La portada de mañana
Acceder
Un cambio de Pfizer y la falta de previsión ponen en riesgo miles de vacunas
Cifuentes se sienta en el banquillo con una agenda desaparecida dos años
Opinión - Entre lo urgente y lo importante, por Esther Palomera

Gloria Steinem, la feminista nómada

Alicia Vikander y Janelle Monáe en un fotograma de la película.

S. Marcos

Periodista, escritora y feminista, la vida de Gloria Steinem (Ohio, 1934) es la crónica de ocho décadas de activismo nómada. Siempre de un lado para otro, Steinem fue testigo de los momentos más importantes de la segunda mitad del siglo XX en EE UU: la marcha por los derechos civiles sobre Washington, su visita a la Casa Blanca justo antes de que John F. Kennedy emprendiese su último viaje hacia Dallas, el nacimiento de las revistas New Yorker y Ms. Se podría decir que, a lo largo de su vida, Steinem ha cultivado con sobresaliente dos habilidades: el don de la oportunidad, de estar siempre donde pasaba lo importante; y el de escuchar. Por eso The Glorias, el biopic dirigido por Julie Taymor (Frida), es un caleidoscopio de muchas Glorias —la niña con una infancia itinerante, la joven que viaja a India, la adulta que evoluciona hasta convertirse en un referente— y también de todas las mujeres de las que aprendió a lo largo de su vida. 

Tras pasar por el festival de Sundance, The Glorias llega a los cines españoles el 18 de diciembre. Julianne Moore, Alicia Vikander, Lulu Wilson y Ryan Keira Armstrong interpretan a Gloria Steinem a lo largo de todas sus etapas vitales. Pero también aparecen como personajes Dorothy Pitman Hughes (Janelle Monáe), Flo Kennedy (Lorraine Toussaint), Bella Abzug (Bette Midler) y Wilma Mankiller (Kimberly Guerrero). La cinta adapta la autobiografía de Steinem, Mi vida en la carretera, un trabajo sui generis en el que la escritora evoca sus recuerdos a través de sus encuentros con otros y de anécdotas recolectadas en aviones, restaurantes de carretera o campus universitarios. Lo suyo es memoria propia, pero también histórica.  

“Quería contar con al menos cuatro Glorias que pudiera presentar no de manera lineal como en un biopic al uso, sino de una forma espontánea y flexible, permitiendo que interactuasen entre ellas, incluso compartiendo escenas”, explica Julia Taymor el recurso del que se sirve para atravesar todo el arco temporal. Las cuatro Glorias comparten un mismo autobús con paradas en todas las citas importantes —mezclando ficción con metraje de archivo— a las que asistió la protagonista: marchó sobre Washington al lado de una mujer afroamericana que le señaló la ausencia de mujeres sobre el escenario; participó intensamente en la preparación de la Conferencia Nacional de Mujeres celebrada en Houston en 1977; compartió amistad con la primera mujer que ocupó el cargo de jefa de la Nación Cherokee, la citada Wilma Mankiller.

La cinta de Taymor también se detiene en la actividad periodística de Steinem, que se hizo un hueco en una profesión que se pensaba y se escribía solo en masculino. En pantalla reviven su célebre reportaje A Bunny’s Tale, sobre la situación laboral de las camareras que trabajaban vestidas de conejitas en las mansiones de Playboy. Y también recuerda las palabras que le dedicó el escritor Gay Talese mientras compartían taxi por las calles de la Gran Manzana: “Gloria es la chica guapa que cada año llega a Nueva York para convertirse en escritora”. “Gloria había escrito un libro sobre sus experiencias de viaje por carretera, una serie de momentos y acontecimientos inconexos, tanto políticos como personales, que podían llevarse a la gran pantalla en un formato muy poco habitual: una road movie conducida por mujeres, donde las protagonistas no mueran al final y donde el hilo conductor no es un romance ni un matrimonio fallido ni un corazón roto ni siquiera un hombre”, reflexiona la directora del filme.

A la Steinem real, que estuvo implicada en la evolución de The Glorias desde los primeros momentos de gestación del proyecto, le gustaría que esta película funcionase como una matrioshka, que su historia sirva para mostrar a la vez la de otras mujeres y hombres que han marcado su destino. “Casi todo lo que sé de feminismo lo aprendí de mujeres afroamericanas que eran más mayores que yo y que habían empezado a ser activistas antes que yo”, defiende la escritora. 

En la introducción a Mi vida en la carretera, la autora habla de un sistema de escritura llamado nushu, inventado en China cuando las mujeres tenían prohibido asistir a la escuela. Las autoras en nushu dejaban grandes márgenes en sus cartas para que cada lectora añadiera sus propias palabras al texto inicial. Eso es lo que pretende Gloria Steinem que sea la versión cinematográfica de su vida: una inspiración para que otros empiecen su propio relato. “Nuestros cerebros no se organizan en función de hechos y estadísticas, sino según una narrativa. Como dijo Muriel Rokeyser, "el universo se compone de historias, no de átomos”, rememora la activista, antes de concluir con una frase que resume su filosofía vital: “Llevamos toda la vida sentándonos alrededor de hogueras para contar nuestras historias, aprendiendo unos de otros, y las películas son nuestras hogueras contemporáneas”.

Etiquetas
Publicado el
13 de diciembre de 2020 - 05:04 h

Descubre nuestras apps

stats