La portada de mañana
Acceder
Las leyes trans, 'mordaza' y de vivienda ponen a prueba el pacto de legislatura
¿Puede permitirse China abandonar de golpe la política de Covid Cero?
OPINIÓN | "¡Arriba las manos!, esto es un banco", por Esther Palomera

Carlos Mazón: “Prohibiremos por ley las subvenciones a las entidades que se avergüenzan de que seamos valencianos”

Carlos Mazón en el Foro Nueva Economía. / PPCV

El presidente del PP valenciano, Carlos Mazón, ha insistido en desarrollar la autonomía fiscal de la Comunitat, para lo que ha vuelto a ofrecer al president Ximo Puig el apoyo a su reforma si acepta tres condiciones: convertir en progresivo el impuesto de transmisiones patrimoniales, tener como prioridad “absoluta” las clases medias y bajas y descartar la tasa turística.

“No se llora cuando otras autonomías se convierten en atractivas, se compite, se da la batalla”, ha reivindicado en alusión a las propuestas fiscales de otros 'barones' autonómicos del PP. Pero ha abogado por hacerlo “sin recelar de los demás ni pedir que se les sancione”, en alusión a la propuesta de Puig, que “ha durado unos días”, de penalizar en la financiación a quienes bajen impuestos.

Mazón, en un desayuno de Nueva Economía Fórum, ha marcado posición sobre la reforma anunciada la semana pasada por Puig (PSPV) de una nueva tarifa autonómica del IRPF con tramos adaptados a la inflación, que no concretó aunque garantizó que beneficiarían a la rentas inferiores 60.000 euros. Sus socios de gobierno (Compromís y UP) han condicionado su apoyo a una subida de impuestos a los más ricos.

El presidente popular insiste en las señas de identidad autonómicas, que su partido desarrolló en una ley derogada por el Pacto del Botánico.  “La Comunitat Valenciana tiene su propia personalidad e inquietudes, aunque todavía tiene una asignatura pendiente, que es un verdadero sentimiento regional, que nos separa de la excelencia y de la vanguardia y del liderazgo”, sostiene Mazón, que recalca: “No dejemos que algunos busquen fuera las señas que ya tenemos. Desarrollemos nuestras competencias, nuestros valores y nuestra propia forma de ser. Protegeremos nuestra identidad porque con dinero de los valencianos no se financia ningún caballo de Troya”, ha indicado.

El presidente del PPCV ha anunciado que, si obtiene la mayoría parlamentaria, “prohibiremos por ley las subvenciones a las entidades que se avergüenzan de que seamos valencianos. Nuestras tradiciones, cultura, literatura y música son señas de identidad”.

La reforma fiscal ha centrado gran parte del discurso del popular, que ha dicho que le gustaría tener enfrente una propuesta del gobierno del Botànic que fuera “seria y coherente” y no “poco ambiciosa” para poder discutir, ya que considera que solo hay “un enorme ruido de un presidente que al día siguiente ha sido cuestionado por sus propios compañeros de gobierno”. El representante duda acerca de que el Consell tenga un plan fiscal porque, según él, ni se conocen los tramos en los que propone deflactar el IRPF ni cuándo será el año de aplicación: si en la declaración de la renta de 2022 como anunció inicialmente Puig o si en 2023 al incluirse la reforma en la ley de acompañamiento a los presupuestos.

“Estoy viendo más humo fiscal que otra cosa”, ha resumido, y ha rechazado la propuesta de Compromís de incluir en la reforma la creación de un impuesto a las bebidas azucaradas. Por todo ello ha hecho hincapié en que está dispuesto a debatir sobre impuestos y a llegar a un acuerdo si la propuesta es la de “un gobierno serio y coordinado”.

A su juicio, la reforma que “necesita” la Comunitat es la del PPCV, que contempla la devolución a los valencianos de los 1.500 millones de euros “recaudados de más por la inflación” mediante la bajada de impuestos. Esto supondría, según él, convertirse en la primera autonomía que convierte en progresivo el impuesto de transmisiones patrimoniales. “Si hacen falta votos, aquí están los del PP”, ha alentado.

Etiquetas

Descubre nuestras apps

stats