La curiosa ciencia del compost: de residuo doméstico a fertilizante natural
Los restos de comida y otros residuos orgánicos que depositamos en el contenedor marrón se emplean para fabricar compost, un excelente abono natural que nutre de manera sostenible nuestros cultivos y jardines, pero ¿cómo sucede esto? ¿En qué consiste el compostaje?
El proceso es muy similar al que ocurre en un bosque con un árbol caído o un animal muerto. Solo hay que dejar que la naturaleza haga su labor, eso sí, de un modo controlado. Existen dos maneras de degradar la materia orgánica: el compostaje (proceso aeróbico que se desarrolla en presencia de oxígeno) y la digestión anaeróbica (que ocurre en ausencia de oxígeno). Y ambos se utilizan en el Ecoparque de La Rioja para transformar nuestros biorresiduos en compost.
COMPOSTAJE
El compostaje es un proceso biológico que tiene lugar en presencia constante de oxígeno (condiciones aerobias), en el que intervienen distintos microorganismos, principalmente bacterias y hongos, que requieren dicho gas para su actividad.
El proceso, que suele durar entre dos y tres meses, comprende varias etapas durante las cuales la materia orgánica se va degradando progresivamente. Para que el proceso se desarrolle adecuadamente es fundamental controlar la temperatura (que oscila entre los 20º y los 70º), la humedad (que debe mantenerse entre el 50% y el 60%) así como la aireación del material.
Fase de recepción y preparación
Una vez que los residuos orgánicos recogidos en los contenedores marrones llegan a la instalación, se alimenta la línea de tratamiento donde, en primer lugar, se abren las bolsas para seguidamente retirar los residuos inadecuados, denominados impropios, mediante una selección manual (realizada por operarios) o automática (mediante equipos que permiten separar determinados materiales, como los metálicos). A continuación, los residuos se someten a un control de tamaño, triturando los de mayor volumen para homogeneizar el flujo y facilitar su tratamiento posterior.
Fase de fermentación
Una vez preparados, los residuos orgánicos se mezclan con un material estructurante, que aporta consistencia permitiendo la aireación, y posteriormente se depositan en largas pilas. Durante esta fase -también llamada fase termófila o de descomposición activa- los microorganismos descomponen rápidamente la materia orgánica fresca a generando gran cantidad de calor como resultado de su actividad biológica.
Las temperaturas alcanzadas suelen estar entre 45 y 70 ºC, y el proceso dura entre 3 y 8 semanas, según el tipo de residuos, el tamaño de las partículas, la aireación y la humedad. En esta fase se eliminan la mayor parte de los patógenos y semillas de malas hierbas gracias a las altas temperaturas, se reduce notablemente el volumen y el peso del material, y la materia orgánica se transforma en compuestos más estables, aunque aún no se considera compost maduro.
Para garantizar un correcto desarrollo del proceso se utilizan volteadoras mecánicas para airear las pilas, palas cargadoras para mover el material y sistemas de riego para mantener una humedad adecuada. La temperatura se controla mediante termómetros de varilla, que permiten medirla en el centro de la pila, mientras que la humedad se determina mediante análisis de laboratorio.
Fase de maduración
Una vez finalizada la fermentación, comienza la fase de maduración -también llamada fase de curado o de estabilización-, que se inicia cuando la temperatura del material empieza a descender. En esta fase, la materia orgánica ya está parcialmente descompuesta y los procesos se vuelven más lentos, con temperaturas en torno a 30-40 ºC. Aquí el compost se estabiliza químicamente, deja de generar calor y pierde los compuestos fitotóxicos que podrían dañar a las plantas. Se completa así la humificación, obteniéndose un abono rico en nutrientes, con olor agradable y libre de patógenos.
Fase de afino y distribución
Una vez que el material está totalmente estabilizado se somete a un tratamiento de afino para garantizar una homogeneidad y calidad adecuadas. Para ello se emplean cribas y otros equipos que homogeneizan el tamaño de las partículas y retiran impurezas, como pequeños plásticos o inertes. El compost resultante presenta ya su característico olor a “tierra húmeda” o “bosque”.
Finalmente, se almacena en grandes montones y se distribuye a los agricultores o usuarios que lo necesiten. En algunas plantas, incluso se utilizan ensacadoras para ofrecer el producto ya envasado.
DIGESTIÓN ANAERÓBIA
La digestión anaerobia es un proceso biológico de descomposición de la materia orgánica que tiene lugar en ausencia de oxígeno, es decir, en ambientes cerrados sin aire. Los microorganismos que la realizan - principalmente bacterias anaerobias- no necesitan oxígeno para vivir, sino que descomponen los residuos en reactores herméticos llamados “digestores”, grandes depósitos en los que se controlan de forma precisa la humedad, la temperatura y la estanqueidad.
Una de las principales diferencias respecto al compostaje es que, durante la degradación de la materia orgánica se produce biogás, un gas renovable compuesto principalmente por metano (CH₄) y dióxido de carbono (CO₂), que puede emplearse como combustible para la generación de electricidad o calor.
Del proceso de digestión se obtiene un producto semisólido llamado digestato, que contiene materia orgánica parcialmente descompuesta y nutrientes de valor agronómico. Una vez deshidratado, este material continúa su tratamiento y maduración hasta transformarse también en compost.
El proceso completo de digestión anaerobia de la materia orgánica dura entre dos y seis meses, aunque con frecuencia se emplea solo para la primera etapa de degradación, equivalente a la fase de fermentación del compostaje, que dura unas 3 semanas.
DIME DE DONDE PROCEDES Y TE DIRÉ QUÉ CALIDAD TIENES. DIFERENCIAS ENTRE COMPOST Y MATERIAL BIOESTABILIZADO
El origen de los residuos orgánicos que se someten al proceso de compostaje influye notablemente en la calidad del compost final que obtenemos. Cuando se utiliza la materia orgánica procedente del contenedor gris o verde de fracción resto, hay que tener en cuenta que en este contenedor se depositan, junto a los restos de comida, todo tipo de residuos mezclados (plásticos, metales, textiles, etc.) que contaminan los residuos orgánicos.
Por lo tanto, aunque intentemos separar lo mejor posible la materia orgánica, el resultado no será “compost” propiamente dicho, sino un producto de apariencia similar, pero de peor calidad que se denomina “material bioestabilizado”. Este material puede contener microplásticos, metales pesados y otros contaminantes, por lo que su uso está restringido a aplicaciones como rellenos de obra, cobertura de vertederos o restauración ambiental.
Sin embargo, el compost obtenido a partir de la materia orgánica separada en el contenedor marrón, sin mezclar con otros residuos, es un fertilizante de alta calidad, que puede usarse con total garantía en agricultura, jardinería, o huertos urbanos.
AMPLIACIÓN Y MEJORA DEL ECOPARQUE
Con el objetivo de tratar de forma diferenciada los biorresiduos procedentes del contenedor marrón y la materia orgánica recuperada de la fracción resto (contenedor gris o verde oscuro, donde los residuos llegan mezclados), se han llevado a cabo recientemente trabajos de mejora y adecuación en las instalaciones del Ecoparque de La Rioja.
Entre las actuaciones realizadas, para las que se ha contado con la ayuda de la Unión Europea a través de los Fondos Next Generation UE, destaca la adecuación de los digestores existentes, para poder destinar dos de ellos exclusivamente al tratamiento de los biorresiduos procedentes del contenedor marrón. Además, se han incorporado una nueva volteadora y una pala cargadora para optimizar el compostaje de los biorresiduos, lo que ha supuesto una inversión superior a los 2,2 millones de euros.
HABLEMOS DE RENDIMIENTO
¿Cuánto compost se obtiene de cada kilo de materia orgánica depositada en el contenedor marrón? ¿Cuál es el rendimiento obtenido? Aunque varía según distintos factores, podemos decir que, de media, de un kilo de residuos orgánicos frescos (restos de comida, peladuras, etc.) se obtienen entre 250 y 350 gramos de compost, es decir, un 25%–35% del peso inicial.
El principal factor que influye en ese rendimiento son el tipo de residuo y su humedad inicial. Algunos ejemplos
Otros factores que afectan al rendimiento son las condiciones del proceso (aireación, temperatura, tiempo, etc.) y la cantidad de “impropios” presentes, ya que, si entran plásticos, metales o materiales no compostables, se reduce la cantidad útil de compost final.
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