“Guarda el teléfono”: Suecia pide a los padres que reduzcan el uso del móvil delante de sus hijos
“Guarda el teléfono cuando estés con tus hijos”. Esta es la nueva recomendación que la Agencia de Salud Pública de Suecia (Folkhälsomyndigheten) ha emitido para mejorar la salud de los menores de edad. Otro de los consejos es: “Establece zonas de la casa sin móviles, como el comedor, el dormitorio o la mesa”. Y un tercero advierte: “Protege y respeta a tu hijo en la red, piensa antes de publicar fotos y vídeos”.
Las autoridades sanitarias del país escandinavo comenzaron hace un par de años a aconsejar a los padres que “reflexionaran” sobre el tiempo que utilizan el teléfono móvil cuando están con sus hijos. Sin embargo, esta semana la agencia ha publicado un informe con recomendaciones mucho más específicas acerca del uso de los dispositivos móviles por parte de los adultos. “Utiliza el móvil solamente si es necesario o utilízalo junto con tus hijos [...] Los adultos que mantienen buenos hábitos en el uso de las pantallas también influyen en los hábitos de los niños”, aseguran las autoridades en su página web.
Estas nuevas recomendaciones llegan después de que, hace unos meses, el gobierno encargara a la Agencia de Salud Pública investigar la relación entre el tiempo de uso de las pantallas y la influencia sobre la salud de los niños.
La investigación concluyó que el uso excesivo de pantallas por parte de los padres afecta a la relación con sus hijos. Además, establece un vínculo entre el uso de pantallas de padres e hijos, ya que los vástagos de usuarios intensivos tienden a desarrollar hábitos similares: “No creo que la gente se dé cuenta de que [el uso de pantallas por parte de los padres] afecte a los niños hasta el punto en el que ahora sabemos que lo hace”, declaró el ministro de Asuntos Sociales, Jakob Forssmed, a la cadena pública sueca SVT.
Las autoridades sanitarias justifican estas recomendaciones debido a que “los niños no solamente se ven influenciados por lo que dicen los adultos, sino por lo que hacen; por lo tanto, estos pequeños cambios en la vida cotidiana pueden marcar una gran diferencia en la interacción entre padres e hijos y, con el tiempo, tener un impacto en los propios hábitos de los niños”, afirma la psiquiatra e investigadora Helena Frielingsdorf en un comunicado de la Agencia de Salud Pública.
Con todo, no es la primera vez que la Agencia de Salud publica consejos para favorecer los buenos hábitos en las familias respecto al uso de las nuevas tecnologías en casa. Anteriormente ya había presentado una guía sobre el tiempo de uso de las pantallas recomendado para los menores de edad.
“Si no le doy el móvil no puedo hacer la cena”
En este sentido, las autoridades de salud suecas desaconsejan que los menores de dos años estén expuestos a ningún tipo de pantalla. Para los niños de dos a cinco años, la regla general de uso debería ser de una hora al día, mientras que este tiempo aumenta a dos horas al día para los niños de seis a 12 años, y para los jóvenes de 13 a 18 años debería ser un máximo de dos o tres horas al día.
Estas directrices suponen una reducción drástica del uso de las pantallas en el promedio general de las familias suecas. Los datos del propio ministerio estiman que los niños de nueve a doce años pasan una media de cuatro horas al día usando pantallas, mientras que los jóvenes de 17 y 18 años utilizan los dispositivos digitales unas siete horas al día, sin tener en cuenta el tiempo que pasan realizando tareas escolares.
Los datos del ministerio de Asuntos Sociales estiman que los niños de nueve a doce años pasan una media de cuatro horas al día usando pantallas
A las familias suecas las recomendaciones de la Agencia de Salud Pública les parecen adecuadas y coherentes, pero difíciles de seguir en la vida cotidiana, según un estudio previo de la Universidad de Lund. Para el investigador Magnus Johansson, que realizó el estudio entrevistando a 35 núcleos familiares, la posibilidad de cumplir con las recomendaciones depende “también de los recursos que tengan las familias. Por ejemplo, el tiempo disponible que tengan con los niños, el poder adquisitivo o que haya dos figuras parentales en casa tiene un impacto enorme”.
Otro ejemplo de esta disparidad figura en la misma página web de recomendaciones de la Agencia de Salud Pública. En el apartado de consultas una madre pregunta: “A veces necesito ponerle una pantalla a mi hijo para cocinar. No sé cómo hacerlo de otra manera. ¿Es malo?” A esta cuestión, la psicóloga e investigadora Malin Bergström responde: “Como psicóloga infantil diría que no es algo terrible ni peligroso, pero sí es algo de lo que conviene alejarse gradualmente. Por supuesto, esto requiere ayuda al principio. Si quitamos a un niño de algo que le gusta protestará y se frustrara, por lo que necesita tiempo para adaptarse”.
Los colegios destierran los teléfonos
Al mismo tiempo en que las autoridades sanitarias han emitido estas recomendaciones sobre el uso de las pantallas en casa, en este curso escolar el país escandinavo ha aplicado la prohibición nacional del uso de los teléfonos inteligentes en los centros escolares. De esta forma, los alumnos de primero hasta noveno curso (15 y 16 años) tienen vetado el uso de móviles durante las clases, los recreos y las excursiones con el objetivo de aumentar la atención en la educación y promover las actividades sociales entre los estudiantes.
El 80% de los centros escolares ya no permitían los móviles antes, ya que los directores de los centros educativos han tenido la libertad de prohibirlos en los últimos años. Aun así, la ministra de Educación, Simona Mohamsson, no cree que sea suficiente y piensa que todos los estudiantes del país deberían tener más tiempo de estudio y menos de pantallas: “Creo que esta prohibición nacional puede ayudar a los padres que tienen muchas dificultades para intentar reducir el tiempo delante de las pantallas en casa. Pero no es una cuestión fácil, y menos cuando los algoritmos tienen el control”.
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