El invierno que termina, quinto más seco y frío de las tres últimas décadas en la región
El presente invierno, que llega a su conclusión este viernes 20 de marzo, ha sido el quinto más seco y frío de los últimos 30 años en la Comunidad extremeña, con un déficit elevado de precipitaciones, que se está frenando esta semana, y con abundantes heladas.
Las lluvias han estado por debajo de lo normal según el delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Marcelino Núñez. En los últimos tres meses, Extremadura ha registrado una media de 76,3 litros por metro cuadrado, 133,2 menos de lo habitual, un déficit importante dentro de un invierno “muy seco”.
La principal carencia de lluvias se ha producido en enero y febrero, tendencia que continuó en marzo hasta este martes pasado, cuando se recogieron 22 litros en Cáceres y 8,9 en Badajoz, cifras que continuarán en los próximos días.
En cuanto a las temperaturas, han sido de 7,7 grados de media de diciembre a febrero pasados, frente a los 8,5 habituales de las últimas tres décadas, y ha sido así el quinto invierno más frío en ese periodo.
Entre diciembre y febrero se experimentaron muchas heladas, temperaturas por debajo de cero grados con cielos despejados, y del 4 al 10 del pasado mes de febrero se produjo una ola de frío en la Comunidad.
Además, el 17 de febrero Extremadura lideró las rachas de vientos de todas las regiones, al experimentarse 127 kilómetros por hora en Garganta la Olla, 102 en Piornal, y 90 en Coria (Cáceres) o Jerez de los Caballeros (Badajoz).
Pese a los datos invernales, las reservas de agua acumuladas en otoño, donde hubo más precipitaciones de lo normal, han permitido que las cifras sean normales si se tiene en cuenta todo el último semestre.
En el ámbito agrícola, los últimos meses pueden considerarse entre el límite de lo normal y un ambiente seco, con la zona occidental de la comunidad algo más afectada por la ausencia de lluvias.
En marzo, por su parte, se han producido grandes diferencias entre las máximas y las mínimas diarias, y el próximo día 20 habrá un eclipse parcial de sol que prácticamente no se podrá ver debido a las lluvias.
Agua hasta el martes
En cuanto a las previsiones de los próximos días, las precipitaciones continuarán previsiblemente hasta el martes, debido a una borrasca situada en el Golfo de Cádiz, a las que seguirá un periodo de estabilidad. Sin embargo, los niveles de lluvias podrían ser ligeramente inferiores a lo habitual en el cómputo global de la primavera, según Núñez.
En cuanto a las temperaturas, estarán por debajo de lo habitual al inicio del periodo primaveral, para irse adaptando progresivamente a los valores normales hasta junio.
La sede central de la medición general de la meteorología extremeña ha pasado a Valladolid después de 19 años dependiendo de Sevilla, ciudad que seguirá controlando de todas formas los fenómenos relacionados con la aviación.