Aprobado por unanimidad que obras como las de Chueca cumplan con la accesibilidad

Ayer el Pleno municipal aprobaba por unanimidad una proposición del Grupo Municipal del Partido Popular que reclama que el Ayuntamiento de Madrid cumpla con el Real Decreto Legislativo 1/2013, de 29 de noviembre, del Texto Refundido de la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social, particularmente en la remodelación de once calles de Chueca.

Paloma García Romero, representante del PP, recordó que el 4 de diciembre de 2017 era la fecha límite establecida por la normativa para las condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación en los espacios públicos y que consideran que no se está cumpliendo en obras como las de Chueca.

García Romero afirmó que en un paseo por las calles de Chueca a principios de abril el propio grupo municipal popular comprobó la auténtica carrera de obstáculos que tienen que superar cada día las personas con discapacidad que se desplazan por el barrio y lo importantes que son para ellos el pavimento y las bandas de botonadura.

Ambos son fundamentales para las personas con discapacidades visuales porque les sirven «de guía para no perderse por las calles, para saber dónde están, además de ser fundamental para su seguridad», señaló la concejala del PP.

También recordó que a la calle Prim número 3, donde está la sede de la ONCE, acuden diariamente no solo muchas «personas invidentes, sino también con otro tipo de discapacidades intelectuales (sordociegos, autistas...) y que el diseño que se está aplicando en las calles en remodelación de Chueca, el de plataforma única, «no es seguro para ellos».

Una vez más se puso sobre la mesa la petición realizada por las entidades de personas con discapacidad de que las baldosas podotáctiles tengan un mínimo de 40 cm, la reunión mantenina con Celia Mayer–que hasta ahora no ha conseguido ningún cambio– y las respuestas dadas en la última comisión de urbanismo, que afirma que si ese pavimento no es más extenso es porque no es posible técnicamente y porque generaría contaminación acústica.

«El debate tiene que ver con cómo tratar la accesibilidad en las calles con diseño de plataforma única, que no está ni regulado en la normativa estatal ni en la autónomica», le contestó José Manuel Calvo, responsable del Área de Desarrollo Urbano Sostenible, quien también matizó que ella se refería «a la banda identificativa de 120 cm» pero donde hay diferencia de altura entre calzada y bordillo.

Asimismo, Calvo afirmó que desde la comisión técnica de accesibilidad están trabajando «para modificar el reglamento de la ley madrileña de cara a incorporar los requisitos de diseño de las plataformas únicas», tal y como avanzó en la última comisión de Desarrollo Urbano Sostenible, pero que «todavía no hay soluciones de consenso».

También explicó que antes de iniciarse los trabajos se presentó el proyecto de remodelación de las once calles de Chueca y que en esa sesión se pidió que entre acera y calzada se pusiera una banda de acanaladura o similar de 10 cm porque si hay banda de aparcamiento y tramo de coexistencia pero no hay coche aparcado no se percibe la diferencia entre calzada y acera.

Una vez iniciadas las obras en la calle Hernán Cortés, Calvo aclara que se programó una visita guiada al primer tramo de la vía para realizar las modificaciones necesarias demandadas por representantes del CERMI Comunidad de Madrid, «que señalaron dos aspectos a mejorar de máxima prioridad»: el acabado enrasado de los alcorques con la cota del pavimento y la colocación de una franja de botonadura entre acera y calzada, de anchura recomendada de 40 cm que, debido a la estrechez de la mayoría de las calles de Chueca y Salesas, se redujo a 20 cm.

Calvo manifestó que toda obra de urbanización y edificación promovida por el Ayuntamiento de Madrid se hace «con criterios de garantizar la accesibilidad universal» y que el manual de accesibilidad que ha redactado su equipo es todo un referente para desarrollar obras de accesibilidad en el espacio público que ya les han demandado muchos otros ayuntamientos españoles.

Por su parte, Bosco Labrado, concejal de Ciudadanos, afirmó que en la comisión de desarrollo urbano y sostenible, Calvo «negó la mayor sobre las deficiencias de accesibilidad de Chueca» y que «la remodelación de estas calles no tiene en cuenta el diseño para todos».

Mercedes González Fernández, del PSOE, fue un paso más allá de la reclamación del cumplimiento de la ley. «Nosotros creemos que tiene que respetar sus propias ordenanzas, incluso sus propias recomendaciones» que, a su juicio, no se cumplen en Chueca.

«Podemos decir que el principal problema de esta obra, que han puesto de manifiesto los invidentes, es la insuficiente diferenciación de los pavimentos, de la banda peatonal y la banda de circulación de los vehículos, lo que les coloca inevitablemente en una situación de riesgo», explicó Fernández.

García Romero concluyó que todos los grupos estaban de acuerdo menos Calvo y le instó a rectificar. «Lo que es sangrante es que usted, habiendo entrado en vigor este real decreto, usted siga sin cumplir la normativa de accesibilidad», manifestó.

Calvo replicó que lo que no está regulado es el diseño de las plataformas únicas, que sitúan al mismo nivel calzada y acera, no la anchura del pavimento de botonadura. «En el caso de Chueca la normativa dice que hay que ajustar las soluciones técnicas a los anchos de la calle. En este caso existen tres condicionantes: 1,5 m de acera libre para que pueda pasar un carrito, una silla de ruedas, etc.; banda de acanaladura y ancho de carril mínimo para que pueda circular un vehículo. Si restan el ancho de carril y el metro y medio les quedan esos 20 cm», precisó.

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25 de abril de 2018 - 17:22 h

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