El cine palestino protagoniza el festival Amal en Santiago con el objetivo de poner el foco sobre el genocidio
Palestina repite como protagonista de la Semana de Cine Euroárabe Amal, que celebrará en Santiago su 24ª edición entre el 26 y 30 de octubre con cinco títulos que buscan reflejar la “gravedad” del genocidio palestino y a su vez se revelan como una muestra de la “calidad” con la que cuenta su cinematografía, en palabras del director del certamen, Ghaleb Jaber Martínez.
“Esta no será la última edición de Amal, pero sí posiblemente la última tal y como la conocemos”, ha anticipado su director, que ha aducido a que el ciclo cinematográfico se enfrenta a “una reflexión profunda dentro de su papel dentro de la ciudad”. “Los tiempos cambian y muchas veces tenemos que adaptarnos a ellos”, ha explicado, sin dar detalles de la forma que adoptará próximamente, según recoge Europa Press.
Bajo el lema 'Existir é resistir' y con una entidad visual diseñada por el estudio Pruden, el festival busca este año ampliar los “focos” existentes sobre la realidad palestina más allá de la Franja de Gaza. “En Cisjordania se está cometiendo una limpieza étnica silenciosa, de la que somos conscientes a través de compañeros que tenemos en el terreno”, ha constatado el también presidente de la Fundación Araguaney.
En concreto, se refiere a la aldea de Taybeh, una población de Cisjordania cuya realidad conocen a través de un representante de la Iglesia católica allí, el padre Bashar Fawadleh, que “semana a semana” les relata cómo “los colonos están haciendo un proceso de expulsión en este pequeño enclave”.
La intención es que parte de lo recaudado con Amal sea destinado a esta población, además de a otras organizaciones que trabajan por la causa palestina. Las entradas tendrán un coste de 3 euros y podrán adquirirse próximamente en Ataquilla.com o de forma presencial una hora antes de cada sesión. Todas las proyecciones se realizarán en el Teatro Principal y, salvo la inaugural, serán a las 21.00 horas.
'La voz de Hind Rajab' (Kaouther Ben Hania, 2025) será la película que inaugure esta edición de Amal el lunes 26 de octubre a las 20.00 horas. Ganadora del León de Plata en Venecia y nominada al Óscar, cuenta la historia real de Hind Rajab, una niña de seis años que quedó atrapada en un coche bajo el fuego en Gaza. La proyección contará con la presencia del actor protagonista, Motaz Malhees, y, a diferencia del resto, será de acceso gratuito con invitación previa.
El martes le seguirá 'Todos somos Gaza' (Hernán Zin, 2025), documental que sirve como continuación de 'Nacido en Gaza' (2014). La cinta documenta cronológicamente la violencia ejercida contra la población civil desde el 7 de octubre de 2023 y, dentro de su relato, vuelve a las vidas de los protagonistas de su predecesora.
El miércoles será el turno de 'Palestine 36' (Annemarie Jacir, 2025), cuya proyección también contará con un coloquio con su actor protagonista, Karim Anaya. El broche al festival lo pondrán otras dos ficciones, 'Érase una vez en Gaza' (Tarzan Nasser y Arab Nasser, 2025) y 'Todo lo que fuimos' (Cherien Dabis, 2025), que se podrán ver el jueves y el viernes, respectivamente.
Además, de forma paralela, el restaurante Caney, situado en el Hotel Eurostars Araguaney, organizará la Semana Gastronómica de Amal del 26 al 31 de octubre. El menú árabe estará diseñado por Pedro Roca, chef del restaurante, y la propuesta acercará su toque personal, conservando las características y propiedades de la auténtica cocina árabe.
En su intervención, Ghaleb Jaber Martínez ha reivindicado el “cine extraordinario” que se realiza desde Palestina “pese a la situación que se vive allí y al intento de borrar toda una identidad”: “El cine es parte de una resistencia cultural de la que formamos parte desde el festival para seguir trasladando nuestro mensaje y nuestra lucha”.
En este sentido, Amal pretende trascender el estereotipo de la población palestina como “gente que está malviviendo ahí” y mostrar, en contraposición, que está formada por personas “con recursos intelectuales, capacidad de creación y discurso cinematográfico”. “No están alcanzando premios en los festivales internacionales por pena, sino por méritos propios”, ha recalcado.
Por su parte, la concejala de Capital Cultural, Míriam Louzao, ha insistido en que el festival lleva más de dos décadas “conectando realidades” que muchas veces aterrizan como “imágenes fragmentadas, titulares o discursos que no siempre permiten comprender su complejidad”. “El cine ayuda a humanizar y a entender esa complejidad de la realidad”, ha enfatizado.
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