"Me dijeron en la ecografía que podría tener un hijo con malformaciones y lo tuve que vivir sola porque no dejaron entrar a mi pareja"

Atención a una paciente en el Hospital del Vinalopó de Elche donde sí se permite el acompañamiento a las gestantes.

"Te voy a sacar una foto bonita de tu bebé para la abuela", asegura Laura Gómez que le dijo el ginecólogo hace tres semanas en la consulta de la primera ecografía. "Para la abuela, y para el padre, que se ha quedado fuera sin poder entrar y está triste", le replicó ella.

En los últimos meses, usuarias del Hospital General Universitario de Elche vienen denunciando la "discriminación" del servicio de ginecología y obstetricia que, a diferencia de la mayoría de los hospitales públicos o de gestión privada de la Comunitat Valenciana, no está permitiendo la entrada de un acompañante en las consultas programadas y ecografías.

Esta decisión unánime entre las ginecólogas y ginecólogos, respaldada por la dirección del centro ante el "riesgo doble", aducen, de contagio por la COVID-19 con la presencia del padre, contraviene el 'Protocolo de Atención a Gestantes durante el seguimiento del embarazo y parto durante el periodo de transición de la Consellería de Sanidad Universal y Salud Pública', actualizado a fecha del pasado 5 de junio.

El documento señala que "la mujer puede ser acompañada por una sola persona" en "el acceso al hospital para visitas de seguimiento del embarazo". De hecho, en la exposición de motivos, el protocolo autonómico establece que, dada la "significativa contención del número de casos y el proceso de desescalada hacia la nueva normalidad" que se está registrando en la Comunidad Valenciana, "animan a tomar medidas que relajen el alto nivel de aislamiento al que se han visto sometidas las personas en su contacto con el sistema sanitario, garantizando las medidas de prevención necesarias".

La prohibición de entrada de acompañante del General de Elche en las tres ecografías programadas "supone para ellas una importante alteración de su estado anímico", recuerda el Colegio de Enfermería de Alicante en un escrito dirigido al gerente del Hospital, Carlos Gosálbez.

Una alteración que sufrió Laura cuando le dijeron en un primer momento que el hijo que esperaba podría tener malformaciones. "Después de ir a la primera consulta, me llamaron para repetirla y me dijeron que tenía un riesgo intermedio de tener un hijo con síndrome de Down", recuerda ahora. "Me levanté nerviosa de la camilla, estaba bloqueada y lo poco que capté es que me explicaron que me iban a llamar para los siguientes pasos; salí de la consulta hecha un flan y no era capaz de decirle a mi pareja lo que me habían dicho", añade.

En su caso, al final tuvo suerte y le dijeron que era una "falsa alarma". Pero aun así, esta joven de 29 años, que espera a su segundo hijo varón, quiere remarcar: "Enfrentarte a este tipo de cosas sola es muy duro". "Me parece muy injusto e insensible sumar a la incertidumbre del coronavirus, y a nuestra situación de personas en riesgo, el hecho de que no dejen entrar a nuestras parejas con las que convivimos cada día y son nuestro apoyo durante este proceso tan delicado", dice otra usuaria que prefiere no desvelar su nombre. "Nos hace sentir más inseguras e indefensas, pues tomando las medidas de seguridad no debería de haber ningún problema, pero para eso tiene que haber voluntad", asume esta chica, que tendrá próximamente su primera consulta.

Respuesta de la Conselleria

La Conselleria de Sanitat ha explicado que el Hospital General de Elche no permite la entrada de acompañante "para evitar una carga vírica que ponga en riesgo al doctor". Ante la pregunta de por qué el centro de Elche es de los pocos, junto con la Fe y el Clínic de València, que no están respetando la normativa, fuentes del departamento de Ana Barceló responden que en el caso de Elche "la sala [donde se practican las ecografías] es muy pequeña" y que no es viable que entre además de la persona gestante, un acompañante.

Sin embargo, según ha podido saber eldiario.es, este hospital sí que está dejando entrar a acompañantes en otros servicios cuyas salas son del mismo tamaño, como ocurre por ejemplo con Traumatología. "Esto es una excusa, estamos hablando de salas alargadas donde se puede respetar los dos metros de distancia sin problemas", responde la usuaria Laura Gómez. "Y si las salas son pequeñas, pues habrá que adaptarlas", insiste.

Aduce el Gobierno valenciano, a su vez, "que no es lo mismo contar en una sala con un posible contagio de coronavirus", como podría ser la embarazada, "que con dos", en alusión al padre. A este respecto, el Colegio de Enfermería de Alicante dice "que no tiene sentido" puesto que "la gestante y su pareja conviven y por lo tanto si una lo tiene, el otro también".

Fuentes autonómicas también señalan que "el tiempo de exposición" es "elevado" en comparación con otras consultas médicas, como era el caso de Traumatología. Un argumento que sí que se enmarcaría en la segunda ecografía, la de las 20 semanas, que suele sobrepasar la media hora y puede llegar hasta la hora de duración, pero no en el de la primera consulta, la de las 12 semanas, cuya ecografía no suele rebasar los diez minutos.

De todas formas, estas mismas fuentes recuerdan que sí que se está permitiendo al acompañante estar presente en el momento del parto, una decisión que es posible después de que la conselleria de Sanitat rectificara su protocolo inicial a principios de abril ante las críticas de usuarias y entidades, como está ocurriendo actualmente con el servicio de ginecología y obstetricia del departamento del Hospital General Universitario de Elche, donde se registraron 1.210 nacimientos en 2019.

"A mí me da la impresión de que ha habido un gran avance tecnológico, pero la medicina no debe dejar de lado la atención humanizada", resume Laura, quien lamenta estar viviendo el que probablemente sea su último embarazo "de esta forma por la injusticia que supone según el hospital que te toque".

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Publicado el
15 de agosto de 2020 - 23:30 h

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