Audi participa en un proyecto para almacenar bajo tierra y eliminar miles de toneladas de CO2

Audi RS Q8.

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La empresa suiza Climeworks está construyendo en Islandia la instalación más grande del mundo destinada a la captura y almacenamiento de CO2, tecnología en la que se ha asociado, entre otros, con el fabricante de coches alemán Audi. Está previsto que en ella se filtren cada año 4.000 toneladas métricas de dióxido de carbono del aire, que se mineralizarán para su almacenamiento bajo tierra. La empresa ambiental con sede en Zúrich eliminará de este modo 1.000 toneladas métricas de CO2 de la atmósfera en nombre de Audi.

Con este sistema de captura directa, el dióxido de carbono se extrae del aire ambiente y el aire libre de CO2 se devuelve a la atmósfera. La nueva instalación de Climeworks en Islandia transporta y almacena el CO2 filtrado debajo de la superficie de la Tierra, donde los procesos naturales lo mineralizan. En consecuencia, el dióxido de carbono se elimina así de forma permanente de la atmósfera.

La instalación primero aspira aire y lo introduce en un colector de CO2, en el que un filtro equipado con material selectivo utiliza un absorbente especialmente desarrollado para capturar el dióxido de carbono. Cuando este filtro está saturado con CO2, se calienta a 100 grados Celsius utilizando el calor residual de una planta geotérmica cercana, proceso en que se liberan las moléculas del dióxido de carbono.

El agua de la planta energética de Hellisheiði fluye a través de la instalación y transporta el CO2 a una profundidad cercana a los 2.000 metros. Las moléculas de CO2 reaccionan a través de procesos de mineralización natural con la roca basáltica y se convierten en carbonatos durante un periodo de varios años, almacenando así permanentemente el CO2 bajo tierra, mientras que el agua vuelve al ciclo de la central geotérmica.

La instalación operará las 24 horas del día durante los siete días de la semana y filtrará 4.000 toneladas métricas de aire de la atmósfera cada año, de las cuales una cuarta parte se imputará a Audi. Se necesitarían 80.000 árboles para absorber esta cantidad de dióxido de carbono de forma natural.

La tecnología de captura directa de aire de Climeworks cuenta con distintas ventajas. En primer lugar, los análisis del ciclo de vida muestran que el 90% del CO2 filtrado del aire se almacena de manera efectiva y permanente bajo tierra, una alta capacidad de reducción que hace de esta una instalación particularmente eficiente. La tecnología también se puede escalar para que alcance el rango de una cifra anual de millones de toneladas, por lo que muestra un gran potencial para el futuro.

Islandia es uno de los lugares de nuestro planeta que ofrece las condiciones ideales para este proceso. Su origen volcánico convierte al país en una de las regiones geotermales más destacadas del mundo. La energía geotérmica particularmente alta significa que el calor de la Tierra se puede convertir en electricidad de manera rentable y prácticamente sin emisiones de CO2. Además, el mineral que compone el subsuelo de Islandia presenta la composición idónea para almacenar grandes cantidades de CO2 mediante esta técnica.

Audi apoya el proyecto de Climeworks desde 2013. Hace dos años, las dos compañías construyeron una instalación en Hinwil, Suiza, que filtra el CO2 del aire y lo suministra a la industria de fabricación de bebidas, donde se convierte en ácido carbónico. La marca de los cuatro aros está ampliando esta exitosa asociación con el proyecto de Islandia.

Debido a que el carbono se almacena bajo tierra, Audi contribuye así a cerrar el ciclo al almacenar permanentemente el CO2 absorbido bajo el suelo. La marca también apoya a la start-up suiza con su conocimiento tecnológico; por ejemplo, para el desarrollo de nuevos conceptos de intercambiadores de calor.

Para 2025, el Grupo Volkswagen, al que pertenece Audi, pretende reducir la huella ecológica de sus vehículos a lo largo de toda la cadena de valor en un 30% con respecto a 2015. Para colaborar con vistas a esta meta, la firma de Ingolstadt ha establecido objetivos ambiciosos en todas sus áreas con el fin de lograr emisiones netas neutras de CO2 antes de 2050.

A este respecto, Hagen Seifert, director de Conceptos de Productos Sostenibles de Audi, ha señalado: “Desde una perspectiva científica, la absorción de dióxido de carbono de la atmósfera es una medida importante, y reduce además las emisiones para alcanzar los objetivos climáticos del Grupo. Con nuestra participación en el proyecto de captura de CO2 de Climeworks, contribuimos a la descarbonización”. En este contexto, la firma germana adopta un enfoque global y se reivindica como parte activa de un proyecto que promueve el desarrollo y la implantación de innovadoras tecnologías para la protección climática.

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15 de septiembre de 2020 - 17:26 h

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