Familias y directores de instituto de Madrid se hartan: faltan mil profesores de los prometidos por Ayuso

El aula de un instituto

Por segunda vez en un mes, porque la primera no surtió efecto alguno, los directores de instituto de Madrid han levantado la voz para denunciar la situación educativa en la región. Esta vez lo hacen con el apoyo de la FAPA Giner de los Ríos, que comparte las reivindicaciones de los profesionales. "Hasta aquí hemos llegado", han dicho a una. Familias y directores están hartos: hartos de los cambios constantes de criterio, dicen, de la Consejería de Educación, en cuanto los protocolos; hartos de que no se cumplan las promesas en cuanto a recursos materiales y humanos; hartos de que la semipresencialidad no funcione en la escuela pública por esta falta de medios, mientras la concertada y la privada avanzan por el curso.

La respuesta de Educación no ha convencido a unos ni otros. "Si, como afirma la Consejería, esta situación no es consecuencia de la falta de previsión y las medidas adoptadas unos días antes de comenzar el curso ya estaban planificadas, no estamos hablando de improvisación sino de incapacidad y mala gestión", reza el comunicado conjunto.

En Madrid aún faltan mil profesores de los que prometió la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, para realizar los desdobles de clases y reducir el número de alumnos por aula, ha explicado Esteban Álvarez, presidente de Adimad, la asociación de directores de instituto de Madrid. Esto supone que el 8% de los docentes anunciados (y sobre todo esperados) no han llegado. "A día de hoy hay muchos alumnos que no conocen a sus profesores y que no han recibido ni una sola clase lectiva de esas materias", ha explicado lo que suponen estas ausencias Carmen Morillas, presidenta de la FAPA Giner de los Ríos, que agrupa a la mayoría de AMPAS en la región. "Es completamente inadmisible, y más en la situación por la que estamos atravesando".

En Getafe, la CGT realizó una encuesta en los institutos públicos la semana pasada, de la que han concluido que hay unos 1.500 alumnos sin profesor por la falta de 53 docentes en los 13 centros públicos. Según los cálculos del sindicato, hay en la localidad 41,2 jornadas laborales sin cubrir que se traducen en 82,4 horas lectivas a la semana que no se imparten. "Esta problemática se añade a que el alumnado de 3º de la ESO en adelante ya está perdiendo la mitad de las clases presenciales, ya que años de abandono de la escuela pública han provocado que no existan medios humanos ni materiales suficientes para atender las necesidades de los estudiantes", explican desde el sindicato.

A la falta de profesores se suma que Educación no está reponiendo las bajas de los docentes que bien se contagian de COVID bien tienen que cumplir una cuarentena porque hayan estado en contacto estrecho con algún positivo, que pueden llegar a ser de 4 o 5 docentes por centro y día. Con parecidas consecuencias: "Se está produciendo una pérdida muy importante de clases y horas lectivas que suponen un grave perjuicio para el alumnado y el funcionamiento de los centros educativos".

A nivel de recursos materiales la cosa no va mucho mejor. Los medios que prometió Educación para garantizar que todos los centros y alumnos podrían seguir el curso, sobre todo a partir de 3º de la ESO, en régimen de semipresencialidad, no han llegado. Ni rastro de los 70.000 ordenadores, explican los institutos. La conexión en los centros no es buena para realizar una clase (o 10 a la vez) en streaming. "Los centros no están preparados, no tenemos la infraestructura necesaria", ha explicado el director Álvarez. Ni la infraestructura digital ni la física, porque los centros no pueden realizar acometer obras o inversiones sin permiso de Educación (tampoco tienen los fondos propios) y la situación no mejora.

El representante de los directores está pensando ya en cómo va a afectar esto a los alumnos de la red pública que tienen que preparar la Evau (la Selectividad) y le duele mirar al vecino y ver que sí prospera: los centros privados, tengan o no un concierto, se mueven con más libertad mientras en los públicos se pierden clases presenciales por falta de docentes y clases a distancia por falta de medios. "Y en estas condiciones tenemos que mandar a los estudiantes a competir con los de la concertada y la privada en la Evau", advierte Álvarez.

Familias y directores están preocupados también por el invierno y la ventilación. Y por la falta de instrucciones respecto a cómo deben actuar. "Hasta ahora estamos recurriendo al a ventilación, según recomiendan los especialistas sanitarios, pero entramos en un periodo en el que la climatología lo va a hacer complicado", expone el presidente de Adimad. "Y los centros estamos haciendo frente a numerosos gastos para afrontar esta situación, pero no estamos recibiendo instrucciones claras. ¿Cómo lo afrontamos? ¿Qué medidas debemos tomar? Los filtros de aire cuestan unos 200 euros. Si piensas en un centro de 40 aulas son 8.000 euros. Pero es que ni siquiera sabemos si son recomendables", lamenta.

¿Ha hecho algo bien la Consejería de Educación en opinión de los directores? "Sí ha llegado el personal de limpieza suficiente", contesta Álvarez, aunque la compra de materiales como hidrogeles los han tenido que realizar desde los propios centros como han podido.

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20 de octubre de 2020 - 12:31 h

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