El alcalde de Palma defiende la multa de 240 euros a unos vecinos por colgar carteles contra el ruido
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El alcalde de Palma, Jaime Martínez (PP), ha defendido este lunes la multa de 240 euros impuesta a la Asociación de Vecinos sa Llotja-Born por colocar carteles con el mensaje “el ruido es tortura” para denunciar el ruido en el barrio al considerar que responde a un incumplimiento de la ordenanza cívica y que, “si se incumple una ordenanza, el Ayuntamiento tiene la obligación de sancionar”.
Preguntado por este tema, Martínez ha sostenido que el Consistorio debe actuar cuando se incumple la normativa municipal y ha rechazado que el debate se centre en que la sanción haya recaído sobre una asociación vecinal. En este sentido, ha señalado que “el tema está en cumplir o no cumplir las normas” y ha defendido el compromiso del Ayuntamiento para combatir el incivismo mediante la aplicación de la ordenanza cívica.
Asimismo, ha recordado que la normativa prevé sanciones por la instalación de carteles en la vía pública, como en este caso, en el que la asociación fue sancionada con cuatro multas de 60 euros, hasta un total de 240 euros. A su juicio, la ordenanza constituye una herramienta para que la Policía Local pueda hacer cumplir las normas.
El alcalde también ha cuestionado que el debate se centre en que la sanción haya sido impuesta a una asociación vecinal y ha insistido en que lo relevante es que “se cumplan o no las normas”. En ese sentido, ha planteado si se quiere “una ciudad cívica o una ciudad incívica”.
Preguntado por el número de sanciones impuestas a locales de ocio de la zona por incumplimientos relacionados con ruidos, ocupación de la vía pública o terrazas, Martínez ha dicho no disponer de los datos en ese momento.
Críticas socialistas
El pasado mes de junio, el PSIB-PSOE acuso a Martínez de “autoritarismo” por descolgar los carteles reivindicativos de los vecinos del barrio de sa Llotja. El portavoz socialista en Cort, Francesc Dalmau, aseguro que esto demostraría el “autoritarismo que tanto le gusta aplicar a Martínez y Vox, que censuran la libertad de expresión”.
“La libertad de expresión es un derecho fundamental de la ciudadanía y esta vulneración ha venido por la retirada de unos carteles que pusieron las entidades cívicas de sa Llotja, hartas de ver que el Ayuntamiento de Palma no vela ni por la convivencia, ni por el respeto, ni por el descanso de los vecinos”, afirmó.
El representante local ha pedido al Ayuntamiento que “tome parte” y esté del lado de los vecinos respecto al “incivismo” y los “ruidos”, que sería la “principal causa de las molestias”.
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