Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
Sobre este blog

Secció de cultura de l'edició valenciana d'elDiario.es.

La flauta y el arpa unidas por Mozart

Un momento de la interpretación del ‘Concierto para flauta, arpa y orquesta’.
8 de junio de 2026 13:48 h

0

La ciudad de Llíria, reconocida por la Unesco como Ciudad Creativa de la Música en 2019, reúne este año a las principales orquestas valencianas en el Festival Llíria City of Music, que dirige el director de orquesta Cristóbal Soler. Los conciertos se iniciaron el pasado día 5, con la actuación del conjunto que lleva el nombre del festival, integrado por músicos de Llíria o con vinculación a la ciudad. Soler y el alcalde, Paco Gorrea, presentaron el festival al inicio del primer concierto en el Teatro de la Unión Musical de Llíria.

Una formación de proporciones clásicas, en la que había profesores jóvenes y veteranos, algunos de ellos pertenecientes a la Orquestra de València, presentó un programa integrado por la Obertura de Le nozze di Figaro, una de las más célebres óperas del compositor de Salzburgo, con libreto de Lorenzo da Ponte: el Concierto para flauta, arpa y orquesta, y la Sinfonía número 40. El público, que no llenaba todo el aforo del teatro, siguió el concierto con interés y en silencio. A diferencia del que llenaba el Palau de la Música tres días antes, no interfirió con toses, sonidos de móviles y otros ruidos.

El director murciano Daniel Ros, dirigió la obertura con pulso animado, que siguió la orquesta con entrega y buen sonido. Quizá habría sido deseable una mayor homogeneidad en la cuerda, especialmente en los primeros violines. A continuación, un concierto de Mozart que se prodiga menos de lo que sería deseable, el de flauta, arpa y orquesta, único que escribió para esa combinación. Probablemente lo poco habitual de unir estos dos instrumentos en una obra concertante es lo que hace que no se toque demasiado. En cualquier caso, esta obra, de 1778, es de una grácil belleza y respira alegría. La arpista valenciana Noelia Cotuna desplegó una interpretación cristalina, con un bello fraseo y gran dominio técnico. El flautista Federico Peris Pando aportó un sonido delicadamente aterciopelado y ambos ofrecieron una versión brillante, bien acompañada por la orquesta, que fue aplaudida por el público, aunque no hubo bises.

Diez años posterior es la Sinfonía número 40, única en tonalidad menor de las tres últimas que compuso Mozart en 1788 y la penúltima de la serie que acaba con la Júpiter, que tiene el número 41. Ninguna de ellas se estrenó en vida de Mozart, quien murió en 1791, el año de La flauta mágica y el Réquiem, que dejó inacabado. A diferencia de la obra anterior, la 40 es una sinfonía de marcado aire prerromántico, cuyo primer movimiento expresa una suave melancolía. Ros dirigió una versión intensa de la obra, de tempo animado, que fue muy aplaudida.

Sobre este blog

Secció de cultura de l'edició valenciana d'elDiario.es.

Etiquetas
stats