Bruselas acelera para que haya "salarios mínimos justos" en la UE ante los "efectos negativos para las economías del coronavirus"

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la Eurocámara, el 13 de mayo de 2020.

Un paso más hacia los "salarios mínimos justos" en la Unión Europea. La Comisión ha puesto en marcha este miércoles la segunda fase de la consulta a las organizaciones sindicales y patronales europeas sobre cómo garantizar unos salarios mínimos justos para todos los trabajadores de la Unión Europea.

"Si bien ya era una de las prioridades políticas de la Comisión Von der Leyen", afirma el Ejecutivo comunitario, "los acontecimientos recientes han provocado que se reclamen aún mayores esfuerzos por parte de la UE para reducir las desigualdades salariales y la pobreza de las personas ocupadas, que están en aumento".

"La UE se ha visto especialmente afectada por la pandemia por coronavirus, con efectos negativos para las economías de los Estados miembros, las empresas y los ingresos de los trabajadores y sus familias", afirma la Comisión Europea: "Garantizar que todos los trabajadores de la UE puedan ganarse la vida dignamente es esencial para la recuperación, así como para el desarrollo de economías justas y resilientes. Los salarios mínimos tienen un importante papel que desempeñar y son pertinentes tanto en los países que se basan únicamente en los mínimos salariales de los convenios colectivos, como en los que tienen un salario mínimo legal".

La Comisión no pretende establecer un salario mínimo europeo uniforme ni armonizar los sistemas de fijación de salarios mínimos. Las posibles medidas se aplicarían de forma diferente en función de las tradiciones y los sistemas de fijación de los salarios mínimos del Estado miembro, dentro del pleno respeto de las competencias nacionales y de la libertad contractual de los interlocutores sociales.

Por consiguiente, la iniciativa de la UE tendría por objeto garantizar que: "Exista una negociación colectiva que funcione bien a efectos de la fijación de salarios; los marcos nacionales permitan establecer y actualizar periódicamente los salarios mínimos legales con arreglo a criterios claros y estables; los interlocutores sociales participen efectivamente en la fijación del salario mínimo legal para apoyar su adecuación; se eliminen o limiten las exenciones y las variaciones del salario mínimo; se cumplan efectivamente los marcos nacionales del salario mínimo y se establezcan mecanismos de control".

La Comisión Europea, así, "invita a los interlocutores sociales a responder a las preguntas de la consulta antes del 4 de septiembre de 2020. Esto incluye qué tipo de instrumento sería el más adecuado. La Comisión está estudiando tanto instrumentos legislativos como no legislativos, es decir, una directiva en el ámbito de las condiciones de trabajo y una recomendación del Consejo".

El siguiente paso tras esta segunda fase de consulta es, bien una negociación entre los interlocutores sociales con vistas a la celebración de un acuerdo, bien la presentación de una propuesta por parte de la Comisión Europea.

"No habrá un salario mínimo idéntico para todos", insiste Bruselas: "Las posibles propuestas reflejarán las tradiciones nacionales, ya se trate de convenios colectivos o de disposiciones legales. Algunos países ya disponen de sistemas excelentes. La Comisión desea garantizar que todos los sistemas sean adecuados, tengan una cobertura suficiente, incluyan una consulta exhaustiva a los interlocutores sociales y dispongan de un mecanismo adecuado de actualización".

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3 de junio de 2020 - 12:33 h

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