Álava sugiere que no venderle al Baskonia el pabellón Fernando Buesa Arena abriría un riesgo de que se fuera de Vitoria
Como si el Baskonia fueran los históricos SuperSonics de la NBA, que acabaron triunfando a 3.000 kilómetros de Seattle, en Oklahoma City, el diputado general de Álava, Ramiro González, del PNV, ha sugerido que el club que dirige Josean Querejeta es una “franquicia” y que si no se le vende el pabellón foral Fernando Buesa Arena podría decidir marcharse de Vitoria e instalarse en otra ciudad. La venta del recinto público y de su aparcamiento adyacente, tasado en unos 55 millones de euros, “anclaría definitivamente el proyecto en Álava”, ha dicho sobre una entidad nacida en 1959 y que, hasta el momento, nunca ha mencionado la posibilidad de mudarse.
Querejeta lidera un grupo empresarial más amplio del que también forman parte el Deportivo Alavés (aún más antiguo, de 1921) y el NK Istra —clubes de la Primera División masculina de fútbol de España y Croacia, respectivamente—, la Universidad privada Euneiz y otros negocios deportivos y no deportivos. Según González, es “excepcional” que una ciudad del tamaño de Vitoria (260.000 habitantes) y una provincia como Álava (350.000) puedan tener ese nivel deportivo. El Baskonia es uno de los cuatro equipos que lleva disputadas todas y cada una de las ediciones de la Euroliga, la segunda competición mundial de baloncesto después de la NBA.
“Históricamente, está en Vitoria, por fortuna. Si dispone de un pabellón es mucho más difícil que esa franquicia se mueva. Estoy mirando por los intereses de la ciudad y del territorio”, ha señalado González, que presentó de la mano del propio Querejeta el plan de venta a comienzos de julio. En una comparecencia en las Juntas Generales, ha señalado también que actualmente la institución no le saca ningún retorno al pabellón porque lo gestiona enteramente el club y que, por el contrario, la entidad está dispuesta a poner las inversiones millonarias que aparentemente precisa el Fernando Buesa Arena, aunque Álava ha puesto ya del orden de 30 millones en las últimas tres décadas en mejoras y ampliaciones.
González ha insistido en que la enajenación no va a ser un “regalo”, porque se va a cobrar lo que vale, conforme a la tasación encargada. A cambio, se estará dinamizando una “industria” y abriendo la puerta a un proyecto más amplio, con una inversión conjunta prometida de hasta 150 millones. Es un plan “serio” que va a generar “riqueza” y “empleo”, ha señalado el diputado general, que ha puesto en valor que el grupo capitaneado por Querejeta “aporta un dinero a las arcas forales que muy pocas empresas aportan al territorio”. Eso sí, la Hacienda foral ofrece también ventajosas flexibilizaciones de la cuenta fiscal pendiente.
El diputado general ha intervenido en el Parlamento foral en respuesta a una interpelación de la coalición Elkarrekin, que aglutina a Podemos e IU. Es la única formación que claramente ha rechazado la enajenacion del Fernando Buesa Arena al verlo un “pelotazo urbanístico”, como han reconocido ellos mismos. Su portavoz, David Rodríguez, ha añadido como argumento los “signos de inestabilidad” que muestra el grupo de Querejeta. La pasada semana brotaron informaciones sobre una posible renuncia a la presidencia de Saski Baskonia después de casi cuatro décadas justo a las pocas horas de los abucheos por la reciente gestión deportiva del equipo de baloncesto que no han sido confirmadas pero tampoco desmentidas por el entorno de Querejeta.
Dice González que Elkarrekin está en “contra” de dos símbolos de Álava, como son Baskonia y Deportivo Alavés, y que no se puede hablar de “crisis” por un “mal resultado deportivo puntual”. Ha agregado que si el grupo ha llegado donde ha llegado ha sido también por el compromiso de sus responsables. Por otro lado, la Diputación ha rechazado también la posibilidad de vetar los partidos contra los equipos de Israel de Euroliga, Maccabi de Tel Aviv y Hapoel, de la misma ciudad, previstos para las próximas semanas.
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