Con nueva bandera rusa, espiado por Reino Unido y capturado por EEUU: ¿a qué viene tanto interés por un petrolero sin petróleo?
Un enorme y oxidado petrolero navegando por el Atlantico rumbo al norte se ha convertido en epicentro del interés mundial tras ser perseguido durante días y, finalmente, abordado por las tropas estadounidenses mientras el ejército ruso se dirigía de forma apresurada hacia él.
A pesar de no transportar petróleo, el barco de 300 metros de eslora ha demostrado tener un evidente valor para las partes implicadas. Sin embargo, las causas de esa importancia han dado lugar a múltiples especulaciones: desde las sospechas sobre la posibilidad de que portara armas rusas ocultas en el casco, hasta su capacidad de convertirse en una especie de trofeo simbólico en la lucha de poder transatlántica entre Washington y Moscú.
Rebautizado hace unos días como 'Marinera', este buque, que ha cambiado de nombre con frecuencia, ha formado parte durante mucho tiempo de la denominada ‘flota fantasma’ que países como Rusia, Irán o Venezuela emplean para esquivar las sanciones internacionales. Durante años, esa flota ha transportado diferentes bienes, entre ellos, petróleo barato o armas, por todo el mundo, con destinos que incluyen también a China.
Washington y la Unión Europea llevan años intentando perseguir este comercio ilícito que se salta sus sanciones. La existencia de barcos 'fantasma' volvió a la actualidad cuando, en diciembre, Donald Trump impuso, antes de su agresión ilegal, un bloqueo naval a buques sancionados que operaban cerca de Venezuela, el país con las mayores reservas de petróleo del mundo.
El 'Marinera' es el más conocido de los petroleros que han intentado escapar de ese bloqueo. Evitó su captura en el Caribe en diciembre, cambió su antiguo nombre de ‘Bella 1’ y modificó su rumbo original hacia Venezuela para dirigirse, aparentemente, hacia el norte de Rusia antes de ser abordado este miércoles por tropas de EEUU cuando navegaba por un Atlántico gélido a estas alturas del año. Su ruta inicial hacia Venezuela había tenido como punto de origen Irán.
El 'Marinera' había sido sancionado por el Tesoro de EEUU en julio de 2024 acusado de transportar carga ilícita para Hezbolá, la milicia libanesa que cuenta con el respaldo de Teherán.
Una vez activado el bloqueo a Venezuela y por su condición de buque sancionado, la Guardia Costera de EEUU intentó abordar el 'Marinera' en el Caribe en diciembre, pero su tripulación lo evitó, iniciando así una persecución que llegaba a su punto final este miércoles.
Cuando se produjo el primer intento de abordaje en el Caribe, las tropas estadounidenses ya habían tomado al menos otro barco de la llamada ‘flota fantasma’: ese mismo mes, fuerzas especiales asaltaron el petrolero ‘Skipper’ frente a Venezuela, en lo que en aquel momento se consideró un salto en la estrategia de presión de Washington contra Caracas que ha acabado desembocando en la agresión militar contra Venezuela y la captura ilegal de Maduro.
Sin embargo, el caso del 'Marinera' es diferente y supone un riesgo mucho mayor para EEUU: mientras el 'Skipper' navegaba bajo bandera de Guyana, el antiguo 'Bella 1' está registrado y porta bandera rusa. El cambio es reciente. La tripulación pintó apresuradamente una bandera rusa en el casco el mismo mes de diciembre. Tras ese movimiento, Moscú presentó una protesta diplomática formal exigiendo que Washington pusiera fin a su persecución del 'Marinera' en alta mar.
El caso del 'Marinera' no es único. Otros buques que operaban en Venezuela han sido abanderados como rusos en las últimas semanas. Al poner su bandera en antiguos barcos de la 'flota fantasma', Moscú ha sacado de las sombras esos buques en un aparente desafío a aquellos países que, como Estados Unidos, los habían sancionado cuando portaban enseñas de terceros.
Craig Kennedy, profesor del Centro Davis para los estudios rusos y euroasiáticos de la Universidad de Harvard, cree que, con ese movimiento, Moscú buscaba sortear el bloqueo impuesto por Washington a Venezuela. “Apoderarse de un barco con bandera rusa en alta mar supone ignorar que Rusia reivindica su jurisdicción exclusiva sobre ese buque”, explica Kennedy, que considera que Moscú daba por hecho que Estados Unidos no se atrevería a abordar un barco con enseña rusa.
Sin embargo, Kennedy cree que el Kremlin calculó mal hasta dónde pretendía llegar Trump, que el pasado fin de semana ordenó a sus Fuerzas Armadas una agresión a Venezuela y la captura de Nicolás Maduro y su mujer, Cilia Flores. “Rusia pretendía burlar el bloqueo naval de EEUU a los petroleros y parece que le ha salido mal”.
Otros expertos sugieren otras alternativas para la maniobra rusa y señalan que el buque podría portar material de un importante valor para Moscú. Aunque no transportaba combustible, el trayecto inmediatamente anterior del buque, cuando aún se llamaba 'Bella 1' se había producido entre Irán y Venezuela, una ruta empleada habitualmente para el comercio ilícito, incluido el de armas.
En un movimiento que evidencia su interés por el barco, Rusia movilizó esta semana medios navales, incluido un submarino, para escoltar al petrolero, según ha informado el Wall Street Journal. La noticia se conocía horas antes de que las fuerzas estadounidenses abordaran el buque en alta mar, una acción que Washington ha justificado diciendo que había “violado las sanciones estadounidenses”. Rusia ha respondido al abordaje mediante un comunicado asegurando que “ningún Estado puede usar la fuerza contra barcos de otra jurisdicción”.
Durante días, aviones de vigilancia estadounidenses han estado siguiendo el barco, y un avión espía de la Real Fuerza Aérea Británica parece haberlo sobrevolado para seguir su trayectoria. Plataformas de seguimiento de vuelos como Flight Radar muestran que un avión espía RC-135W Rivet Joint de las fuerzas áreas británicas despegó el martes de la base aérea de Waddington para dirigise hacia la zona del Atlántico en la que se encontraba el 'Marinera'.
De hecho, el ejército británico ha reconocido tras el abordaje haber proporcionado “apoyo operativo planificado, bases incluidas, a los medios militares estadounidenses que han interceptado el 'Bella 1' en la frontera entre el Reino Unido, Islandia y Groenlandia tras una solicitud de asistencia estadounidense”.
En los últimos días, las plataformas de seguimiento y ’spotters’ dedicados a la observación y registro de vuelos habían detectado una creciente presencia de militares estadounidenses en la zona, incluidos aviones capaces de transportar helicópteros, lo que desató las especulaciones sobre una inminente misión contra el 'Marinera'.
Antes de que las fuerzas estadounidenses abordaran el barco, John Foreman, ex agregado de defensa del Reino Unido en Moscú, había afirmado que el seguimiento estadounidense del petrolero y los aparentes preparativos para su captura, que incluían el traslado de numerosos aviones a Reino Unido, resultaban sorprendentes.
“¿Por qué Estados Unidos ha destinado tantos recursos solo para un petrolero?”, se preguntaba el antiguo alto cargo británico en Moscú, que ejerce actualmente como analista de Defensa. “¿Podrían ser armas rusas destinadas a Venezuela?”.
Esta información ha sido actualizada por la redacción de elDiario.es.
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