Los siete pecados capitales que destruyen la capa antiadherente de nuestras sartenes

Foto: Jordi Sabaté

"Aunque sartenes hay muchas, y mucho mejores que las de capa antiadherente, por distintas razones la mayoría usamos estas últimas, entre ellas su menor peso, su precio o el potente marketing que hacen sus fabricantes", sentencia nuestro experto de cabecera en sartenes Marc Vidalnuestro experto de cabecera en sartenes Marc Vidal, dueño de Taula i Cuina, la tienda que los frikis de la cocina de Barcelona tenemos en la calle Tamarit 162, pegada al Mercat de Sant Antoni.

No obstante, Vidal nos avisa de que "a pesar de todos los motivos citados, las sartenes con capa adherente pueden acabar resultando las más caras si no sabemos cuidar adecuadamente de la capa, ya que su vida útil se puede acortar sensiblemente y pronto tendremos que comprar otra". Ahora bien, según él corrigiendo los siete principales pecados que solemos cometer sobre ellas, nos pueden durar muchos años, cuestión de ponerle atención y cariño.

A continuación Vidal nos explica en el siguiente vídeo cuáles son estos pecados que, por desgracia, no devolverán la sonrisa a nuestra sartén con una simple confesión en sede culinaria, por mucho que el arrepentimiento sea sincero y por más golpes en el pecho que nos demos. A lo máximo que podemos aspirar es a que "el padre" Marc Vidal nos mande como penitencia comprar una sartén nueva con partículas de titanio.

Y como sabemos que algunos de vosotros preferís leer las noticias que verlas en texto, o bien estáis en la oficina y no es plan que la jefe de departamento os pille mirando vídeos de sartenes, os glosamos los siete pecados capitales del mal maestro de sartenes a continuación.

Primer pecado: en inducción, no usar fondos ‘full induction’

Marc Vidal explica los fondos de acero full induction son un avance sobre los anteriores de lunares y tienen la ventaja de que cubren totalmente el fondo de la sartén, de modo que ofrecen calor por igual a las distintas partes de la capa antiadherente. Los otros fondos ofrecen calor por zonas, con lo que la capa experimenta diferencias te temperatura que contribuyen a agrietarla.

Segundo pecado: usar espátulas metálicas para remover

Vidal apuesta por las espátulas y cucharas de silicona porque respetan la capa, a diferencia de los utensilios metálicos, que la rayan y destrozan al cabo de poco tiempo.

Tercer pecado: lavar en caliente las sartenes

"Cuando acabamos de cocinar tenemos que esperar a que la sartén se enfríe antes de aplicarle agua; esto quiere decir sentarnos a comer tranquilamente y al terminar lavarla, cuando esté del todo fría", avisa Vidal, que explica que el choque térmico estropea la capa.

Cuarto pecado: abusar del lavaplatos

Nuestro consejero explica que no es que no se puedan poner de vez en cuando, ya que "es más dañino el exceso de calor que produce un calentado excesivo", pero recomienda no abusar porque la acción del jabón combinado con el calor puede resultar abrasivo a largo plazo.

Quinto pecado: limpiarlas con estropajo

Ni nanas no scotch brite, los estropajos de todo tipo acaban por abrasar la capa antiadherente y hacer que las tortillas se nos pequen a la sartén como se nos pega la lengua al paladar cuando tenemos mucha sed. Vidal es partidario de los estropajos de silicona, de los que te contamos hace unas semanas sus ventajas y desventajas.

Sexto pecado: poner el fuego o la placa demasiado alta

"La inducción es un cementerio de sartenes", sentencia Vidal como dogma de fe. No quiere decir que sea una mala técnica, te contamos sus ventajas e inconvenientes aquí, sino que la mayoría hacemos un mal uso de ella, creyendo que el hecho de que caliente con gran rapidez es una ventaja cuando en realidad es un arma de doble filo.

La razón es clara: "si la posición 9 o el power boost nos hacen hervir un cazo de agua en un minuto, ¿qué creemos que hará este calor sobre nuestra sartén?", se pregunta nuestro gurú, que responde: "destrozarla". Recomienda como máximo la posición 8, pero aconseja la 7 e incluso la 6. Y lo mismo sucede con la vitrocerámica o con el fuego alto: "para estas intensidades debemos ir al hierro colado o al acero como material para nuestras sartenes", concluye.

Séptimo pecado: el sofrito con tomate y/o pimiento

"Si vamos a comprarnos una nueva sartén, lo mejor es guardar la vieja para hacer sofritos", explica el dueño de Taula i Cuina, "ya que el ácido del tomate, el pimiento y otras verduras termina por corroer la capa antiadherente y se nos pegan luego las tortillas o los guisos". "Ya ves que dos de los grandes vicios ibéricos, el sofrito y la tortilla de patatas, son incompatibles en el lecho de una capa antiadherente", termina este pope de la ingeniería culinaria antes de darnos su bendición.

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Publicado el
9 de junio de 2020 - 23:14 h

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