Los peligros de tener animales exóticos de compañía, según un biólogo: “El riesgo de zoonosis es muy grande”
Durante los últimos años, cada vez más hogares españoles cuentan con animales de compañía no convencionales, como iguanas, serpientes, dragones barbudos, galápagos, ratas gigantes, erizos africanos, mapaches y algún primate. La demanda la alimentan las redes sociales, donde los vídeos de animales exóticos acumulan millones de visualizaciones, además de un mercado tanto legal como ilegal que mueve miles de millones de euros anuales en todo el mundo.
Según una encuesta de opinión realizada por Savanta ComRes para Eurogroup for Animals y AAP Animal Advocacy and Protection, una abrumadora mayoría (el 87%) de los europeos que participaron está de acuerdo en que las especies exóticas no deberían tenerse como animales de compañía.
Ética, ecosistemas y especies invasoras
Según la Industria Europea de Alimentos para Mascotas, en la actualidad hay millones de animales exóticos en los hogares europeos. La mayoría de las especies tienen necesidades extremadamente complejas que las hacen inadecuadas como animales de compañía, pero además pueden ser vectores de enfermedades peligrosas y son una amenaza para la biodiversidad local si se escapan o son liberados en la naturaleza.
El comercio de fauna silvestre, tanto el legal como el ilegal, es la segunda mayor amenaza a la biodiversidad global después de la destrucción de hábitat, según la red TRAFFIC. Muchas especies que se venden como animales de compañía se capturan directamente del medio natural, con elevadas tasas de mortalidad durante el transporte.
El daño, pues, se produce tanto en el ecosistema de origen como en el de destino. Luis Miguel Domínguez, biólogo y naturalista, señala uno de los ejemplos más visible en España: los galápagos de Florida. “Son los mayores vectores de contagio de salmonelosis”, explica el experto. “O sea, cada vez que unos padres le regalan a su hijo una tortuguita, sin saberlo le están exponiendo a un brote virulento de salmonela. Son, además, una especie invasora”, afirma. En efecto, esta tortuga de Florida lleva décadas colonizando estanques y humedales españoles, donde compite y desplaza a las tortugas autóctonas.
Las zoonosis, enfermedades que pasan del animal al humano
Una zoonosis es cualquier enfermedad infecciosa que se transmite de forma natural entre animales vertebrados y humanos. Una revisión de estudios sobre animales de compañía no convencionales identifica las tres categorías de mayor riesgo: reptiles y anfibios, roedores exóticos y primates. Estos tres grupos están entre los animales de compañía de más rápido crecimiento en popularidad en Europa y América del Norte.
En Estados Unidos, un informe del Centro de Control de Enfermedades de 2022, que analizó los brotes de enfermedades zoonóticas asociados a animales de compañía no tradicionales, identificó a los anteriormente mencionados, junto con las aves de corral, como los grupos animales implicados en brotes de zoonosis. La lista de enfermedades potenciales incluía salmonelosis, fiebre por mordedura de rata, coriomeningitis linfocítica, virus de Seúl, y, en el caso de los primates, la viruela del mono y el herpesvirus B.
Los reptiles son portadores asintomáticos de la bacteria Salmonella de forma casi universal. Se estima que más de la mitad de los reptiles en cautividad albergan la bacteria sin mostrar síntomas. Un estudio en Ontario confirmó que los brotes de salmonelosis humana asociados a reptiles están aumentando en paralelo con la popularidad creciente de estos ejemplares como animales de compañía.
El riesgo es especialmente elevado en niños menores de cinco años, personas mayores e inmunodeprimidos. La bacteria puede transmitirse sin contacto directo, ya que basta con tocar la pecera o el terrario y luego llevarse las manos a la boca.
Roedores exóticos, la rata de Gambia y la viruela del mono
“La rata gigante de Gambia”, explica Domínguez, “es un roedor que se ha puesto de moda y que puede ser portador de la viruela del mono”. En efecto, la rata gigante de Gambia (Cricetomys gambianus) se puso de moda como animal exótico de compañía en EEUU a principios de los años 2000 y fue protagonista del primer brote de viruela del mono (mpox) fuera de África.
En 2003, 71 personas se infectaron a través del contacto con ratas de Gambia importadas de Ghana que contagiaron a perros de las praderas domésticos, que a su vez contagiaron a sus dueños. En España, el brote de viruela del mono de 2022 afectó a miles de personas, con algunos casos mortales.
Pero hay otros animales y otras enfermedades que reciben menos atención mediática. Roedores exóticos como los jerbos, las ratas de techo (Rattus rattus) o los ratones de campo criados como animales de compañía, pueden transmitir hantavirus, leptospirosis, fiebre por mordedura de rata y coriomeningitis linfocítica, esta última especialmente peligrosa en embarazadas.
Recomendaciones para reducir el riesgo
En el caso de los animales exóticos de compañía, “el riesgo de zoonosis es muy grande”, afirma Domínguez. La primera medida de prevención es evitar comprar estos animales. “Un macaco o un guacamayo ya no son una cosa de colores muy bonita que está ahí, pero que ni siente ni padece. Desde el punto de vista de la legalidad y del derecho internacional, son seres sintientes”, recuerda el biólogo. No solo se trata del respeto al animal, sino el mantenimiento de la biodiversidad, a todos los seres vivos que se deben proteger en su hábitat de origen y en el ecosistema local.
Para quienes deciden tener un animal exótico en casa, la recomendación evidente, pero menos seguida, es informarse sobre su capacidad de transmitir enfermedades, su estatus legal en España (muchas especies están prohibidas o requieren documentación especial), y su procedencia. El comercio ilegal de fauna no ofrece ninguna garantía sanitaria.
Si ya hay reptiles, roedores o primates en casa, el lavado de manos con jabón después de cualquier contacto con el animal o con su entorno (terrario, agua, sustrato) es imprescindible. Si es posible, llevar al animal a revisión veterinaria periódica para detectar posibles patógenos, y prestar especial atención a las mordeduras, que siempre deben ser tratadas médicamente.
Ante la duda, el mejor animal de compañía sigue siendo la que no requiere documentación de importación especial para salir de su país de origen.
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