Hora de concertar, no de confrontar
El pasado viernes día 24 el lehendakari Urkullu compareció en la Diputación Permanente del Parlamento. Lo hizo, según él mismo había adelantado, para explicar la situación sanitaria provocada por la Covid-19 y su evolución, así como las medidas adoptadas por el Gobierno vasco. Las y los parlamentarios de EH Bildu acudimos a la cita con la cabeza puesta en buscar y acordar soluciones, las que ahora necesita con urgencia la ciudadanía de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa para salir bien parada de la crisis sanitaria, social y económica que ha provocado el coronavirus. Acudimos con talante constructivo y prueba de ello son los dos documentos que hicimos llegar tanto al lehendakari como a los grupos políticos con propuestas concretas para una salida coordinada del confinamiento.
Urkullu, sin embargo, nos cambió el guion. En contra de lo previsto, su comparecencia apenas aportó novedades en relación con la situación sanitaria. Urkullu decidió que su gran mensaje del día fuera su intención de convocar las elecciones para el mes de julio. Ese fue su gran titular, el que destacaron no solo los medios de comunicación, sino también su gobierno y su partido, el PNV, en sus web respectivas. Es decir, en un momento en que la población sigue confinada y preocupada exclusivamente por su salud y su futuro laboral y económico, Urkullu centró sus urgencias y preocupaciones en el ámbito electoral y partidista.
A nadie se le escapa, tampoco a EH Bildu, que vivimos en un año electoral, que la cita con las urnas está ahí, insoslayable, y que antes o después deberemos decidir quién va a gobernar el país durante los próximos cuatro años. En EH Bildu estamos y estaremos preparadas para esa cita, pero hoy por hoy no es –no puede serlo– la prioridad. Ni la nuestra, ni la de la sociedad.
Así se lo trasladaremos al lehendakari este próximo jueves en la reunión a la que nos ha convocado a los diferentes partidos. ¡Qué lástima, y qué demostrativo también de su modelo de gobernanza, que desde el inicio de la crisis solo haya sido capaz de llamarnos dos veces, y las dos para hablar de elecciones! ¡Con la de problemas y temas que hay sobre la mesa para debatir, discutir y acordar!
No me voy a cansar de decirlo: esta situación que por desgracia nos ha tocado vivir precisa de acuerdos, de generosidad, de trabajo en común, de auzolan. Y eso es incompatible con la pugna electoral, partidista en su misma esencia. Es hora de acordar y concertar, no de competir y confrontar. Es hora de anteponer lo comunitario a lo partidista, el interés general al particular. EH Bildu está dispuesta a arrimar el hombro, a colaborar en busca del bien común poniendo a las personas y sus necesidades en el centro de las políticas públicas.
Todavía vivimos en situación de alarma sanitaria y Pedro Sánchez ha anunciado hoy mismo que su intención es prorrogarla hasta finales de mayo, y nadie duda de que va a seguir habiendo restricciones a lo largo del verano y más allá para minimizar en lo posible el riesgo de contagio. En estas circunstancias, cuando aún está en cuestión la celebración de fiestas de pueblos y ciudades en agosto por la necesidad de evitar aglomeraciones, incluso poniéndonos en el mejor de los escenarios posibles cuesta pensar, por prudencia y responsabilidad, que lo más conveniente sea actuar con prisas innecesarias y congregar en julio a centenares de miles de personas en los colegios electorales.
Tendrán que ser criterios científicos, sanitarios, los que indiquen en base a estudios e informes contrastados cuál es el momento más adecuado para acudir a las urnas, sea julio ese momento o sea otro mes. Y todos los partidos deberemos someternos a esas consideraciones técnicas y consensuar la mejor fecha posible en base a esas mismas consideraciones, alejados por completo de tentaciones partidistas y cálculos de conveniencia porque nadie en su sano juicio podría pensar en obtener ventaja partidista a costa de contravenir indicaciones científico-sanitarias y así poner en riesgo la salud de la población echando por tierra lo avanzado durante el confinamiento.
Asumir que la convocatoria electoral debe venir determinada por criterios científicos y sanitarios no implica, no obstante, asumir el actual modelo de relación Gobierno-Parlamento o Gobierno-oposición. Porque no es aceptable que un ejecutivo en minoría como lo es el de Urkullu gobierne como si tuviera mayoría absoluta y prescinda por completo de las aportaciones que pueden hacerse desde la oposición. Más aún, no es aceptable un modelo de gobierno en el que uno de sus miembros, el PNV, deja frecuentemente de lado a su socio, el PSE. Ese modelo de gobernanza por el que se caracteriza Urkullu no es compatible con lo que demanda este momento histórico, que es compartir diagnósticos, trabajar en común y acordar. La mesa de este jueves no va a servir para eso porque el lehendakari solo quiere hablar de elecciones. Desde EH Bildu, en cambio, volveremos a insistir en que es urgente y prioritario abrir un foro en el que los principales agentes políticos, sociales y económicos del país compartamos nuestros respectivos diagnósticos, contrastemos propuestas y acordemos en lo posible las soluciones que necesita el país.
Todas y todos deberíamos tener claro que en una situación excepcional como esta todas y todos debemos ser parte de las soluciones. En situaciones excepcionales, decisiones y compromisos excepcionales por parte de todas y todos. Y siempre buscando las mejores soluciones para la gente, aparcando cualquier interés partidista.
(*) Maddalen Iriarte es la candidata a lehendakari de EH Bildu Maddalen Iriarte
Sobre este blog
Viento del Norte es el contenedor de opinión de elDiario.es/Euskadi. En este espacio caben las opiniones y noticias de todos los ángulos y prismas de una sociedad compleja e interesante. Opinión, bien diferenciada de la información, para conocer las claves de un presente que está en continuo cambio.
1