El Gobierno da el primer paso para reforzar la ley de prevención de riesgos laborales con más vigilancia en pymes
En el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, el Consejo de Ministros ha dado el primer paso para modernizar y reforzar la ley de prevención de riesgos laborales, de 1995. Ha aprobado en primera vuelta un anteproyecto de ley, que ahora debe iniciar su recorrido para llegar al Parlamento, donde tiene muy complicado salir adelante. Pactado con los sindicatos y con el rechazo de los empresarios, la norma incluye varias novedades, como una mayor protección específica de la salud mental y frente al cambio climático, la perspectiva de género en las medidas y una mayor vigilancia de los sindicatos sobre las pequeñas y medianas empresas (pymes), donde se producen la mayor parte de los accidentes laborales.
España llega a la conmemoración de este Día mundial con 104 trabajadores fallecidos en los dos primeros meses del año, seis más que en igual periodo de 2025, según los últimos datos provisionales del Ministerio de Trabajo. En 2025, murieron 735 personas en accidentes de trabajo. Como advierten a menudo los sindicatos y las asociaciones de víctimas, muchos de los accidentes laborales son evitables si se implementasen las medidas preventivas necesarias.
“Esta ley se ha quedado caduca”, ha afirmado la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, sobre la ley de prevención de riesgos laborales de 1995 en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Por ejemplo, “era una ley hecha para hombres”, ha afirmado Díaz, por lo que se tiene en cuenta la perspectiva de género en los puestos de trabajo a la hora de implementar medidas preventivas.
Además se exige que se tenga en cuenta “la perspectiva de la edad” en la prevención de riesgos, ha subrayado Yolanda Díaz, algo clave para un mercado laboral más envejecido, como el que tenemos en la actualidad y en los próximos años.
Foco en la prevención de la salud mental y cambio climático
La legislación incorpora y moderniza la regulación para incorporar de manera expresa la prevención de riesgos laborales que han cobrado importancia en los próximos años. Por un lado, los riesgos psicosociales, que ya existían en el mercado de trabajo, pero que se han visto agravados por la digitalización y la continua conectividad que ha permitido en el ámbito laboral, con un aumento de casos de ansiedad y estrés.
En los últimos años, las bajas médicas por salud mental se ha disparado y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha publicado un novedoso estudio en que pone cifras por primera vez a cuántas personas mueren por este tipo de riesgos. Más de 840.000 personas fallecen cada año debido a riesgos como las largas jornadas y el estrés en el trabajo.
El anteproyecto de ley también incorpora la prevención frente al cambio climático, con un mayor aumento de los riesgos laborales vinculados a las condiciones meteorológicas extremas, ha explicado la vicepresidenta segunda. En este sentido, ya se han aprobado algunas medidas para prevenir a las plantillas ante las olas de calor, por ejemplo.
En ambas cuestiones, el Ministerio de Trabajo pactó con los sindicatos que aprobaría también reglamentos para reforzar la protección de los trabajadores, una medida clave para garantizar ciertos cambios en las empresas dada la previsión de que el anteproyecto de ley no salga adelante en el Parlamento. El líder de Salud Laboral de CCOO, Mariano Sanz, ha denunciado un “incumplimiento” del departamento de Yolanda Díaz, al no aprobar ya de manera paralela estos reglamentos, que no deben pasar por el Congreso de los Diputados.
Díaz ha respondido con enfado que “miente”, dado que en el texto firmado no había plazo para aprobar los reglamentos y que por jerarquía normativa debe tramitarse antes el anteproyecto de ley. Además, ha asegurado que cumplirá “a pies juntillas” con la aprobación de estos reglamentos “en esta legislatura”. En CCOO advierten de que, tras más de siete años de gobierno, la legislación sobre riesgos laborales no se ha aprobado hasta el momento y es clave que esta materia no se quede pendiente, sin cambios, un temor justificado ante las escasas opciones de que el anteproyecto de ley salga adelante en el Parlamento.
Más control sobre pymes, foco de gran parte de accidentes
Una de las principales exigencias sindicales que incluye el anteproyecto de ley, que cuenta con el rechazo patronal, es la mayor vigilancia de la prevención de riesgos laborales en las pequeñas y medianas empresas (pymes) a través de “agentes territoriales de prevención” a nivel autonómico. Las pymes son precisamente el foco de mayor accidentes laborales, que los sindicatos vinculan a la ausencia de representación de la plantilla y a la falta de medios de la Inspección de Trabajo para controlar a tantas empresas.
En caso de que la ley saliera adelante, estos agentes “realizarán la prevención en las empresas de menos de diez personas trabajadoras” y “estarán designados por las organizaciones sindicales y empresariales más representativas de cada sector”, ha explicado el Ministerio de Trabajo.
Además, con esa lógica de mejorar la prevención en empresas de menor tamaño, “se limita la posibilidad de que la persona empresaria asuma personalmente las actividades de prevención a empresas de hasta diez personas trabajadoras con un único centro de trabajo y siempre que, además, aquella tenga la capacidad necesaria en función de los riesgos a los que estas estén expuestas y de la peligrosidad de las actividades”, destaca el Ministerio. También “see reduce el número de personas trabajadoras a partir del cual es obligatorio un servicio de prevención propio que deberá contar, al menos, con tres especialidades”.
Yolanda Díaz ha destacado también que el anteproyecto de ley elimina la posibilidad de “pronto pago”, es decir la reducción de la cuantía de las sanciones a las empresas en caso de pagar con rapidez, en caso de que el incumplimiento empresarial haya tenido como resultado un accidente de trabajo o una enfermedad profesional.
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