El árbol más antiguo en las calles de Madrid es un olmo de 190 años que sobrevivió a una plaga casi implacable
A poca distancia de la plaza de Colón se levanta el árbol más resistente de Madrid, un olmo común que ha conseguido aguantar el paso de los viandantes, los coches y las plagas durante los últimos 190 años. Desde este lunes lo atestigua en el paseo de la Castellana una placa que recuerda el récord de ser el ejemplar más longevo fuera de los parques históricos de la ciudad.
Reza la placa que el ejemplar fue plantado entre los años 1834 y 1836, cuando se abrió este paseo en lo que entonces eran las afueras de Madrid. La especie elegida es la de un olmo que llama la atención entre los de alrededor por sus 18 metros de altura y sobre todo por un enorme tronco de 3,8 metros de diámetro, difícil de abarcar entre los brazos extendidos de dos personas.
Los olmos comunes eran abundantes en la ciudad de Madrid ya que un recuento del siglo XIX cifraba en 13.000 los ejemplares en la capital c(el 37% en aquella época), que fueron desapareciendo en favor de otras especies, muchos de ellos víctimas de la grafiosis, una enfermedad de origen asiático provocada por un hongo. Durante los últimos 40 años el Programa de Mejora Genética de los Olmos, desarrollado por el Ayuntamiento y la Universidad Politécnica de Madrid ha ayudado a identificar y recuperar ejemplares resistentes a la enfermedad.
Hoy las calles de Madrid cuentan con 300.000 árboles, fuera de los parques históricos y de zonas verdes como la Casa de Campo o el monte del Pardo. El grupo más numeroso entre las 220 especies distintas que alberga la capital son los plátanos de sombra (el 23%), gracias a su gran adaptación al clima hostil que presenta la ciudad, con calurosos y secos veranos mezclados con inviernos rigurosos. Las acacias de Japón -llamativas por sus flores blancas en verano- y los olmos de Siberia (estos resistentes a la grafiosis) son también abundantes en el arbolado viario.
El récord del árbol vivo de Madrid más longevo está en el Retiro, donde llegó el 2023 un olivo de 627 años procedente del municipio de Cabaña. Allí también se encuentra el ahuehuete de principios del siglo XVIII que es el ejemplar más antiguo plantado en la ciudad. Pero el Ayuntamiento concede ahora la distinción al olmo de la Castellana por el valor que tiene resistir casi dos siglos en un espacio tan transitado, que también tiene su reflejo en una publicación que el área de Medio Ambiente acaba de publicar.
Una guía sobre el Madrid más verde
La colocación de la placa en la Castellana coincide con la publicación de la Guía Verde de Madrid (aquí, en PDF), un libro que recoge el patrimonio natural de la ciudad, así como un recorrido por 37 lugares especialmente destacados por su valor ambiental, desde algunos clásicos como el parque lineal del Manzanares hasta otros que todavía no se han creado como la Gran Vía del Sureste (cuyas obras empezaron hace unos días) o Parque Ventas, también en construcción.
“Madrid sigue cuidando, sigue conservando y sigue mejorando sus zonas verdes como una referencia”, aseguraba este lunes el delegado de Medio Ambiente, Borja Carabante, en el acto de presentación de la guía. “Queremos rendir homenaje y tributo” a los jardineros o técnicos municipales “que han ido construyendo cada vez una ciudad más verde y más sostenible”, añadía.
El libro se presenta con motivo del Congreso Mundial de Parques y Zonas Verdes que se celebrará en Barcelona la semana que viene y que contará con la presencia de enviados madrileños. La guía también estará disponible en las Juntas Municipales de Distrito.
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