Guinea Ecuatorial, la dictadura olvidada: “En España hay gente muy poderosa que sostiene la tiranía de Obiang”

El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema.

Sacó la pistola y golpeó con ella la mesa. “Cuando estas cosas empiecen a hablar, tú serás el próximo muerto en Guinea Ecuatorial y no te vamos a dejar refugiarte en la embajada de España porque la vamos a rodear”. Así relata el periodista Donato Ndongo a elDiario.es su reunión en septiembre de 1994 en el despacho del entonces secretario de Estado para la Seguridad, Manuel Nguema Mba, tío del dictador Teodoro Obiang. Ndongo era delegado de la agencia EFE en el país y al Gobierno no le gustaban sus informaciones. “Yo no dije nada. Solo pensaba ‘Dios mío, como la pistola se dispare, voy a morir aquí como un idiota’. Sabía que él no iba a disparar”.

Donato Ndongo acudió ese mismo día al ministro de Exteriores, Miguel Oyono –hoy embajador de Guinea Ecuatorial en Francia– y este le dio a leer un documento. “Era una nota verbal que habían enviado a la embajada de España y en la que pedían al Gobierno español que mandase a un periodista español y blanco”, recuerda. En la embajada española le confirmaron la recepción de la nota y desde allí mismo llamó a sus superiores de la agencia. “No queremos verte muerto”, cuenta que le dijo el entonces director, Alfonso Palomares. En una decisión consensuada con sus jefes, Ndongo salió del país. Desde entonces no ha vuelto a vivir en Guinea Ecuatorial y reside como exiliado en España.

El escritor y periodista es hoy uno de los intelectuales más conocidos de Guinea Ecuatorial y uno de los grandes críticos del régimen de Obiang, que la semana pasada fue reelegido presidente por sexta vez consecutiva con el 97% de los votos. Las elecciones más difíciles a las que se ha enfrentado Obiang en toda su vida fueron las de 2016, cuando obtuvo un 93,5% de los votos. Las demás oscilan entre el 95% y el 99%. 

En un país con una de las cifras de esperanza de vida más bajas del mundo (59 años, según cifras de 2020 del Banco Mundial), a sus 80 años Obiang lleva 43 en el poder –es el jefe de Estado que más tiempo lleva gobernando en todo el mundo (sin contar monarquías)– y tras estas elecciones podría llegar a los 50. Teodoro Obiang se hizo con el control del país en 1979 tras dar un golpe de Estado contra su tío, Francisco Macías, que fue capturado en la selva y ejecutado. Desde entonces, por orden del presidente, el 3 de agosto es festivo nacional para celebrar el “día del golpe de la libertad”.

Además de las presidenciales, el pasado 20 de noviembre se celebraron elecciones legislativas y municipales y el partido del presidente ha ganado absolutamente todos los diputados, senadores y concejales del país. Según el recuento oficial, Andrés Esono, secretario general de Convergencia para la Democracia Social (CPDS), el único partido realmente opositor que se presentó a las elecciones del mes pasado, obtuvo en la carrera presidencial 9.684 votos frente a los 405.910 de Obiang. De los 7.381 votos depositados en embajadas en el extranjero, Esono solo habría recibido 16. “Es ridículo. He mantenido charlas por internet con guineanos en el extranjero en las que llegábamos a congregar a cerca de 2.000 jóvenes y todos con las mismas inquietudes”, dice el opositor socialista a elDiario.es. 

Sabía que iba a perder, “pero no se trata de tener opciones”, dice Esono. “Gracias a nuestra participación dejamos al régimen en evidencia, que tiene que mostrar su verdadera cara de dictador. En segundo lugar, las elecciones nos permiten dirigirnos a la población porque los medios están al servicio exclusivo del partido en el Gobierno”.

La polémica con Moratinos

El alto representante para la Alianza de Civilizaciones de la ONU, Miguel Ángel Moratinos, diplomático y exministro de Exteriores español, celebró los resultados. “El pueblo de Guinea Ecuatorial está satisfecho y contento. El continente africano y toda la comunidad internacional están satisfechos de que estas elecciones se hayan podido celebrar de manera libre, democrática y favorable para los deseos de toda la ciudadanía ecuatoguineana”. Sin embargo, en un comunicado crítico, la UE ha lamentado “que el ambiente en el que se desarrollaron no fuera propicio para unas elecciones democráticas, plurales y participativas”.

“Hace muchos años que sabemos y decimos que en España hay gente muy poderosa que está sosteniendo la tiranía de Guinea Ecuatorial. No nos creían, pero ellos mismos dejan las evidencias”, dice Donato Ndongo. “Esa contradicción nos afecta porque si yo estoy exiliado en España, no es por mi voluntad”. Por su parte, el líder opositor Andrés Esono asegura que las declaraciones del exministro no le han sorprendido: “Es amigo personal del dictador Obiang. Más que una persona imparcial y neutral, es parte del régimen y me duele mucho al ser un socialista como yo. Incluso sus declaraciones van más allá de las declaraciones que haría un miembro del Gobierno”.

Explicando sus declaraciones a elDiario.es, Moratinos dice que “con criterios europeos, algunos pueden estar en desacuerdo [con los estándares democráticos]”. “Pero no quiero entrar en polémica. Mi voluntad con Guinea es que avancen en el camino del diálogo, paz y convivencia. Los organismos que estaban ahí observando les dieron una aprobación y hay que atender también a lo que dicen los africanos”. La misión de observación de la Unión Africana ha señalado que los comicios se celebraron “de acuerdo con los estándares internacionales”.

“Podemos entrar en una discusión y todos podemos tener algo de razón, pero Guinea, en comparación con otros países de la zona, tiene una situación de paz. Hay una evolución positiva”, dice el exministro. “Me preocupa que en España la gente no se preocupe por Guinea, sino solo por criticar unas elecciones o un personaje. ¿Acaso alguien sabe que Guinea Ecuatorial va a presidir la OPEP y va a jugar un papel clave en el contexto energético? Yo he dado la cara y hemos logrado mejoras en algunos campos. No podemos caer en paternalismos”.

Ante las acusaciones de Andrés Esono sugiriendo que Moratinos tiene negocios en Guinea, el alto representante de la ONU responde: “Cuando dejé la función pública ayudé a una empresa española, pero esa etapa ya está cerrada y la honestidad me ha acompañado en toda mi carrera”.

El periodista Donato Ndongo cuenta que tras su salida de Guinea Ecuatorial en los 90 pasó unos meses en Libreville (Gabón), desde donde siguió informando del régimen de Obiang y la represión política. “Ese trabajo molestaba a Moratinos, que me llamó varias veces para presionarme y me decía literalmente que bajase el diapasón, es decir, no quería que pusiera al régimen en apuros. Eso me llevó a pensar y a saber que Moratinos ya trabajaba a favor de Obiang cuando era director general de Asuntos de África”, dice. “Nunca lo había dicho, pero ya estoy cansado”, añade irritado. Moratinos recuerda ese episodio y dice: “Estábamos haciendo todos los esfuerzos por conciliar y este hombre hacía su trabajo. Mi política ha sido siempre la misma: diálogo y acompañamiento hacia una democratización”.

En 2014, Moratinos publicó un artículo en El Mundo en el que afirmaba que existía cierta “esquizofrenia” en la visión hacia Guinea Ecuatorial. “Mi sugerencia es que muchos españoles y analistas políticos visiten este país libremente, conozcan los avances sociales y los cambios económicos”, escribía

“El doble rasero” de España

Esa democratización con Obiang o cualquier miembro de su familia “es imposible”, dice Ndongo. “Desde 1980 escribí muchos artículos diciendo que Obiang no es la persona adecuada para llevar un régimen de libertades a Guinea Ecuatorial en contra de toda la opinión de políticos y gobernantes españoles que le apoyaban, le arroparon y le pusieron ahí. Han pasado 40 años y sigo diciendo lo mismo. La evidencia me avala”, añade Ndongo, que es autor del libro Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial.

“Nosotros sabíamos perfectamente quién era Obiang. Era la mano derecha de Macías, el jefe de todas las cárceles. Las atrocidades en la dictadura de Macías las cometía gente concreta y uno de los dirigentes de todo aquello era Obiang. Lo sabíamos, lo dijimos y nadie nos hizo caso”, dice. 

Sobre el papel de España, Andrés Esono señala: “La experiencia me ha hecho ver que las potencias no juegan un papel decisivo para cambiar regímenes y gobiernos dictatoriales, pero sí pueden influir para mantenerlos, que es lo que pasa en Guinea”. “Ya sabemos que España no va a jugar el papel que se creía que iba a jugar y nos hemos olvidado de eso. Solo nosotros podemos cambiar las cosas con nuestro esfuerzo y movilización”.

“España ha borrado a Guinea Ecuatorial de la conciencia de los españoles. Doy conferencias por toda España y mucha gente todavía se sorprende de que hablo bien español. Eso no lo hemos provocado los guineanos, sino España. A estas alturas yo no tengo por qué estar explicando la historia colonial de España”, dice Ndongo.

“Siempre ha habido un doble rasero con Guinea”, denuncia el periodista citando la solidaridad mostrada cuando ocurrieron los golpes de Estado en Chile, Argentina o Nicaragua. “Esa solidaridad y ese amor nunca lo hemos sentido nosotros y por eso nos quejamos de racismo”. “Todo lo que ha rodeado a Guinea Ecuatorial desde la colonización hasta ahora han sido mentiras. Os han mentido a vosotros los españoles y nos han mentido a nosotros los guineanos”.

En materia de libertad de prensa, Guinea Ecuatorial está en el puesto 141 de 180 países en la lista de Reporteros Sin Fronteras. En la práctica solo hay dos medios, la cadena pública de radiotelevisión, RTVGE, y la cadena privada Asonga, propiedad de 'Teodorín', vicepresidente e hijo del presidente. “Ambas desempeñan el mismo papel de propaganda a favor del régimen”, dice la ONG. “No existe ningún medio independiente y las autoridades pueden destituir a los periodistas que no respeten la censura impuesta. En Guinea Ecuatorial, los periodistas son amenazados e intimidados a diario y son objeto de detenciones arbitrarias”, añade.

Sin embargo, Ndongo sostiene que “la gente conoce perfectamente la situación e incluso está perdiendo el miedo”. “Por eso Obiang está recrudeciendo la represión, porque ya no puede controlar las cosas. Lo que pasa es que tiene todas las armas y le apoya España, al menos pasivamente”. En 2008, el relator especial de la ONU sobre la tortura, Manfred Nowak, concluyó una visita al país y denunció que “la tortura es practicada sistemáticamente en las comisarías”. Nowak confirmó algunas de esas tácticas de tortura: golpes en las plantas de los pies y los glúteos con porras, barras de madera y cables forrados de goma; descargas eléctricas con cargadores o baterías de vehículos; suspensión con las manos y pies atados

Poco antes de las elecciones, las autoridades rodearon y asediaron durante varios días la sede del Partido Ciudadanos por la Innovación (CI), que consiguió un escaño en los comicios de 2016, pero que poco después fue ilegalizado. Finalmente, las fuerzas de seguridad asaltaron el edificio y detuvieron al líder del partido, Gabriel Nsé Obiang –antiguo alto cargo del gobierno de Obiang y formado con Felipe VI en la Academia Militar de Zaragoza– y a decenas de militantes. En la operación murieron cinco personas, cuatro civiles y un policía, según TVGE. Un comunicado del partido denunció que las autoridades desnudaron públicamente a su líder ante su militancia y el mundo entero. Vídeos que han circulado por redes sociales parecen mostrar a Gabriel Nsé detenido semidesnudo.

Corrupción descarada

Guinea Ecuatorial es también el país con mayor renta per cápita de todo el continente, solo por detrás de Seychelles y Mauricio. Sin embargo, la tasa de pobreza en 2020 era del 67% de la población. “El país ha sufrido un saqueo brutal por parte de ministros y fundamentalmente de la familia del presidente”, denuncia Andrés Esono. “Es un saqueo sin precedentes en la historia contemporánea porque nadie controla al señor Obiang. El Estado es él”.

Mientras buena parte de su población vive sumida en la pobreza, el vicepresidente del país e hijo del presidente, Teodorin Obiang, hace ostentación en redes sociales de su vida de lujo. En uno de sus vídeos de TikTok aparece conduciendo un exclusivo Ferrari modelo LaFerrari amarillo. Solo se fabricaron 499 ejemplares, tiene 936 caballos y es el primer modelo híbrido de la marca. Tiene un precio estimado de entre 2,3 y 2,5 millones de euros.

@teonguema #foryou #fyp #fy #ferrari #car #toy #fastlife #europe #america #brasil #china #cuba #luxurylife #africa ♬ sonido original - Teddy Nguema

En otro vídeo aparece conduciendo un deportivo Koenigsegg One:1, uno de los seis que existen en todo el mundo y que está valorado entre 1,6 y 2 millones de euros. El nombre del modelo deriva de su relación entre peso y potencia, ya que tiene un caballo por cada kilo de peso, con un total de 1.360 caballos. Aparentemente los dos coches fueron incautados por las autoridades suizas junto a otros 23 vehículos en una investigación por blanqueo de capitales contra Teodorín. Sin embargo, ambos reaparecieron en sus redes sociales. Suiza hizo una subasta con los coches (en total recaudaron 27 millones de dólares) para destinar el dinero a la población ecuatoguineana. Según una investigación del periódico suizo Le Temps, Teodorín recuperó alguno de los vehículos enviando a un emisario que aquel día compró más de la mitad de los coches.

“Teodorín es el más conocido porque es el más bruto y menos escrupuloso en ese sentido, pero en su familia todos hacen lo mismo. Están dilapidando los recursos del país. Una sola familia acapara toda la riqueza y eso explica la pobreza extrema”, dice Ndongo.

En otra investigación, el vicepresidente del país fue condenado en Francia por blanquear decenas de millones de euros producto del cobro de comisiones ilegales. Como resultado, las autoridades embargaron propiedades del presidente en el país por valor de 150 millones de euros, según la organización Transparencia Internacional, que formó parte del proceso. En otro caso abierto contra el vicepresidente guineano en EEUU, Teodorín aceptó entregar “más de 30 millones de dólares de activos adquiridos con fondos procedentes de la corrupción”.

“A través de una implacable malversación y extorsión, el vicepresidente Nguema Obiang saqueó descaradamente a su Gobierno y estafó a las empresas de su país para mantener su fastuoso estilo de vida, mientras muchos de sus conciudadanos vivían en la extrema pobreza”, dijo entonces la fiscal general adjunta Leslie R. Caldwell. Entre los bienes estaban una mansión en Malibú (California), un Ferrari y varios objetos de una colección de Michael Jackson.

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