El calor extremo de 2026 dispara los niveles de ozono en la Comunitat Valenciana a cifras prepandemia
Como cada otoño desde hace una década, Ecologistas en Acción ha publicado su informe anual sobre la contaminación por ozono en España, que analiza los datos recogidos entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2026 en casi 500 estaciones oficiales de medición, entre ellas 59 situadas en la Comunitat Valenciana.
El ozono es un contaminante muy complejo, que no tiene una fuente humana directa, sino que se forma en la superficie terrestre en presencia de radiación solar por la combinación de otros contaminantes denominados precursores, emitidos por el transporte (en especial los vehículos diésel), las centrales termoeléctricas, ciertas actividades industriales o la ganadería intensiva. Se trata por tanto de un contaminante típico de primavera y verano.
Desde el punto de vista meteorológico, el año 2026 ha sido muy propicio para la formación y acumulación de ozono, con un periodo primaveral muy cálido y de gran actividad vegetal, tras las cuantiosas lluvias invernales, y el verano más tórrido desde hace al menos siglo y medio, incluyendo cuatro intensas y prolongadas olas de calor y la avalancha de incendios forestales de los meses de julio y agosto, resultado todo ello del cambio climático global.
Así, durante 2026 los niveles de ozono han sido en el territorio valenciano los más altos desde el año 2019, recuperando en general las concentraciones previas a la pandemia de la Covid-19 e igualando el promedio de las superaciones del objetivo legal para la protección de la salud registradas en el periodo 2012-2019.
El informe de Ecologistas en Acción toma como referencia el nuevo valor objetivo para la protección de la salud aprobado para 2030 por la Unión Europea. De acuerdo a este umbral, que se evalúa por periodos de tres años consecutivos, el aire contaminado por ozono habría afectado durante el trienio 2024-2026 a casi 400.000 personas en la Comunitat, el 7% de la población. En otras palabras, una de cada catorce valencianas ha respirado en 2026 un aire que incumpliría el nuevo estándar legal de la Unión Europea.
Considerando el obsoleto valor objetivo establecido por la normativa todavía vigente, la población que habría respirado aire con más ozono del permitido en el trienio 2024-2026 alcanzaría a los 375.000 habitantes de la zona Túria, área costera, en torno al área urbana de València, cuya población habría respirado en 2026 un aire que todavía incumple el obsoleto estándar legal actual del ozono, tras década y media de su entrada en vigor.
Finalmente, si se tiene en cuenta el valor recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), más estricto que el objetivo legal y más acorde con la protección de la salud, el aire contaminado por ozono ha afectado en 2026 a la totalidad de la población valenciana. Durante este verano se han producido además cinco superaciones del umbral de información a la población en el interior de las provincias de Castellón y Valencia.
Las cinco zonas donde en el trienio 2024-2026 se ha incumplido el nuevo objetivo legal en al menos una estación (Mijares - Penyagolosa área interior, Palancia - Javalambre área costera, Túria áreas costera e interior y Júcar - Cabriel área interior) suman 675.000 habitantes, el 12% de la población valenciana. Ecologistes en Acció pide a la Generalitat Valenciana la urgente aprobación del Plan de mejora de la calidad del aire para la contaminación por ozono, en elaboración desde hace tres años por orden del Tribunal Superior de Justicia, que permita aplicar medidas eficaces para atajar la contaminación.
La contaminación por ozono debe abordarse como un problema sanitario de primer orden, que causa cada año hasta 1.200 muertes en el País Valenciano, según la Agencia Europea de Medio Ambiente, afectando a niños, mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades cardiorrespiratorias. Durante el verano de 2026, el Instituto de Salud Carlos III ha estimado un exceso de 600 muertes atribuibles al efecto combinado de las elevadas temperaturas y la mayor exposición asociada a contaminantes como el ozono.
La información a la ciudadanía por parte de las administraciones públicas no es ni adecuada ni ajustada a la gravedad del problema. La Generalitat Valenciana se ha limitado a difundir avisos rutinarios durante los episodios de ozono de Castellón y Valencia, y carece de planes de acción frente a los mismos, por lo que no contempla medidas como la limitación del tráfico en las principales ciudades o de la actividad industrial en la refinería de Castelló.
Por último, las principales vías de actuación para reducir la contaminación del aire por ozono son disminuir el tráfico motorizado, sustituir los disolventes orgánicos por agua, el ahorro energético, ordenar el actual despliegue caótico de las energías renovables, ampliar el Área de Control de Emisiones adoptada para el Mar Mediterráneo, penalizar fiscalmente los vehículos diésel y la aviación y una moratoria para las nuevas macrogranjas.
1