El nuevo fracaso de las negociaciones con Irán aleja a Trump de una salida inmediata a la guerra
A Trump se le sigue atascando la salida de la guerra en Irán. El presidente de EEUU ha cancelado este sábado el viaje a Islamabad anunciado de sus dos negociadores, Steven Witkoff y Jared Kushner, al conocerse la marcha del ministro de Exteriores iraní, Abás Aragchi. Teherán nunca confirmó que se produciría una reunión con la delegación estadounidense en la capital paquistaní, y el ministro Aragchi, después de pasar 24 horas en Islamabad donde dejó a los mediadores una última propuesta negociadora, partió para Omán y Rusia.
En ese momento, Trump, que se encontraba esperando los movimientos del Gobierno iraní, decidió cancelar el viaje. “Hemos cancelado el viaje”, ha dicho Trump este sábado a los periodistas: “No vamos a pasar 15 horas en aviones todo el tiempo, yendo y viniendo, por un documento que no era lo suficientemente bueno. Así que negociaremos por teléfono y ellos pueden llamarnos cuando quieran. Insisto, tenemos todas las cartas en la mano. Prácticamente, no les queda ejército, no les quedan líderes, no sabemos quiénes son los líderes. Nadie sabe quién es el líder. No creo que ellos mismos sepan quiénes son los líderes”.
¿Si no hay líderes, con quién negocia, entonces, el Gobierno estadounidense? ¿Qué sentido tenía asesinar a la cúpula iraní en los primeros bombardeos de EEUU e Israel si, según Trump, ahora “nadie sabe quién es el líder”?
Desde el 28 de febrero, no dejan de aparecer problemas que no existían hasta ese momento y que han sido causados a raíz de la guerra de Donald Trump y Benjamín Netanyahu en Irán, desde la dificultad para tener interlocutores, según Trump, como el bloqueo del estrecho de Ormuz, que ahora es doble a consecuencia del que ejerce la Armada estadounidense.
Según Trump, a los gobernantes paquistaníes, que ejercen de mediadores, “les gustaría que pasara algo, pero no vamos a viajar 15 o 16 horas para reunirnos con gente de la que nadie ha oído hablar”.
El presidente de EEUU ha asegurado que han sido convocados para principios de la semana que viene. “Cuando dicen que la reunión está programada para el martes, yo digo que el martes queda muy lejos. Y es mucho viaje, no queremos hacer eso. No se iban a reunir con el líder del país, se iban a reunir con otras personas. Y dije: no vamos a viajar tanto. Lleva demasiado tiempo. Es demasiado caro. Soy una persona muy consciente de los costes”.
Según Trump, los líderes iraníes “están peleándose entre ellos, hay una lucha interna tremenda, se están peleando por el liderazgo, porque hemos eliminado a dos niveles de líderes. Pero no hay razón para esperar dos días. Hacer que la gente viaje durante 16, 17 horas. No lo haremos así, pueden llamarme. Tenemos todas las cartas. Nos dieron un documento que debería haber sido mejor y, curiosamente, en cuanto cancelé el viaje, en menos de diez minutos recibimos un nuevo documento que era mucho mejor. Hablamos de que no tendrán armas nucleares, Irán no puede tener armas nucleares”.
La cancelación del viaje y la ausencia de negociaciones es la última señal de que Irán y Estados Unidos están lejos de alcanzar un acuerdo y que Trump está lejos de una salida para poner fin a la guerra.
El viaje previo del vicepresidente de EEUU, JD Vance a Islamabad, resultó infructuoso, y los estadounidenses no parecen estar más cerca de alcanzar los objetivos políticos de Trump, que son cambiantes y erráticos, pero que parecen pasar por convencer a Irán de que entregue su arsenal nuclear y reduzca su programa futuro.
Pero no solo, el doble bloqueo de Ormuz también es un elemento clave en el estancamiento de la situación, y afecta al tránsito de una quinta parte del suministro mundial de petróleo, con las consecuencias que eso tiene para los precios de la gasolina, del barril de Brent y, también, de los fertilizantes.
Estados Unidos ha remitido recientemente a Irán una propuesta por escrito, donde se abora una amplia gama de cuestiones, pero los principales escollos son los mismos de la última década: el alcance del programa de enriquecimiento de uranio de Irán y el destino de sus reservas de uranio enriquecido.