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ENTREVISTA Consejero de Sanidad de Extremadura

José María Vergeles: "La semana que viene podremos hablar de una desescalada lenta sin haber modificado el toque de queda y sin confinamiento domiciliario"

El vicepresidente segundo de la Junta y consejero de Sanidad y Políticas Sociales, José María Vergeles, en su despacho.

José María Vergeles Blanca (Fuente del Maestre, Badajoz, 1969) es doctor en Medicina y Cirugía. Lleva más de 20 años en la gestión pública, aunque fue en 2015 cuando fue nombrado consejero de Sanidad de la Junta de Extremadura. La mañana del pasado 31 de diciembre ofreció la rueda de prensa "más difícil" de su trayectoria, cuando pocas horas antes de la celebración de Nochevieja rogó literalmente a los extremeños que no salieran a la calle a celebrar nada y anunció las restricciones más duras que hasta entonces se habían tomado en la región. Tras esas medidas vinieron otras para intentar poner freno al avance imparable de la COVID-19 en la comunidad. Ahora se muestra prudente al vislumbrar cierta esperanza y reclama confianza en la campaña de vacunación.

La incidencia acumulada en Extremadura no ha parado de crecer desde mediados de diciembre. Pasó en pocas semanas de presentar la mejor situación respecto a otras comunidades a tener la más alta de España, llegando a tasas que no se habían dado en ningún territorio en toda la pandemia. ¿Cuál es el escenario actual en Extremadura después de que la Junta haya puesto en marcha las medidas más restrictivas desde que asumió las competencias?

Desde el punto de vista epidemiológico la situación es muy complicada. La incidencia acumulada a los 14 días es muy alta pero empieza a dar síntomas claros de estabilización en cuanto al crecimiento del número de contagios. Desde el punto de vista asistencial, la presión está aumentando, aunque la ocupación de las UCI está sobre un 33%, por debajo de la media nacional, y sobre la media en la ocupación de camas hospitalarias de agudos. Pero sin duda alguna el dato más doloroso es el de fallecidos. Estamos dando unas cifras muy elevadas.

Habla de estabilización de los contagios, pero llega con unas cifras muy altas. A pesar de ello en sus redes sociales usted ya ha hablado de una posible desescalada. Según las previsiones que maneja, ¿cuándo comenzarán a descender los contagios en Extremadura?

El objetivo de esta semana ha sido estabilizar la curva y ya estamos registrando menos contagios diarios. Tenemos que esperar a que la tendencia se mantenga. Es verdad que estamos en cifras muy elevadas y puede ser prematuro hablar de meseta en la curva, pero es nuestro primer objetivo. La semana que viene esperamos que, en la medida de lo posible, comience a disminuir la incidencia acumulada a los 14 días. Si esa previsión se cumple, la propuesta que llevaría el jueves próximo al Consejo de Gobierno de la Junta es que podamos comenzar a realizar una desescalada muy lenta de los sectores económicos afectados por las restricciones sin que hayamos tenido que modificar el toque de queda y sin solicitar el confinamiento de la población. Tenemos que ser cautos. El comercio y la hostelería no tienen la culpa de los contagios, pero hemos tenido que disminuir el atractivo para salir a la calle.

¿Esas medidas podrían estar en consonancia con las que se han puesto en marcha en otras comunidades y con las que ha propuesto el alcalde de Badajoz de abrir el comercio y la hostelería aunque sea a medio gas?

La Junta de Extremadura mantiene contacto con las distintas asociaciones de empresarios. Nos hacen llegar cartas con sus protestas y nosotros empatizamos con ellos. Pero ahora llega el momento de que, si se cumplen las previsiones, esas asociaciones nos hagan propuestas y nos digan por dónde podemos ir levantando las restricciones. Nosotros veremos cómo reajustar esa desescalada desde el punto de vista de la salud pública porque, en primer lugar, habrá que ser muy estrictos en el control de los aforos y de la movilidad. Por lo tanto, esas propuestas que se están escuchando sobre cita previa en los negocios, recogida en locales de los productos que previamente se hayan comprado por métodos electrónicos, distribución de horarios en los comercios... pueden ser buenas ideas para acometer esa desescalada. La Junta de Extremadura siempre ha tenido un profundo respeto por el tejido productivo de nuestra comunidad. De hecho, no hemos tomado medidas muy drásticas. Las más drásticas  fueron en el confinamiento y provenían del real decreto del estado de alarma. Ahora hemos tenido que reducir al máximo la movilidad porque veíamos que esto no iba a parar de crecer y nos iba a llevar a una situación tremendamente complicada.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, insiste en que las comunidades autónomas tienen margen suficiente para tomar medidas y usted no ha sido partidario de adelantar el toque de queda. ¿Qué otras medidas no se habían tomado aún en una región que ya tiene muy limitada la movilidad?

En Extremadura estamos adoptando las medidas más duras del país en consonancia con las cifras de incidencia que tenemos. Todavía nos queda reducir más las reuniones de los grupos y pasarlas exclusivamente a unidades de convivencia. Deliberadamente no hemos querido tomar esa posibilidad porque sería muy difícil comprobar su cumplimiento. No se puede entrar en las casas con una patada en la puerta a ver cuántos están reunidos dentro. Tampoco se puede entrar a una nave comercial. Este es el margen de recorrido que nos queda en Extremadura. Ahora bien, las medidas que hemos tomado son duras y llevan casi una reducción completa de la movilidad, pero están dado ya resultados, según se concluye de los últimos informes epidemiológicos. Lo que pasa es que hay que tener templanza en la gestión de la pandemia. Todos estamos deseando que nos baje la incidencia acumulada y todos estamos deseando que eso suceda cuanto antes. Pero si no dejamos que las medidas tengan un recorrido de una semana o dos, no va a haber resultados. No se puede caer en una presión de tomar medidas y más medidas sin evaluar qué estamos haciendo. Hay que ser proporcionado.  Con nuestras actuales medidas y su resultado no me parece adecuado que, por ejemplo, debamos tocar el toque de queda ni debamos llegar al confinamiento completo de la población que vimos en la primera ola.

El presidente del PP, Pablo Casado, se ha mostrado partidario de que las autonomías puedan ordenar confinamientos domiciliarios por áreas de salud. ¿Qué le parece esa propuesta? ¿Sería viable en Extremadura?

¿Qué pretende? ¿Un confinamiento en casa? Un confinamiento domiciliario es reducir al mínimo la movilidad y entonces lo tiene fácil. Es lo que nosotros hemos hecho en Extremadura. Por un lado, un aislamiento perimetral de los municipios y, por otro lado, una disminución del atractivo para que la gente salga a la calle. Lo primero se hace con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y para lograr lo segundo hay que cerrar el comercio y la hostelería. Mire, no puede ser que el líder del PP sea partidario de un confinamiento domiciliario por la incidencia en áreas de salud y haya alguna comunidad del PP que, con una incidencia elevada en determinadas áreas de salud, adopte medidas en las que tienen más peso la economía que la protección de la salud, a pesar de la actual situación. El PP tiene un problema y es que tiene distintos líderes regionales que están intentando gestionar una pandemia, como lo estamos intentando todos, y toman las decisiones que ellos consideran que son las más adecuadas, quiero creer que lo hacen siguiendo las recomendaciones de sus expertos en salud pública. Y luego pues hay un alma libre, que es el líder nacional de PP, que tiene que conjugar y defender las medidas que se toman en las diferentes comunidades donde gobiernan y que pueden ser contradictorias. Y eso es muy triste y muy difícil, y le va a costar hacerlo. Creo que tiene un problema pero no seré yo quien se lo diga. Bastante tengo yo con gestionar mi parte como para opinar sobre el papel del señor Casado, que lo que tiene que hacer es asumir el papel que tiene: estar en la oposición.

Según los datos de la Consejería de Educación, 171 aulas de Infantil y Primaria de la región, el 2,7%, están en cuarentena por casos positivos de COVID-19 desde que comenzó el curso hace dos semanas. El lunes son los alumnos de Secundaria y Bachillerato los que regresarán a las aulas tras el periodo navideño y una parte de la comunidad educativa ha pedido que se atrase. ¿Es el mejor momento para la vuelta a las aulas dada la situación sanitaria?

Nunca sabemos si es el mejor momento o no. Pero tenemos dos hechos que son irrefutables. El primero de ellos es que la primera parte del curso académico estuvo muy controlado, y el segundo es que los análisis de nuestros expertos en salud pública nos dicen que cuando más crece la incidencia en la población de esas edades, la de los alumnos de Secundaria y Bachillerato, es cuando no hay clases.  Por lo tanto, es verdad que asumimos riesgos porque tenemos unos índices de incidencia acumulada muy elevados pero, como le digo, tenemos la experiencia del control que hemos mantenido en el primer trimestre del curso y ese informe que nos dice que esta población está más expuesta al virus en el periodo vacacional que en el periodo lectivo. Siempre lo hemos hecho con todas las medidas de seguridad y vamos a seguir haciéndolo con todas las medidas porque vamos a estar monitorizando muy bien la realidad epidemiológica cuando empiece el curso escolar. Pido a toda la comunidad educativa que entienda que lo mejor para esta sociedad es ir recuperando en la medida de lo posible la normalidad. Porque lo que nos ha llevado a esta situación de nivel de incidencia es la anormalidad de una movilidad que se ha producido en una fecha donde existen un mayor número de días libres, de días sin trabajo y de días sin clases. Y luego hay un tercer hecho y es que llevamos dos semanas con exámenes presenciales en la Universidad de Extremadura y no hemos tenido casos. Así que puedo entender el miedo, puedo entender la precaución y que se soliciten todas las medidas de seguridad, pero también quiero trasladar un mensaje de confianza en quienes nos asesoran en materia de salud pública.

¿Cómo se está desarrollando la vacunación en Extremadura? Algunos sindicatos de profesionales han solicitado que se investigue la vacunación de sanitarios en primera línea porque hay muchos que aún no están inoculados.

Tienen toda la razón del mundo. Todavía no se ha vacunado a todo el personal que está en primera línea. Dije que iban a llegar menos vacunas y, si llegan menos, hay para poner menos dosis. Estaban avisados de que esto iba a ocurrir porque, además, tenemos un volumen de población a la que ya hay que poner una segunda dosis. Espero que el personal de primera línea esté vacunado al completo la semana que viene. Pero en algunas áreas de salud, las que tienen menos personal, ya están los profesionales de primera línea vacunados al completo.

Hay comunidades que se han quejado por el volumen de vacunas de las que dispone.

Lo que tiene que saber la población es que nosotros utilizamos todas las dosis de vacunas que nos vienen e intentamos tener un remanente de entre 3.000 y 5.000 porque estamos ante un monopolio empresarial y eso quiere decir que ahora mismo solo tenemos una empresa que nos está suministrando vacunas a toda la Unión Europea, que es BioNTech/Pfizer. Tenemos que apretar los machos a la empresa para que cumpla su parte del contrato y eso lo están haciendo el Gobierno de España y la Unión Europea. Las comunidades ahí pintamos muy poco, salvo apoyar al Ministerio en sus reclamaciones. Son negociaciones a cara de perro porque la industria farmacéutica no es una ONG y hasta que no haya más vacunas autorizadas para su comercialización dependemos de una única empresa. La Unión Europea tiene contratadas con Moderna bastante menos dosis que con Pfizer. Espero que esto se vaya normalizando en las próximas semanas. Ya tenemos la confirmación por parte del Ministerio de una regularización de la entrega de dosis, que, dependiendo de si somos capaces de aprovechar la sexta dosis, estará en torno a 11.700 en el mejor de los casos. Son más de lo que teníamos. Y en el peor de los casos se quedaría en cerca de 10.000 dosis. Eso nos va a dar para vacunar a los profesionales de primera línea en tiempo y forma. Por lo tanto, pediría un poco de paciencia. La planificación la tenemos más que hecha. Claro que puede haber errores, pero en Extremadura no se han cometido errores de bulto. Hemos sido bastante estrictos y vamos a seguir siéndolo en el cumplimiento del protocolo.

¿Contaba Extremadura con las jeringuillas adecuadas para conseguir extraer esa sexta dosis desde el primer momento?

De hecho fue Extremadura la primera comunidad que planteó en el Consejo Interterritorial de Salud que nos estaba saliendo una sexta dosis y que por lo tanto deberían revisarlo las agencias de evaluación de medicamentos y productos sanitarios.

El pasado miércoles se mostró muy crítico con algunos homólogos suyos tras la celebración del Consejo Interterritorial de Salud donde finalmente no salió adelante la posibilidad de ampliar la limitación de movilidad nocturna. ¿Está funcionando la cogobernanza?

Todos los consejeros y consejeras hemos dado muestra de una cogobernanza adecuada. El problema es que en los últimos tiempos nos hemos puesto un poquito nerviosos por parte de algunas comunidades autónomas cuando ha comenzado a subir la incidencia acumulada. Lo que yo he criticado es que en ese momento se han producido debates que, sin haberlos llevados al Consejo Interterritorial, se les han trasladado a bocajarro a la sociedad civil y eso lleva a una confusión en los ciudadanos. Mire, le puedo asegurar que algunos consejeros y consejeras no se manifestaron el miércoles en el Consejo Interterritorial en el tono en el que lo hicieron públicamente tras esa reunión. Me parece que lo peor que podemos hacer es trasladar mensajes contradictorios e incertidumbre a la opinión pública porque los españoles están sufriendo fatiga pandémica y duelo por la pérdida de las actividades a las que estaban acostumbrados, además de cierta crispación. Tampoco podemos decir: a mi no me hacen caso en el Consejo Interterritorial y voy a tomar las decisiones por mi cuenta. Los consejeros y consejeras nos podemos explicar libremente en ese Consejo, que es el órgano máximo de cogobernanza porque el ministro Illa siempre ha sido muy respetuoso con la opinión de todos y cuando ha tenido que decir sí, lo ha dicho, y cuando ha dicho que no lo ha argumentado con criterios científicos y técnicos.

La próxima semana el ministro Salvador Illa presentará su dimisión para iniciar la campaña del PSC a la Generalitat.

Lo que le puedo decir es que perdemos un gran ministro. Ha dado sobradas muestras de solvencia en una pandemia que ha sido de una de las mayores catástrofes sanitarias de los últimos años y lo ha hecho con templanza, con cabeza y dejándose asesorar por los que saben de esto. Pero detrás de un ministro que ha sido excelente hay un gran equipo. Pero si ahora el ministro, en su compromiso con el partido, entiende que puede aportar más en Cataluña, debemos respetarlo. Cuando una persona hace las cosas bien y está muy comprometido desde el principio, porque no ha habido dejación de funciones en ningún momento, se merece todo el respeto y la oportunidad de emprender una carrera política dentro de Cataluña, sabiendo que deja un gran equipo dentro del Ministerio. Personalmente siento pena porque nos abandone.

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23 de enero de 2021 - 21:10 h

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