Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

Investigan los vertidos fecales del aeropuerto de Ibiza que amenazan el gran paraíso natural de la isla

Parc Natural de Ses Salines

Nicolás Ribas / Ángela Torres Riera

Eivissa —
15 de agosto de 2026 14:30 h

0

El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil investiga los vertidos sistemáticos de aguas fecales procedentes de la depuradora del Aeropuerto de Eivissa hacia el Parc Natural de ses Salines. Los agentes realizaron la mañana del pasado martes una inspección sobre el terreno y tomaron muestras para analizarlas y determinar las características del vertido después de que la Alianza por el Agua denunciara el caso.

La actuación del instituto armado se produce después de que el Ayuntamiento de Sant Josep de sa Talaia informara el lunes a la Dirección General de Recursos Hídricos del Govern balear sobre el vertido en el torrente de sa Font. El organismo autonómico ha abierto diligencias previas y ha solicitado la colaboración del Seprona. Fuentes de la Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua señalan que, a partir de los resultados de la inspección y de los análisis, se determinarán “las actuaciones que correspondan y, si es necesario, se instruirá el correspondiente expediente”.

Precisamente, una semana después de que saltara la alarma por los vertidos sistemáticos de aguas fecales procedentes del Aeropuerto de Eivissa hacia el Parc Natural de ses Salines, la Alianza por el Agua ha llevado este viernes el caso a la vía penal al denunciar por un presunto delito ambiental a AENA ante la Fiscalía de Medio Ambiente este 14 de agosto. La denuncia todavía está pendiente de ser admitida a trámite. AENA ha explicado a este diario que el Seprona está investigando el caso y que el gestor aeroportuario está colaborando.

Esta acción judicial se produce tras formalizarse este jueves la denuncia y entregar al Seprona de la Guardia Civil un informe técnico en el que se detallan presuntas irregularidades medioambientales relacionadas con vertidos de aguas residuales provenientes de la depuradora del aeropuerto. La Alianza por el Agua, que aboga por la mejora de la política hídrica en la isla, reclama así una investigación del Seprona para verificar los posibles incumplimientos de la normativa medioambiental.

Cabe señalar que los hechos motivaron el cierre parcial al baño en la playa de es Codolar el viernes 7 de agosto, aunque este martes volvió a ser reabierta. El Ayuntamiento de Sant Josep informó de que reabría la zona de la playa situada delante del torrente después de que las analíticas realizadas este lunes “confirmasen que la calidad del agua se encuentra dentro de los valores permitidos”. “El Ayuntamiento mantendrá durante las próximas semanas el control de la calidad de las aguas de baño en esta zona con el objetivo de comprobar la evolución y detectar cualquier posible incidencia”, resaltó.

Un laboratorio independiente

La contaminación de los vertidos de aguas residuales y bacterias fecales procedentes de la depuradora del Aeropuerto de Eivissa hacia el Torrent de sa Font, supera en hasta 17 y 12 veces los límites legales, respectivamente, según cuatro muestreos realizados por la Alianza por el Agua en colaboración con un laboratorio independiente, como informó este diario. La entidad que aboga por mejorar la política hídrica de la isla explicó que la denuncia se basa en los resultados de cuatro tomas de muestras realizadas entre el 12 de junio y el 22 de julio por un laboratorio autorizado por la Conselleria de Salud del Govern balear.

Los resultados evidencian el incumplimiento del Real Decreto 509/1996 –que transpone la Directiva Europea sobre tratamiento de aguas residuales urbanas– y de los parámetros de calidad exigidos por el Real Decreto 1620/2007 para la reutilización de aguas depuradas en el riego de zonas verdes, que es precisamente uno de los usos que el aeropuerto hace de su efluente. En ninguna de las cuatro campañas el efluente de la depuradora cumplió ninguna de las dos normativas.

“Los incumplimientos detectados son especialmente graves”, sostuvieron las organizaciones denunciantes, ya que los análisis reflejan un problema ambiental grave. La normativa fija unos límites máximos de contaminación permitido en el agua depurada pero la depuradora del aeropuerto los superó en las cuatro muestras recogidas por la Alianza por el Agua y analizadas por un laboratorio independiente.

“La situación presenta varios incumplimientos. Por un lado, el acuífero está salinizado y esa salinización está provocando un proceso de desnitrificación y la generación de salmuera sin que sepamos dónde acaba. Todo ello se está haciendo, además, sin la autorización correspondiente”, explicó a este diario Rafa Tur, miembro de la Alianza por el Agua.

Tur, que está vinculado también al asociacionismo vecinal y la gestión forestal, argumentó que la depuradora del aeropuerto se diseñó para atender un volumen de unos cinco o seis millones de pasajeros al año, pero ahora el aeropuerto ya gestiona los nueve millones. “La instalación está claramente sobrepasada”, lamentó y añadió que parte del agua depurada se reutiliza para regar los jardines del aeropuerto, pero que no cumple los parámetros exigidos por la normativa para la reutilización de aguas regeneradas. Por otro lado, insistió en que se están produciendo vertidos de aguas insuficientemente depuradas en el entorno de un parque natural.

AENA defiende sus actuaciones

Fuentes de AENA respondieron a este diario que, en base a las autorizaciones vigentes otorgadas por las autoridades competentes, el Aeropuerto de Eivissa se abastece “exclusivamente mediante sus cinco pozos propios autorizados, la recogida de agua pluvial y la optimización del uso de agua regenerada”. “Los volúmenes de captación se mantienen en todo momento dentro de los límites autorizados por las administraciones correspondientes”, señalan.

Asimismo, indican que todos los datos relativos a la extracción y el consumo de agua, así como las analíticas y reportes que resultan de aplicación, son comunicados periódicamente por el aeropuerto a los organismos competentes, entre ellos la Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua del Govern; la Dirección General de Recursos Hídricos y la Agencia Tributaria de las Illes Balears (ATIB), ante la que se declara el volumen de agua extraída para la liquidación del correspondiente canon.

“Todo ello se realiza en cumplimiento de las obligaciones administrativas y legales establecidas”, afirman y añaden que el aeropuerto está autorizado por Recursos Hídricos “para usar el agua saliente de la depuradora en riego de jardines y zonas verdes propias”.

Asimismo, añadieron que la depuradora recoge el agua del aeropuerto y, tras un tratamiento previo, se reutiliza para riego. De esta manera, aseguraban estas fuentes, se puede “reducir notablemente el consumo de agua”. Sin embargo, en ocasiones de alto consumo o tormentas, puede llenarse “alguno de los aliviaderos de las sucesivas etapas de depuración, lo que ocasiona que salga algo de agua ya tratada fuera”.

“La última analítica corresponde al mes de julio y no disponemos aún de los resultados, pero en las anteriores no se han detectado anomalías”, defendió AENA. El organismo semipúblico informó de que estaba prevista una inversión de ampliación de la depuradora y, adicionalmente, desde el aeropuerto “están viendo la posibilidad de hacer actuaciones en los aseos que disminuyan el caudal de agua vertida”. Finalmente, quisieron aclarar que “el torrente del que hablan, a lo largo de su recorrido, está junto a diferentes instalaciones, no solo las aeroportuarias que también pueden estar originando vertidos ocasionales”.

Etiquetas
stats