, puesto que, insisten, se trabajó en equipos "multidisciplinarios" y muchos atendieron pacientes de COVID-19. "Casi todos trabajamos en la pandemia y los incentivos han sido limitados. Ha sido un pequeño incentivo, pero no ha llegado a todos", agrega el presidente del Colegio de Médicos de Soria, José Ramón Huerta. Desde el sindicato de Enfermería van todavía más lejos. "Ha habido verdaderas sangrías", lamenta Mercedes Gago, la presidenta autonómica de Satse.

Desde el sindicato médico Cesm destacan que ellos se opusieron a esta gratificación que ha resultado "totalmente aleatoria". "Ha discriminado tajantemente a médicos que cogieron el coronavirus durante su ejercicio profesional", lamenta el presidente del Sindicato Médico CESM en Segovia, Miguel Marina. Este médico asegura que el reparto estaba "mal planteado" y creó diferencias porque "estaba en manos de los gerentes y la dirección médica de Atención Primaria". "Creó malestar con la Administración... creó discordancias incluso dentro de las mismas áreas. Hubo compañeros graves por COVID y, a la hora del reparto, quedaron fuera. Eso dolió a todos, los que habían cobrado y los que no", insiste Marina.

Consideran que es más importante que haya un reconocimiento por parte de la sociedad y la Administración que una compensación económica que, al final, como máximo, suponía entre 694 y 1.327 euros. "No queremos dinero, solo reconocimiento", reivindica Sáez, que apostilla, en relación al decreto de la Junta: "Y ahora nos quitan los derechos". "Lo que quieren los sanitarios es descansar y desconectar", reclama Holguín, que lamenta que ahora, coger un día libre repercute en detrimento del trabajo de otro, que debe realizar su trabajo y el del compañero que descansa."Nos sentimos como una subcontrata", lamenta el ugetista.

Las enfermeras y auxiliares de residencias

La Consejería de Familia entregó también una gratificación por valor de 2,5 millones de euros para los trabajadores de las residencias públicas, según ha informado a este diario.

Etiquetas
Publicado el
28 de noviembre de 2020 - 09:36 h

Descubre nuestras apps

stats