La inmobiliaria que quiere desahuciar a Maricarmen amenaza con una querella al Sindicato de Inquilinas
La inmobiliaria Urbagestión Desarrollo e Inversiones, propietaria del inmueble donde vive Maricarmen, vecina de 87 años del madrileño barrio de Retiro a la que quieren desahuciar, ha convocado a un acto de conciliación previo a una querella criminal al Sindicato de Inquilinas.
En un comunicado, el sindicato ha informado que la acción judicial está dirigida contra ellos y contra una de sus portavoces, Valeria Racu, por cuatro presuntos delitos de coacciones, descubrimiento y revelación de secretos, contra la intimidad y contra el honor. Además, Urbagestión pide 10.000 euros en concepto de daños.
“Seis meses después del primer desahucio de Maricarmen, la única comunicación recibida por el Sindicato de Inquilinas por parte de los propietarios de la vivienda de Maricarmen ha sido una querella criminal”, lamentan desde la asociación.
El motivo de la denuncia es la defensa que el Sindicato de Inquilinas está haciendo de Maricarmen, una anciana de 87 años que lleva 70 viviendo en su casa de Retiro y a la que la inmobiliaria le exigión, para seguir en la vivienda un aumento del alquiler del 275%, hasta los 1.650 euros, un precio inviable para ella. Además, Maricarmen está en una condición de vulnerabilidad, no solo por su edad, sino porque tiene un 50% de discapacidad y no posee una alternativa habitacional.
Gracias al Sindicato de Inquilinas y a la presión social, el desahucio de Maricarmen se ha parado en dos ocasiones. La primera en octubre y la segunda a principios de este mes de junio. En ambos casos, el desalojo se paró poco antes de hacerse efectivo. En ambos casos el sindicato convocó actos de resistencia para hacer presión y así conseguir que Marcarmen continuara. En el último, impulsaron un pasacalles en el que, entre otros, participaron el actor Juan Diego Botto o los cantantes Ismael Serrano y Rozalén.
El siguiente capítulo se escribirá el próximo miércoles 24 de junio, cuando se tiene previsto el tercer intento de desahucio. Para impedirlo, el sindicato ha vuelto a convocar una acampada a la puerta del domicilio de Maricarmen y, el día previo, un nuevo acto de apoyo en el que colaborarán, entre otros, la actriz Ana Belén, los cantantes Rodrigo Cuevas, Blanca Paloma, Marwán, la presentadora Inés Hernand, el escritor David Uclés o el humorista Ignatius Farray.
El caso de Maricarmen, además, se retrotrae a la legislación franquista. El padre de Maricarmen firmó en 1956 el contrato de arrendamiento, a su muerte, pocos años después, este se subrogó en su esposa, que continuó viviendo en el mismo domicilio junto a su hija hasta su fallecimiento en 2005. Maricarmen heredó el contrato, subrogándose con las mismas condiciones, es decir, con una subida al IPC y con un contrato indefinido propio de los pisos de renta antigua previos a la reforma de Boyer.
Urbagestión defiende para justificar el desahucio que, en la actual legislación, los contratos no se pueden subrogar dos veces, por lo que Maricarmen habría perdido esa capacidad de obtener el piso bajo esas condiciones ventajosas. Sin embargo, eso se debe a que la ley franquista de vivienda no permitía a las mujeres firmar contratos, por lo que, en el caso de que, como ahora se puede hacer, los dos padres de Maricamen hubieran firmado el contrato, su subrogación hubiera sido la primera y no habría habido ningún problema.
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