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La ciudad con más venezolanos de España se moviliza por los terremotos: “Queremos fletar un avión desde Madrid”

Una persona busca en los escombros de un edificio en La Guaira (Venezuela)

Lourdes Barragán

Madrid —
30 de junio de 2026 07:49 h

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La catástrofe en Venezuela no da tregua. El jueves pasado, 25 de junio, dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieron el norte del país sin apenas margen para reaccionar: entre ambos solo transcurrieron 39 segundos, pero las consecuencias del desastre no terminaron ese día. Cinco días después, el recuento ha dejado unos 1.450 muertos, más de 3.100 heridos y 430 réplicas (nuevos movimientos sísmicos) que mantienen la incertidumbre entre la población. Mientras tanto, la ayuda internacional se moviliza a contrarreloj para agilizar los rescates y enviar recursos desde el otro lado del charco, aunque los mecanismos para hacerlo son diversos y, a veces, confusos para el ciudadano de a pie. En Madrid, la ciudad con más venezolanos de toda España, se centralizan algunos de ellos.

“¡Urgente! Hemos conseguido fletar un avión de Madrid a Valencia [Venezuela], ¡sale hoy a las seis! Quien quiera ir a ayudar, que se ponga en contacto conmigo”. No son ni las tres de la tarde de este lunes cuando Carlos Villena envía este mensaje por un grupo de WhatsApp, que leen más de 300 personas y fue creado con la DANA de Valencia para formar grupos de voluntarios frente a catástrofes naturales. Carlos Villena forma parte de un grupo de entidades adscritas a la Iglesia de la Cienciología, uno de los movimientos (en este caso, de índole religiosa) que se han sumado, por su cuenta, a otras líneas de ayuda oficiales para el país.

Desde el Consulado de Venezuela en Madrid explican que, de momento, España gestiona sus envíos a través de dos entidades principales: Cruz Roja, para el traslado de material, y Cáritas Diocesana, encargada de las donaciones. Desde la primera de esta organizaciones se indica a los madrileños que toda la ayuda que coordinen podrá donarse digitalmente, sin necesidad de desplazarse a puntos físicos en los distintos barrios de la ciudad, ya sea a través de Bizum, por llamada o en su página web.

Cartel promocional de Cruz Roja sobre cómo enviar ayudas a Venezuela

Por su parte, Cáritas sí ha habilitado un centro presencial de ayuda a Venezuela ubicado en la calle Santa Hortensia número 1-B (Prosperidad), aunque quien quiera colaborar podrá hacerlo igualmente por otras vías digitales: transferencias bancarias, bizums o donativos en su web. Sin embargo, han sido muchas las ramificaciones que ha tenido este despliegue, más allá de las ONGs coordinadas con el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Un centro comercial de Leganés, el Sambil Outlet, promovió este fin de semana una campaña de recogida de alimentos no perecederos, medicamentos, productos de higiene, ropa u otros materiales de primera necesidad para enviarlos a los afectados en Venezuela. La avalancha de donaciones obligó incluso a trasladar el operativo a un pabellón municipal y suspender temporalmente la recepción de más material hasta que pudieran organizarse los envíos. La iniciativa fue eminentemente ciudadana: la coordinaron voluntarios y asociaciones de la diáspora venezolana, mientras otros municipios madrileños han abierto nuevos puntos de recogida.

Recursos públicos e iniciativas privadas por Venezuela

El Gobierno de la Comunidad de Madrid también ha desplegado recursos de emergencia para colaborar sobre el terreno, poniendo a disposición de las autoridades venezolanas a algunos grupos del ASEM 112 (la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112) o el Equipo de Emergencia y Respuesta Inmediata de la Comunidad de Madrid, el ERICAM, enviando a decenas de bomberos especialistas en rescates con estructuras colapsadas.

Por su parte, en la Embajada venezolana –situada en el distrito de Tetuán– también ha respondido a las críticas de estos últimos días en relación a supuestos impedimentos a la hora de permitir el paso de ayuda humanitaria. Fuentes diplomáticas niegan la existencia de trabas burocráticas para los despegues de algunos grupos desde Barajas. “Todos recibieron la documentación necesaria en los tiempos correspondientes, y su imposibilidad de viajar respondió a decisiones de la aerolínea que ofreció las plazas”, zanjan en un comunicado.

La representación de Delcy Rodríguez en España niega las acusaciones, especialmente las que hablan de grupos de voluntarios que esperaron durante 48 horas en el Aeropuerto Adolfo Suárez. “Hemos iniciado coordinaciones con las distintas aerolíneas con itinerarios de vuelo hacia Venezuela, para facilitar las diligencias referentes a envío de insumos y grupos de rescate a nuestro país en las próximas horas”, añaden. El doctor Carlos Zapa, médico venezolano especializado en este tipo de crisis, ha sido otra de las voces que denunciaron estas prácticas desde el terreno.

En su caso, está especializado en medicina táctica, la que se utiliza en situaciones de crisis y sin los habituales recursos hospitalarios. Actualmente ayuda a mover material sanitario entre Colombia y Venezuela, con una vía directa a España: su compañero Juan Carlos Salinas. Salinas es español y se formó con el doctor Zapa en este tipo de rescates críticos, habiendo viajado juntos a distintos desastres naturales, como la DANA de Valencia o catástrofes en México. Hoy gestiona los envíos de material con una consultora especializada en medicina táctica y eventos traumáticos, llamada EIR Tactical Global Med & Ops.

Se dedican a poner en contacto a los proveedores de material sanitario con posibles donantes, elaborando listas con necesidades urgentes sobre el terreno y financiando directamente los productos a utilizar, de forma que el dinero solo se desembolsa cuando se va a comprar cada recurso. “En estos días, lo que más falta ha hecho en Venezuela han sido los materiales de primera intervenció: vendajes demostáticos, ferulas de inmovilización, cinturones pélvicos, torniquietes...”, resume Salinas, que envía una nota de voz. Antes de despedirse, lanza un último recordatorio para quienes, en estos días, se sientan con ánimos de mandar ayuda desde el otro lado del charco: “Los primeros días la solidaridad siempre es abrumadora. Lo difícil, y lo importante, será mantenerla cuando haya que reconstruir Venezuela”.

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