El consejero de Educación y Juventud de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio, ha cifrado “entre 2.000 y 2.500” los docentes que tienen que someterse a una PCR tras dar positivo en alguno de los más de 66.000 test serológicos programados por la Comunidad antes del regreso a aulas.
Si finalmente dieran positivo en coronavirus serían sustituidos por interinos, adicionales a los 10.610 profesores que la Comunidad tiene previstos contratar, ha confirmado Ossorio tras visitar el albergue juvenil de Los Batanes, en Rascafría, donde ha conocido el estado de los trabajos de investigación arqueológica que se están desarrollando en los yacimientos de Pinilla del Valle.
Los tests a los docentes arrancaron el pasado 2 de septiembre con colas kilométricas, retrasos y aglomeraciones. En cada uno de los seis puntos habilitados en la capital debían hacerse más de 400 pruebas cada hora, un volumen que rápidamente desbordó a la empresa privada a la que la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, había encomendado la tarea de rastrear posibles contagios entre la comunidad educativa. La jornada, anticipada con escasa antelación, fue, finalmente, suspendida y retomada a la mañana siguiente.
Ahora, los docentes que den positivo en dicha prueba deberán someterse a una PCR para confirmar el contagio y serán sustituidos hasta que superen la enfermedad.