Cuando solo queda la huelga de hambre
Cuatro trabajadores mantienen su decimoséptimo día de huelga de hambre en Badalona. Lo hacen para reclamar que les paguen el año que han trabajado para la empresa Comroc 2006. Dos tiendas de campaña a las puertas de la empresa son el testimonio de la protesta. En su interior, los hermanos Alexandru, Viorel y Nicolae Aroncutean, y su compañero Tito Petrean, todos ellos de origen rumano, mantienen su acción con el apoyo de entidades vecinales y solidarias de Badalona.
A primera hora de la de este jueves encontramos a los huelguistas acompañados de un sanitario que les hace el seguimiento. A pesar de la duración del ayuno se encuentran bien. Los tres hermanos han perdido una media de seis kilos y Petrean, que se ha sumada más tarde a la protesta, ha perdido dos.
Cuentan que fueron contratados por por Joan Casafont en 2012. “Nos dijo que nos hicieramos autónomos, que él pagaría lo que no eran salarios”, explica Alex. Pero su sorpresa llegó cuando vieron que en junio de 2012 la Seguridad Sociales les reclamaba las cotizaciones mientras ya llevaban un tiempo sin cobrar. Entonces lo denunciaron. “Nos dijo que nos pagaría el Gobierno” afirman los huelguistas.
Al cabo de unos meses, en diciembre, salió la sentencia. El juez consideraba que el empresario debía pagar lo que se debía a los trabajadores y contratarlos. “No cumplió, ni salario ni contrato” puntualizan. Luego vino una segunda denuncia, y el 8 de abril obtuvieron la correspondiente sentencia, de nuevo favorable. Habían estado trabajando desde diciembre -desde que recibieron la primera sentencia- hasta abril sin percibir nada. Y el conflicto estalló. En total consideran que les deben pagar los sueldos de un año y las indemnizaciones por contratación fraudulenta, que oscilan entre los 32.000 y los 72.000 euros. Pero el empresario se ha negado a pagar. Y no pasa nada.
Las empresas para las que trabajaba y trabaja Comproc 2006 son importantes, el grupo que construía la línea 9 del metro de Barcelona, o el grupo de sociedades que instalan las catenarias del AVE.
Escrache kafkiano
La situación ahora es kafkiana. Los grupos de apoyo a los cuatro trabajadores llegaron a hacer un escrache en el domicilio particular de Casafont en Barcelona: “salió él y dijo que no era Casafont”, afirma un vecino. Badalona no es tan grande y, en el momento en que catalunyaplural.cat conversaba con los trabajadores, el empresario pasó por delante del pequeño campamento de los huelguistas. “Es el que había dicho que no era”, comentaron.
Alrededor de los cuatro trabajadores se ha creado un movimiento de solidaridad importante. De su salud se encargan sanitarios voluntarios del Hospital de Can Ruti. La Asociación de vecinos y vecinas de Coll i Pujol ha recogido comida para las familias de los huelguistas y, de forma rotatoria, también lo hacen grupos de personas vinculadas al movimiento 15-M, la PAH local y algunos sindicatos. Partidos de izquierda como la CUP y EUiA, además de los grupos municipales de ICV y PSC, les han mostrado su apoyo. Todos juntos han formado el Ágora Ciudadana, organismo unitario de lucha en Badalona. Incluso el pasado miércoles se realizó una huelga de hambre solidaria, de unas horas, lo que hizo que en la puerta de la empresa se plantaran una decena de tiendas de campaña.
Intimidación policial
También a la puerta de la empresa se presentan periódicamente los Mossos d'Esquadra. “Lo hacen para intentar darnos miedo” asegura Albert Vendrell, el sanitario que asiste a los trabajadores. En teoría son requeridos por el empresario si se siente amenazado. Pero ni de los carteles ni de las pancartas se deduce ninguna intimidación.
El Ayuntamiento de Badalona también hace acto de presencia de vez en cuando. Lo ha hecho la Unidad Omega de la Guardia Urbana, un discutido cuerpo antidisturbios convertido en la guardia pretoriana del alcalde del PP, Xavier García-Albiol. El alcalde, cabe recordarlo, hizo su campaña electoral con acusaciones contra los gitanos rumanos, lo que le ha costado estar encausado judicialmente por fomentar el odio racial.
Vecinos solidarios
Mientras hablamos con los huelguistas acude una vecina de Badalona. Les lleva bolsas con productos isotónicos. Se sienta y explica que durante mucho tiempo ha llevado, ella misma, una protesta para conseguir la dación en pago y finalmente ha ganado, “pero me costó entrar tres veces en la UCI”. Por eso se ha hecho una experta en asuntos sanitarios.
Por si fuera poco Comroc presentó concurso de acreedores el 28 de mayo pasado. Esto hace que el caso pase a los juzgados mercantiles y para personarse se deban pagar costas importantes, impuestas por el ministerio de Justicia. El Col·lectiu Ronda de abogados asumirá solidariamente la defensa y las organizaciones solidarias están pensando en cómo recoger el dinero que hará falta para presentar la denuncia.
Por último, también han llamado a la puerta de sus tiendas algunos miembros del consulado de Rumanía en Barcelona: “nos han dicho que nos vayamos a casa”, dicen los trabajadores, recordándoles “pueden quitarnos a los niños”, en referencia a las custodias. Pero siguen plantados reclamando lo que consideran suyo.
Sobre este blog
El Diari del Treball es un blog con voluntad de reflejar, tanto desde la información como la opinión, la lucha por preservar los derechos laborales y económicos que la crisis pone ahora en peligro. El blog está coordinado por el periodista Tomeu Ferrer.