Rusia y Ucrania se acusan de poner en riesgo la seguridad de la central de Zaporiyia mientras el OIAE no descarta un accidente
El Ministerio de Defensa de Rusia ha acusado a las fuerzas ucranianas de haber bombardeado la central nuclear de Zaporiyia con armas de gran calibre durante dos ocasiones a lo largo del jueves, jornada en la que la planta quedó desconectada de la red eléctrica ucraniana por primera vez en su historia.
“Como resultado de los ataques, cuatro proyectiles estallaron cerca del depósito de oxígeno y nitrógeno y otro cerca de la unidad especial número 1”, ha señalado el portavoz castrense, Ígor Konashénkov, en el parte bélico diario. Según indica, los bombardeos se efectuaron desde una posición de las fuerzas ucranianas al oeste de la ciudad de Marganets, en la región de Dnipropetrovsk.
Ucrania por su parte ha culpado a “las acciones de los invasores” rusos de la desconexión de la planta, cuyas necesidades energéticas fueron cubiertas de emergencia por una línea de transmisión de una central térmica cercana. Actualmente la planta ya está conectada a la red eléctrica de Ucrania.
En realidad, Rusia y Ucrania se acusan desde hace semanas de bombardear el territorio de la plata, la más grande de Europa y controlada desde hace meses por las tropas rusas.
El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) está a la espera de que se pueda materializar una visita de sus expertos a la central y no excluye el riesgo de un accidente. Su director general, Rafael Grossi, señala en una entrevista al diario francés Le Monde que, aunque “no hay que ser alarmista”, lo cierto es que “la instalación funciona con dificultades”, ha precisado
A través de EFE.