La manifestación del 8M en Logroño: “Los derechos en igualdad garantizan democracia y libertad”
“Los derechos en igualdad garantizan democracia y libertad” es el lema de la manifestación que la Plataforma 8 de Marzo ha convocado este miércoles en Logroño para celebrar el Día Internacional de las Mujeres.
“Sin insignias ni etiquetas”, la Plataforma llama a la “unidad para detener los retrocesos de la derecha y defender la igualdad en todos los ámbitos y la lucha por una sociedad justa y comprometida”.
En este sentido, han recordado la importancia que tiene para las mujeres la subida del salario mínimo, la reforma laboral o la subida de las pensiones.
En este día de reivindicación, desde la Plataforma 8 de Marzo se quiere recordar la difícil situación que viven las mujeres en Ucrania, Palestina, Yemen o el Sahel y unirse a la reivindicación de las saharauis, peruanas, iraníes, afganas, sirias y turcas.
La manifestación está convocada para este miércoles, 8 de marzo. La salida será a las 19 horas desde la Glorieta del Doctor Zubía y recorrerá las calles del centro de Logroño para terminar en el Instituto Sagasta.
Manifiesto de la Plataforma 8 de marzo
Este 8 de marzo desde la Plataforma 8 de Marzo, nos sumamos a la jornada de reivindicación y lucha del Día Internacional de las Mujeres, manifestando nuestro firme compromiso con la igualdad como una cuestión de calidad democrática: trabajando en la consolidación de los avances de nuestra sociedad en materia de igualdad y en un horizonte más feminista y justo.
Desde el feminismo actuamos en multitud de frentes, porque la desigualdad es estructural y nos afecta en todos los ámbitos de la vida y de forma multiplicada cuando se conjugan diferentes factores como cuando somos mujeres migrantes, disidentes, mayores, con diversidad funcional, con problemas de salud mental, víctimas de trata, prostitutas o vivimos en el mundo rural.
Sobre la diversidad de nuestros cuerpos y de nuestras condiciones de vida, avanzamos juntas por todas y con todas. En las luchas y huelgas laborales, en el ámbito de los cuidados, por la visibilidad y el uso de los espacios públicos y de ocio, por la participación del debate social y de la cultura y creación feminista, por un orden internacional que defienda la vida de las personas y la sostenibilidad y el cuidado del planeta.
En todas estas luchas, trabajamos las feministas para construir una sociedad justa en la que entremos todas y todos.
Gracias a los gobiernos progresistas, en este país se han y se están tomando medidas sin precedentes en materia de igualdad. Se han equiparado permisos de maternidad y paternidad, la pensión media de jubilación para las trabajadoras se ha incrementado en 104 euros y la pensión de viudedad, especialmente feminizada, ha subido un 8.8%. Igualmente, la subida de las pensiones no contributivas que se produjo el pasado verano tiene impacto, sobre todo, en las mujeres. Además, se han incluido factores correctivos como el complemento para la reducción de la brecha de género con el objetivo de atacar la injusticia que supone que miles de mujeres de toda una generación cobren pensiones escasas precisamente porque han dedicado su vida a cuidar y a trabajar en el entorno familiar.
Recientemente, el Gobierno de España aprobaba el aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta 1.080 euros, en 14 pagas, medida indispensable que reducirá la brecha de género y beneficiará al 19% de las mujeres asalariadas, un aumento que da un paso más para cerrar la brecha salarial entre hombres y mujeres. A día de hoy, los empleos más precarizados son aquellos que principalmente son ocupados por mujeres, gracias a esta subida, el 57,5% de las personas beneficiarias a tiempo completo son mujeres. Se trata de un paso fundamental en la corrección de la brecha salarial, una de las desigualdades estructurales más cronificadas del mercado laboral. Porque, las mujeres seguimos teniendo en general salarios más bajos y ocupamos mayoritariamente sectores muy afectados por el SMI, como Empleadas de Hogar, del campo, distintos empleos del sector de los cuidados y la Hostelería, por lo que el aumento del salario mínimo afectará a estos sectores y en mayor medida a las mujeres.
En materia de corresponsabilidad, las mujeres seguimos siendo las que trabajamos a tiempo parcial (suponiendo el 73,91% del total de personas ocupadas a tiempo parcial) con motivo de la vigencia del sistema de división sexual del trabajo en el entorno familiar y de una cultura patriarcal por la que los trabajos no remunerados siguen siendo sostenidos por las mujeres.
A pesar de los avances legales de individualización e intransferibilidad de los derechos, seguimos siendo mayoritariamente las mujeres quienes disfrutamos los permisos por cuidados, por lo que es imperativo que se garantice que los permisos sean retribuidos y que se avance en otras políticas y medidas de corresponsabilidad con el Estado, la sociedad, las empresas y los hombres.
Acabar con la evidente discriminación sexista que suponía la exclusión de las trabajadoras del hogar de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, así como de la cotización y protección por desempleo y del FOGASA a través de la ratificación del Convenio 189 es un gran paso que ha costado años de reivindicaciones sindicales, resultado del Diálogo Social.
No olvidamos que son las mujeres, concretamente las mujeres migrantes debido a la cadena global de cuidados que viene dada por la división internacional del trabajo reproductivo, son las que sostienen en gran medida los trabajos de asistencia.
Consideramos que tanto la ratificación del Convenio 189 como el inicio de ratificación del Convenio 190 de la OIT han sido un gran paso desde 2022 para los derechos de las trabajadoras del hogar y contra la violencia y el acoso en los lugares de trabajo.
Con los continuos ataques de la ultraderecha hacia los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, así como la negación de las violencias machistas en algunas Comunidades Autónomas por parte de partidos políticos de la ultraderecha, es primordial que nuestras organizaciones den un paso al frente para seguir avanzando en derechos y no permitir un atisbo de retroceso frente a los ya logrados.
Y ante un año cargado de citas electorales, no debemos permitir que se impongan mayorías de derechas que no respetan a las mujeres, que nos anulan, que nos arrebatan los derechos conseguidos y que se saltan las Leyes, por lo que debemos permanecer activas, reivindicativas y vigilantes.
Desde la Plataforma 8 de Marzo, queremos hacer público el agradecimiento al Gobierno de La Rioja por escuchar a las mujeres de esta región y tenernos en cuenta a la hora de implantar la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo, dentro del Sistema de Salud Pública y sin tener que salir de la Comunidad Autónoma de La Rioja, factible desde el mes de febrero y reforzada mediante la Ley de Igualdad.
Esta actuación se suma a la entrada en vigor de La Ley contra la Violencia de Género de La Rioja, la Ley de Igualdad que se encuentra en trámite en el parlamento riojano, la puesta en marcha del plan de Igualdad en la Administración Riojana, el fomento de la conciliación personal y laboral con el programa “corresponsables” y el refuerzo de la figura de “Agente de Igualdad”, que ponen el feminismo en la agenda política.
Es inaceptable que ninguna mujer viva con miedo, sintiéndose amenazada o torturada. Es necesario el compromiso firme para la erradicación de la Violencia Machista. Por ello, aplaudimos las mejoras que establece la Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual, cuyo objetivo es proteger el derecho a la libertad sexual de las mujeres y erradicar las violencias sexuales. Esta ley ha dado respuesta a la lucha contra la violencia sexual contra las mujeres y las niñas, que ha sido una reivindicación del movimiento feminista. Supone una herramienta que por fin pone el consentimiento en el centro y redefine el delito de violencia sexual. Consideramos que esta ley refuerza las garantías en el ámbito laboral frente a las violencias machistas, al acoso sexual y el acoso por razón de género en el trabajo, incluido el acoso digital y cualquier otra forma de abuso perpetrado contra las mujeres por el hecho de serlo. A pesar de que su implantación ha tenido efectos no deseados, la mejor forma de defender esta ley es llevar a cabo los ajustes técnicos necesarios.
Así como nosotras, las mujeres que vivimos en España vamos alcanzando derechos, vemos como mujeres de otros países pierden los que tenían. Mujeres iraníes, en su día una de las sociedades más modernas del mundo, desde la llegada del integrismo, están sufriendo el acoso de regímenes machistas que han retirado los derechos a las mujeres y que atentan contra los derechos humanos. A diario estamos siendo testigos de cómo las mujeres de esos países están siendo amenazadas, agredidas, privadas de libertad, gaseadas en colegios y asesinadas. Mujeres luchadoras que reivindican su derecho a ser libres, a la educación, a tener un futuro independiente, es decir, a ser personas. Mujeres iraníes, ¡hoy sois nuestro referente!
Aquí, como en cualquier lugar del mundo, es prioritario invertir en educación en igualdad para lograr una cultura libre de violencias machistas a través de una educación transformadora e igualitaria desde edades tempranas. Que se eduque en la corresponsabilidad, la equidad, la autonomía y la libertad. Que se garanticen unas condiciones de trabajo y empleo decentes para todo el profesorado y personas trabajadoras del ámbito educativo, siendo este sector uno de los más feminizados.
Hoy el feminismo reclama de nuevo la paz y el cese de todas las guerras. Las mujeres y l@s niñ@s somos las principales víctimas de estos conflictos. Gritamos no a la guerra en Ucrania, Palestina, Yemen o el Sahel. Reclamamos la solución pacífica de todos los conflictos. Nos unimos al grito internacional contra la opresión y el imperialismo que lanzan nuestras compañeras saharauis y peruanas, por los derechos de las mujeres iraníes y afganas y contra la devastación que viven las mujeres sirias y turcas entre tantas.
Las feministas no aceptamos que las relaciones internacionales estén basadas en la violencia y la guerra, en los bloqueos y sanciones que ahogan a los pueblos, en presupuestos para la muerte en vez de para la vida, en intereses económicos de unos pocos a costa de las necesidades del planeta y las personas. Las mujeres exigimos un mundo libre de toda violencia, defendemos la vida y apostamos por un orden internacional democrático basado en el respeto, la diplomacia y la negociación, la soberanía y la solidaridad.
Este 8 de marzo desde la Plataforma 8 de Marzo, celebramos los éxitos y aportaciones que el feminismo y los gobiernos progresistas han hecho en nuestro país. Y hacemos un llamamiento a la unidad de la lucha feminista, pues somos conscientes de que aún es largo el camino que nos queda por recorrer.
La sociedad necesita un movimiento feminista estratégicamente unido para continuar deteniendo los retrocesos a los que nos pretende abocar la derecha. Frente a quienes niegan la violencia machista y frente a quienes nos quieren hacer retroceder nuestros derechos, desde la Plataforma 8 de Marzo nos comprometemos a seguir avanzando en la conquista y defensa de los derechos de las mujeres.
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