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ENTREVISTA | Rocío Vidal (La gata de Schrödinger)

“Tenemos ya todos claro que la homeopatía es agua y azúcar, ¿no? Bueno, pues que se venda en herboristerías pero no en farmacias”

Youtuber y periodista especializada en ciencia, se considera "ecologista, animalista y comprometida con el medio ambiente". Y añade: "eso no debe estar reñido con aceptar los transgénicos como algo inexorable que tiene que ocurrir tarde o temprano"

"Parece que hay que estar totalmente de acuerdo con una persona para poder ver sus vídeos, las redes sociales nos vuelven más extremos"

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Rocío Vidal, 'la gata de Schrödinger'

Rocío Vidal, 'la gata de Schrödinger'

Rocío Vidal, la periodista castellonense especializada en comunicación científica, ha conseguido alcanzar cerca de los 150.000 suscriptores en su cuenta de YouTube –La gata de Schrödinger-. En sus videos, la divulgadora científica utiliza las bases científicas enfocadas en la crítica social y busca la racionalidad en temas polémicos que, a primera vista, son más complicados de tratar. Sus críticas a ciertos aspectos del feminismo –como el lenguaje inclusivo- le han valido tanto las críticas en redes de ciertos sectores sociales, como el aplauso de quienes valoran su sinceridad. Para ella, cuando se llega a su canal, hay que estar dispuesto a escuchar opiniones discordantes.

Ronda los 150.000 suscriptores con un canal de divulgación científica en el que trata de ofrecer un punto de vista racional en aspectos como la homeopatía o las llamadas terapias alternativas. Eso es un logro de por sí, ¿en qué cree que se ha basado tu éxito?

Cuando decidí que me quería  dedicar a esto yo lo que quería era contar la ciencia de tú a tú. Yo veía que la ciencia en los medios de comunicación tradicionales apenas se tocaba o transmitía la sensación de estar en un altar y raramente llegaba a la gente como algo entretenido o apasionante, como yo la veo. Quise contar la ciencia como se cuentan otras cosas menos importantes y que tienen mucho más éxito. El concepto era contarlo como se da la medicina a un gato, esconder entre algo apetitoso lo menos atractivo. Si quiero lanzar el mensaje de que los transgénicos son seguros, lo envuelvo en un vídeo sobre el lado oscuro de Greenpeace. El mensaje final es el mismo –que los transgénicos son seguros y vamos muy atrasados en materia de legislación- pero tienes que tener muy claro el medio en que te mueves, que en mi caso es YouTube.

La comunicación científica a menudo suele estar infravalorada. ¿Cómo se presenta el camino para un periodista que tiene la determinación de especializarse en la divulgación?

Soy autónoma, YouTube es mi trabajo base, pero es gracias a los proyectos que te salen aparte gracias a la visibilidad que te da internet que me gano la vida. Hay que buscarse mucho las castañas. Antes de YouTube buscaba trabajo como loca, pero es que no hay. Si ya cuesta encontrar trabajo de periodista, que casi siempre hay que acabar trabajando en alguna empresa de comunicación corporativa, imagina si encima te has especializado en algo muy concreto como la divulgación científica. Es casi imposible y finalmente decidí darle una oportunidad a ir por mi cuenta, aunque tengo muy claro que soy una de las pocas a las que le va bien en este sentido.

¿Está denostado en la comunidad científica el ser comunicador científico haciendo uso de las redes sociales?

A mí muchas veces me echan en cara que no soy científica y hablo de asuntos de ciencia. Yo comunico sobre ciencia, me informo con rigor y al final transmito una información como la podría transmitir cualquier otra persona formada para ello. Estoy un poco cansada de recibir ese tipo de comentarios, y más en YouTube, que está denostado hasta dentro de la propia divulgación. En ocasiones se organizan eventos de ciencia y no se nos invita a ninguno de los youtubers que hablamos de ciencia, a pesar de que podemos tener más alcance con gente más joven que muchos de los medios de comunicación convencionales. Pienso que esto es algo generacional y que se irán adaptando le pese a quien le pese.

¿Cree que es complicado encontrar información científica de calidad en los medios generalistas? ¿Desinforman más que informan?

Creo que podría ser peor, pero es cierto que los gazapos son muy normales en los medios de comunicación. A veces se quiere caer en el impacto, que es normal, pero muchas veces eso lleva a titulares erróneos o a interpretar mal los papers. Yo también hago clickbait, pero una cosa es el clickbait y otra el amarillismo o el puro. Yo lo que intento es atraer la atención de la gente pero sin engañarla con lo que se va a encontrar dentro. Lo que creo es que muchas veces los medios hacen un intento desesperado de competición que hace que se juegue a juegos a los que no se debería jugar y más en la ciencia.

Han causado especial revuelo los vídeos en los que trata de tumbar con datos científicos algunas de las teorías principales de la homeopatía. ¿La homeopatía es algo inocuo o supone un peligro para la salud –en tanto que quien se medica con homeopatía no lo hace con fármacos de verdad-?

En general es un problema de desinformación, a pesar de que en España cada vez se conoce más en qué consiste la homeopatía y sus riesgos. ¿Pero qué pasa con la gente que confía en sus médicos o sus farmacéuticos y estos le han recetado homeopatía? Los últimos datos del CSIC dicen que un 30% de la gente que consume medicina alternativa lo hace como sustituto de la medicina convencional. Ese es el problema, si ponemos la homeopatía en las farmacias eso confunde a la gente. Tenemos ya todos claro que la homeopatía es agua y azúcar, ¿no? Bueno, pues que se venda en herboristerías pero no en farmacias, que no te la pueda recomendar un farmacéutico… hace falta una regulación urgentemente.

Otro de los temas sobre el que ha hablado en su canal ha sido sobre Greenpeace. En ese vídeo decía que la ONG había iniciado una deriva anticientífica en temas como los transgénicos o el consumo de carne, que resultaba muy irresponsable. ¿Por qué resulta tan complicado en ocasiones posicionarse en contra de este tipo de comportamiento?

Al final Greenpeace nos ha dado todos estos años el mensaje de que ir en contra de los transgénicos es ir a favor de la ecología, es ser newage, es todo un pack que grupos de la izquierda ha aceptado con mucho gusto. Nos hemos comido con patatas un pack ideológico que yo considero totalmente erróneo. Yo me considere ecologista, animalista y comprometida con el medio ambiente, pero eso no debe estar reñido con aceptar los transgénicos como algo inexorable que tiene que ocurrir tarde o temprano. Es un tema complicado, hay mucho desconocimiento social y las campañas han sido muy dura. Creo que ahora mismo es más complicado para grupos como Greenpeace recular y dar marcha atrás que seguir con su actual punto de vista.

Ha tocado la mayoría de temas polémicos actuales, desde la homeopatía y el tema de Greenpeace, hasta su opinión sobre aspectos como el lenguaje inclusivo. ¿Cómo ha sido la respuesta desde las redes?

El tema del feminismo es de los que más respuesta ha suscitado. Veía pocas voces que tuvieran mi postura e intento ser un poco activa al respecto. En temáticas como feminismo o animalismo, que tocan mucho la fibra, creo que vivimos en una sociedad que hace packs ideológicos. Si yo, por ejemplo, soy de izquierdas, debo aceptar una serie de cosas. No puedes salirte de ahí y si opinas distinto se te van a echar encima. Si yo veo cosas en el feminismo que no me convencen o que no me gusta cómo se abordan, como el lenguaje inclusivo, que no considero una prioridad, me voy a manifestar. Creo que la guerra de sexos que también se inicia en las redes sociales es más perjudicial que otra cosa y que por eso calan tan hondo discursos como el de Vox. Se ha hecho ya una bola demasiado grande y veo que hay muy poca crítica o disidencia dentro del feminismo, así que trato de mantener un pensamiento crítico y ser objetiva.

¿No le pasa factura personalmente, teniendo en cuenta que se mueve en un ámbito tan público como son las redes sociales?

Claro, al final no dejas contento a nadie. Depende lo que diga se me van a echar unos u otros, pero en el fondo pienso que al final lo que no hago es comprar ningún pack ideológico. Trato de fundamentar mis opiniones y no caer en eslóganes simplificados, la realidad social es muy compleja y hay que buscar las causas de todas las cosas. Las consignas ideológicas son un mal extendido hoy en día y son el enemigo del pensamiento crítico.

Estamos en un momento en que las trincheras ideológicas están de moda. Choca mucho ver a alguien con un perfil como el suyo relacionándose con youtubers tan polémicos como Un Tío Blanco Hetero, ¿le ha granjeado eso enemigos?

Muchos me han hecho la cruz, pero no entiendo por qué. Aquí vivimos todos en una burbuja de cristal en la que solo escuchamos y vemos aquello que corrobora nuestra ideología previa. ¿No podemos llevarnos bien con alguien con quien no coincidimos? En el caso de Un Tío Blanco Hetero las cosas que dice te gustarán más o menos, pero están muy bien fundamentadas y te plantean una reflexión. Yo echo mucho eso de menos en otros aspectos pese a estar muy en desacuerdo en muchos temas. El debate enriquece a una persona y no entiendo que la gente haga cruces. 

¿Nos están volviendo las redes sociales más hostiles e intolerantes?

Creo que nos obligan a posicionarnos, a decir que estoy aquí y estas son mis ideas y cualquiera que se posicione en contra es una ofensa. Hay gente que me sigue en YouTube y ve alguna opinión que expreso en Twitter, que tampoco es que diga barbaridades, y se indigna hasta el punto de desuscribirse. Parece que hay que estar totalmente de acuerdo con una persona para poder ver sus videos, las redes sociales nos vuelven más extremos. Cuando una persona trata de ser un poco cabal suele salir perdiendo más que ganando, las cuentas con más seguidores suelen ser pura consigna y poca reflexión.

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