El Partido Nacionalista Vasco obtendría 27 escaños en las elecciones vascas, los mismos que EH Bildu, que supera el 32,5% de los votos. El PSE-EE seguiría siendo la tercera fuerza, pero aumentaría su representación en el Parlamento Vasco hasta los 12 diputados, frente a los 7 del Partido Popular. Vox lograría mantener la representación en la cámara de representantes de Vitoria con una diputada y Sumar obtendría también representación por la provincia de Álava.