Mini & Dassa Bassa, el último legado gastronómico de Darío Barrio

El célebre cocinero Darío Barrio nos dejó ayer viernes mientras practicaba salto base en Jaén, durante el Festival Internacional del Aire "El Yelmo", que homenajeaba Álvaro Bultó, quien perdió la vida en un accidente de wingfly en 2013. Una trágica e inesperada muerte que ha dejado conmocionada a toda España.

Nacido en 1975 y padre de dos hijos, este precoz chef (que tuvo muy clara su vocación desde los 14 años) era muy aficionado a ese deporte extremo, consistente en saltar en parapente desde tierra (como puede ser una ladera inclinada, un edificio, una montaña o un precipicio) y no desde un avión.

Recientemente había celebrado los diez años de su restaurante Dassa Bassa inaugurando en la calle Barquillo número doce Mini & Dassa Bassa, un proyecto de restauración que se enmarca dentro de Casa Decor y que ha sido decorado por otro de nuestros vecinos: Guille García-Hoz (C/ Pelayo, 43).

Abierto todos los días de 11:00 a 21:00 horas para pasar un buen rato de relax y tomar uno de los cócteles de su amplia carta de combinados, sus cocinas se abren sólo los jueves, viernes y sábados de 21:00 a 23:30 horas para degustar las propuestas de Darío Barrio y José Luis Estevan. Fiel al espíritu de su hermana mayor, su carta se inspira en la cocina de cada día con un toque de innovación.

Por lo que respecta a la decoración, el diseñador explica que su objetivo era crear «un lugar de encuentro entre clasicismo y modernidad, entre lo original y las últimas tendencias. Porque los básicos, los iconos de siempre, no tienen por qué ser aburridos: una chimenea, un cuadro, un plato, una mesa… pueden seguir siendo lo que son y, sin perder su utilidad, llenarse de vida y creatividad, contar historias e inspirar a cada uno de los visitantes».

Etiquetas
Publicado el
7 de junio de 2014 - 15:22 h

Descubre nuestras apps

stats