Puigdemont transmitió al Govern la idea de que el Estado respondería con “un uso indiscriminado de la fuerza”
Carles Puigdemont fue quien explicó a su Govern, a los dirigentes de los partidos que le daban apoyo y a los representantes de las entidades que tenía indicios de que el Ejecutivo central respondería con un “uso indiscriminado de la violencia” si se declaraba la independencia. El president ahora cesado trasladó esta información en más de una reunión. La más multitudinaria fue la celebrada la noche del miércoles 25 de octubre, en la que se estuvo debatiendo la conveniencia de adelantar las elecciones.
Ese día, el llamado 'estado mayor' (integrado por algunos asesores externos y representantes de los partidos), los consellers, algunos diputados y los dirigentes de las entidades independentistas se reunieron en el Palau de la Generalitat para decidir si había que aprobar la DUI o adelantar los comicios. En ese encuentro, como ya había explicado en algún otro de carácter más restringido, según confirma uno de sus interlocutores, Puigdemont insistió en que si se seguía adelante con la proclamación de la república la respuesta del Estado incluiría la “violencia”.