La Eurocámara rechaza pedir expresamente que se "mutualice la deuda del coronavirus" mientras pacta "bonos garantizados por el presupuesto de la UE"

Intervención telemática de la presidenta de los socialistas en la Eurocámara, Iratxe García, en el pleno de Bruselas del 16 de abril de 2020.

La Eurocámara rechaza "mutualizar" –expresamente– la deuda generada por la crisis del coronavirus "a escala de la UE". Por una diferencia de 44 votos –326 en contra; 282 a favor–, los eurodiputados de la derecha del hemiciclo han tumbado una enmienda de los verdes, que ha contado con el voto mayoritario de socialistas y la Izquierda Unitaria (GUE) a favor de mutualizar la deuda generada por el coronavirus.

La enmienda presentada por el copresidente de los verdes, Philippe Lamberts, decía así: "Se considera esencial que, con el fin de preservar la cohesión de la Unión Europea y la integridad de su unión monetaria, se mutualice a escala de la Unión una parte sustancial de la deuda que se emita para combatir las consecuencias de la crisis de la COVID‑19".

Los verdes pretendían enmendar la resolución pactada con populares, socialistas y  liberales, que sí recoge una "respuesta conjunta al COVID-19" y que prevé la necesidad de "bonos de recuperación garantizados por el presupuesto de la UE", unos bonos que no asumirían "deudas existentes" sino las que se vayan a crear como consecuencia de la lucha contra la pandemia.

"El texto de la resolución hace mención específica a la necesidad de aumentar el presupuesto para la UE, y además de permitir que ese presupuesto pueda apalancarse, es decir, que pueda emitir deuda que es plenamente comunitaria, mutualizada, porque es deuda de la UE sustentada en las contribuciones que hacen los Estados miembros, y por lo tanto la mutualización es evidente en el texto pactado", explica el eurodiputado socialista Jonás Fernández.

Lo cierto es que en Bruselas hasta las comas se miden con lupa. Y, en este caso, la resolución está tan negociada entre los cuatro grupos, que ha resultado imposible darle más énfasis a la mutualización del sobreendeudamiento. Así respondía el diputado verde de Catalunya en Comú, Ernest Urtasun:

"El texto aprobado a proposición del equipo de economía de Renew Europe explícitamente propone los 'bonos para la recconstrucción' conjuntos emitidos por la Comisión para financiar un 'paquete masivo de inversiones' y rechaza mutualización de deuda pasada", ha terciado en Twittr Luis Garicano, vicepresidente de Renew y portavoz de Ciudadanos en Europa.

"Es cierto que había una enmienda adicional de los Verdes para pedir una mutualización adicional de las deudas de los Estados miembros, que el grupo socialista ha apoyado. Pero que esa enmienda no se haya aprobado no significa en absoluto que el Parlamento rechace emitir deuda mutualizada, porque lo que ha hecho es pactar por amplia mayoría emitir deuda europea para financiar la reconstrucción de la economía tras los efectos de la pandemia", concluye Fernández.

Este jueves se han votado las enmiendas, y el viernes se vota la resolución definitiva, que previsiblemente contará con el voto mayoritario de la Eurocámara.

La existencia de bonos comunes, de la emisión de deuda conjunta, es uno de los elementos que más dividen a los líderes de la UE. Por un lado están Francia, España e Italia y, por otro, Alemania, Holanda, Austria y Finlandia, que no quieren oír ni hablar de mutualización de deuda.

La resolución pide a la Comisión Europea "que proponga un paquete ambicioso de recuperación y reconstrucción de inversiones para apoyar la economía europea después de la crisis, más allá de lo que el Mecanismo Europeo de Estabilidad [MEDE], el Banco Europeo de Inversiones y el Banco Central están haciendo".

Según los cuatro grupos políticos, "la inversión necesaria se financiaría con un aumento del Marco Financiero Plurianual [el presupuesto 2021-2027, que se encuentra atascado], los fondos e instrumentos financieros existentes de la UE y bonos de recuperación garantizados por el presupuesto de la UE".

"Este paquete no debe involucrar la mutualización de la deuda existente y debe estar orientado a futuras inversiones", dice el texto, que, además, pide que el MEDE movilice más de los 240.000 millones anunciados, y llegue hasta los 410.000 de que dispone y "subraya que, "como medida a corto plazo, el Mecanismo Europeo de Estabilidad debería ampliar inmediatamente las líneas de crédito preventivas a los países que buscan acceder a él para abordar las necesidades de financiación a corto plazo deben hacer frente a las consecuencias inmediatas del COVID-19 y con vencimientos a largo plazo, precios competitivos y condiciones de reembolso vinculadas a la recuperación de las economías de los Estados miembros".

La presidenta de los socialistas en el Parlamento Europeo, Iratxe García (PSOE), ha defendido la resolución este jueves: "El mundo nunca volverá a ser el mismo. Lo que aún no sabemos es cómo va a cambiar. Mucho depende de la decisión que tomemos hoy. Esta resolución ofrece una hoja de ruta clara sobre cómo debemos responder. Lo que falta en el coraje político del Consejo Europeo [los gobiernos de la UE]" 

"Ya no estamos en el momento de 'hacer lo que sea necesario', que decía Mario Draghi [presidente del BCE en la anterior crisis], sino en el momento de 'ahora o nunca", ha afirmado el vicepresidente del grupo popular europeo, Esteban González Pons (PP).

La eurodiputada de UPyD por Ciudadanos Maite Pagazaurtundúa ha intervenido en el debate para apoyar también la resolución en la que ha participado su grupo (Renew Europe). 

El copresidente de los Verdes en la Eurocámara, Philippe Lamberts (Verdes belgas francófonos), ha aprovechado su turno para cargar contra la política fiscal del Gobierno de Holanda, principal oponente en la búsqueda de una solución conjunta a la crisis económica. 

La Izquierda Unitaria (GUE, el grupo de Unidas Podemos) ha presentado su propia resolución, en la que reclama "ayuda directa a los estados que no generara mayor endeudamiento; inyección directa del BCE a los estados; reforma del Semestre Europeo para eliminar los mecanismos de revisión presupuestaria; concreción en el Plan de Reconstrucción para que pase por el desarrollo de sectores estratégicos desde lo público" y cuestiona "la lógica de endeudamiento y planes de ajuste". Así lo ha defendido la copresidenta del grupo, Mannon Aubry (France Insoumise): 

El grupo de Vox (ECR) y el de la extrema derecha de Matteo Salvini y Marine Le Pen (ID) han presentado también sus respectivas resoluciones.

Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, ha aprovechado el debate de este jueves en Bruselas para hacer autocrítica por no reaccionar a tiempo cuando la pandemia de coronavirus puso a Italia en una situación de urgencia.

"Es cierto que nadie estaba preparado para esto. Pero también es cierto que muchos no llegaron a tiempo cuando Italia necesitaba ayuda al principio de todo esto. Y lo correcto es que Europa en su conjunto ofrezca una sentida disculpa", ha reconocido Von der Leyen.

La presidenta del Ejecutivo comunitario, además, ha afirmado que Europa necesitará "mucho más" que lo ya puesto en marcha, y volvió a insistir en que el próximo presupuesto a largo plazo de la UE (el Marco Financiero Plurianual 2021-2027, que se encuentra estancado) sea el plan Marshall de la reconstrucción de la economía europea.

El presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli,  ha afirmado al abrir la sesión de este jueves: "La humanidad de los ciudadanos es nuestro mayor activo. Es especialmente importante mantener nuestras democracias vivas y escuchar a nuestros ciudadanos y ciudadanas durante este período. Debemos ser ambiciosos porque nuestra ciudadanía necesita una respuesta rápida".

El Parlamento Europeo vota entre hoy y mañana en Bruselas varias propuestas para redirigir fondos europeos a la lucha contra la pandemia y también una resolución en la que pedirá a la Comisión y al Consejo el uso de bonos de reconstrucción para financiar la recuperación económica.

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16 de abril de 2020 - 18:02 h

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