Isaura Navarro: "Las restricciones son necesarias porque tenemos una tremenda tensión en atención primaria"

La secretaria autonómica de Salud Pública, Isaura Navarro.

La que fuera diputada de Compromís Isaura Navarro fue nombrada secretaria autonómica de Salud Pública y del Sistema Sanitario Público el 21 de junio de 2019, en el inicio del nuevo mandato, en sustitución de Narcís Vázquez. Pese a ser licenciada en derecho, su carrera política ha estado relacionada con el sector sanitario. De hecho, en la anterior legislatura ejerció la portavocía de la Comisión de Sanidad en las Corts Valencianes. Como secretaria de Salud Pública, tiene un importante papel en la gestión de la pandemia al depender de esta área el departamento de epidemiología.

La situación actual contrasta con la esperada cuarta ola de Semana Santa, que en la Comunitat Valenciana prácticamente fue inexistente.

Efectivamente, no se produjo esa cuarta ola gracias, por un lado, tanto a las medidas que se mantuvieron durante toda la Semana Santa, como el toque de queda o los cierres perimetrales, y por otro a la concienciación social de la necesidad de cumplir esas medidas, porque aquí son dos partes. Podemos establecer restricciones y recomendaciones, pero necesitamos que la gente las cumpla porque no hay un policía en la puerta de cada casa, sino que lo que hay es una situación sanitaria que requiere el compromiso y la concienciación de las personas que residen en esta comunidad y de los que vienen a visitarnos. Todos a una para frenar los contagios.

Teníamos claro que el fin de las restricciones iba a suponer un aumento de los contagios

¿Esperaban esta ola, al menos con la magnitud que se está produciendo en cuanto a contagios?

Teníamos claro que el fin de las restricciones iba a suponer un aumento de los contagios y, obviamente, dado que hay unos tramos de edad que no están vacunados, iban a ser los más afectados. A eso se suma la gran transmisibilidad que tiene la variante Delta que está en crecimiento en toda España con un 50% de implantación. Entonces, una variante más contagiosa, grupos de edad que se relacionan y la falta de medidas restrictivas más duras y más exitosas, como son el toque de queda y el número de personas que se pueden juntar, llevan a más contagios. Estas dos medidas han funcionado muy bien, tanto para reducir los contagios como para garantizar la trazabilidad porque cuando una persona se junta cada día con 15 y da positivo, es muy difícil realizar una trazabilidad y tener a los rastreadores llamando a 60 personas, 70 personas o 100 personas. Reducir el número de personas con las que te juntas y, sobre todo, fomentar grupos de convivencia estables, es decir, juntarte siempre con las mismas personas, es muy importante en una situación de pandemia para que la trazabilidad sea viable y que la expansión de los contagios sea menor.

De todas formas, las restricciones más duras como el toque de queda se anularon a principios de junio y ha sido hace dos semanas cuando se han disparado los contagios. ¿Le ha sorprendido este incremento tan rápido y con esta magnitud?

Bueno, es que ha habido mucho movimiento de personas, viajes de fin de curso, la gente de entre 30 y 50 años viajando los fines de semana, encontrándose muchas personas, las terrazas llenas de gente, etc. Quiero decir que ha habido una sensación de llegada del verano y como si la pandemia se hubiera terminado, sumado a la posibilidad de no usar la mascarilla en los espacios al aire libre, que también envía un mensaje de que nos podemos relajar más, además de que la vacunación está avanzando. Pero lo cierto es que, al mismo tiempo que hay colectivos que no se han vacunado, las personas vacunadas pueden transmitir la enfermedad y todo eso obliga a que, aunque la gente esté vacunada, tenga que seguir manteniendo las medidas de seguridad en la interacción con el resto de personas.

¿Cree por tanto que se ha ido demasiado deprisa en la desescalada con algunas medidas como lo que comentaba del uso de la mascarilla?

Realmente, si uno va solo por la calle, el uso de la mascarilla no es necesario, pero cuando estás en un sitio con más gente la tienes que seguir utilizando o cuando vas por la calle y te cruzas con alguien te la tienes que volver a poner. Eso hay que recordárselo a la gente. No se ha eliminado el uso de la mascarilla, sino que cuando no se pueda mantener la distancia de seguridad de metro y medio te la tienes que poner. Otra cosa es que desde aquí hemos defendido que, paseando por la playa, si mantienes la distancia, no sea obligatorio, o en la montaña. Pero hay que tener en cuenta las circuinstancias en las que se encuentra cada uno si está en un sitio con mayor o menor aglomeración. Después de un año y medio todos somos conscientes de cómo funciona el virus, y cómo se transmite. De hecho, la mayoría de la gente sigue utilizando la mascarilla por la calle.

Teníamos medidas en vigor basadas en nivel de alerta 2 cuando estábamos en nivel de alerta 1 precisamente para ser precavidos

¿Se debieron aplicar nuevas restricciones entonces en la mesa interdepartamental de finales de junio en lugar de prorrogar las que ya había?

Se mantuvieron precisamente las medidas restrictivas y no hubo una relajación de las medidas, que era lo que nos hubiera gustado porque ya detectamos que estábamos en una situación de incremento. De hecho, teníamos medidas en vigor basadas en nivel de alerta 2 cuando estábamos en nivel de alerta 1 precisamente para ser precavidos. Yo creo que en nuestra comunidad aprendimos de lo que pasó en enero y febrero y hemos mantenido una precaución, pero también hay que entender que una vez finalizó el estado de alarma, hay instrumentos que ya no se tienen a no ser que sean ratificados por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), y eso depende de la situación epidemiológica de cada momento.

¿Por qué conviene un endurecimiento de las medidas ahora cuando, pese al aumento de contagios, la presión hospitalaria no es elevada?

Bueno, en primer lugar la hospitalización en estas semanas se ha duplicado y se esperan más ingresos porque la primera etapa es el contagio, luego aumenta el nivel de gravedad y, en tercer lugar, se produce el ingreso hospitalario, por lo que hay que esperar siempre unos 15 días para que los contagios se conviertan en ingresos. Por otra parte, lo que tenemos ahora mismo es una tremenda tensión en atención primaria debido a la necesidad de tomar las muestras para hacer PCR y de hacer el seguimiento de los contactos estrechos. Como hay muchos contactos estrechos, estamos haciendo muchas pruebas, algo que hace Salud Pública y atención primaria. Obviamente, tensionar ambos servicios como se está haciendo genera un serio problema, sobre todo en el caso de atención primaria, en un momento en el que se estaban recuperando las consultas presenciales. Nosotros estamos reforzando atención primaria y Salud Pública y contratando a más rastreadores, con un total de 25 que entrarán en València. El problema es que se está tensionando el sistema sanitario, antes era en atención hospitalaria y ahora es en atención primaria, que también está llevando la vacunación. Es un verdadero problema para la ciudadanía que necesita ser atendida.

¿Debieron renovar entonces a esos 3.000 sanitarios de refuerzo que finalizaron contrato en mayo?

Se decidió por parte de recursos humanos reducir la contratación de personas por la baja incidencia y ahora se está escuchando a los diferentes departamentos para ver las necesidades que tienen por si es necesario volver a incrementar. Esto va siempre en función de la evolución de la pandemia. Si es necesario, se evaluará un aumento de personal.

¿Qué valoración hace de las nuevas medidas adoptadas y por qué se han descartado los cierres perimetrales?

La medidas eran totalmente necesarias a la vista del incremento de la incidencia que afecta especialmente a las edades más jóvenes hasta los 35 años y por tanto era necesario restringir los encuentros sociales, el número de personas que se pueden juntar y los espacios donde la gente se junta, sobre todo en cuanto al riesgo que hay en los espacios cerrados. En cuanto a los cierres perimetrales, se considera mucho más efectivo el toque de queda y desde el principio hemos optado por esa medida porque en el tiempo de su vigencia la incidencia fue muy baja.

Con esta situación, ¿cómo queda el protocolo para festivales de música que se estaba tramitando?

Se paralizó en la interdepartamental de finales de junio a la vista del incremento de los contagios y está a expensas de la evolución epidemiológica. Es una pena porque ahora mismo es una situación complicada y no se puede avanzar en medidas de desescalada por el aumento de casos que tenemos.

Obviamente, las Fallas como cualquier evento está a expensas de la situación epidemiológica del momento

Las Fallas están prácticamente ahí, faltan dos meses para septiembre y ya se están organizando e incluso en breve empiezan algunas actividades. ¿Cree que serán factibles?

Aún falta para septiembre y lo que hemos trabajado con el sector fallero en la mesa de seguimiento es en darles formación a los responsables COVID de cada falla, algo que en lo que participé hace dos semanas, y estamos trabajando en cada uno de los eventos que se desarrollan en Fallas para que se realicen con todas las medidas de seguridad. Obviamente, como cualquier evento, está a expensas de la situación epidemiológica del momento. Lo que está claro es que acertamos cuando lo trasladamos a septiembre, a la vista de la situación que tenemos ahora, porque la vacunación iba a estar mucho más avanzada y, por lo tanto, la situación será distinta. En cualquier caso, todo el sector sabe que las Fallas no van a ser como las recordamos, y están destinadas sobre todo al sector fallero, con medidas restrictivas lógicas según la situación del momento.

Junta Central Fallera aprobó un programa de actos- ¿Podría sufrir alguna variación?

Todo está a expensas de la situación epidemiológica del momento, pero tanto para las Fallas como para cualquier acontecimiento.

¿Qué condiciones deberían darse para que pudieran celebrarse?

Estamos hablando de nivel de alerta 1 de desescalada y en cuanto a la vacunación, en septiembre la previsión es que estén vacunados hasta las personas de 20 años, con lo cual, será una situación muy distinta a la que tenemos en la actualidad. Pero todo esto son previsiones en base a las vacunas que recibimos.

¿Hay alguna fecha que se marquen como tope para decidir si se autorizan o no son factibles?

Como decía, la decisión respecto a las Fallas va ligada al avance de la vacunación. La espectativa es tener la vacunación muy avanzada en septiembre y por lo tanto una situación totalmente distinta a la que tenemos en la actualidad.

¿Qué evolución esperan a partir de ahora en la pandemia teniendo en cuenta las nuevas medidas y la evolución de la vacunación?

Se trata de seguir avanzando en la vacunación de todos los grupos y a través de las medidas ir controlando el incremento de contagios. Las herramientas que tenemos a nuestro alcance son esas, y alertar a la población de la situación delicada que hay y el nivel de contagio que tiene la variante Delta, que es la india, mucho más elevada que la inglesa. La delta está ocupando mucho más espacio y la inglesa está bajando.

Las vacunas no tienen un 100% de eficacia y te puedes contagiar o ser contagioso, hay que llamar a la cautela

¿Tienen estudios sobre la efectividad de las vacunas con estas cepas?

Se está haciendo un estudio en las residencias para ver la efectividad de las vacunas en las personas mayores que llevan ya un tiempo vacunadas y se están haciendo pruebas con anticuerpos para investigar, además de los estudios que se nos trasladan por parte del ministerio y a nivel europeo. Las vacunas no tienen un 100% de eficacia y te puedes contagiar o ser contagioso, por lo tanto, hay que llamar a la cautela. Las personas vacunadas no pueden olvidarse de las medidas de seguridad cuando interaccionan con personas que no están vacunadas.

¿Para cuándo calculan que se alcanzará la inmunidad de grupo?

Es difícil de saber, dependerá de las vacunas que se vayan recibiendo, pero hay que tener en cuenta que la inmunidad de grupo se debe alcanzar en todos los grupos de edad. No es un valor respecto a la población total, sino en todos los grupos de edad porque los grupos de edad interaccionan entre sí. Es importante tenerlo en cuenta a la hora de que la gente entienda que se puedan relajar las restricciones.

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Publicado el
9 de julio de 2021 - 23:02 h

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