Twitter logra contener la tormenta de bulos de Trump, Facebook la capea solo en parte y YouTube naufraga ante la irrupción de Bannon
Las redes sociales sabían lo que se les venía encima en estas elecciones estadounidenses. Sus protocolos contemplaban la posibilidad de que Donald Trump se declarara ganador antes de tiempo, deslegitimara la votación y tachara de fraudulento todo el proceso electoral, aunque no tuviera ninguna prueba de ello. Tenían planes de contingencia incluso para el caso en el que el todavía presidente llamara a sus seguidores a salir a la calle y se produjeran “disturbios generalizados”. Pero a la hora de la verdad no todas han tenido el mismo éxito conteniendo la tormenta de bulos de Trump.
La más proactiva ha sido Twitter. Como anticipó que haría, la red social ha etiquetado como desinformación todos los tuits de Trump en los que se adjudica la victoria en estados donde el recuento no haya finalizado, así como sus acusaciones de fraude en el conteo de votos. Y han sido muchos: Twitter ha tapado o incluido advertencias (“Alguna parte o todo el contenido compartido en este Tweet está cuestionado y puede ser engañoso respecto a un proceso electoral otro proceso cívico”, rezan estos avisos) en 13 de los últimos 30 comentarios personales del presidente.
Lo cuenta Carlos del Castillo.