Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Operación Resistencia Ártica: Europa se activa para defender a Groenlandia
INVESTIGACIÓN | El miedo de las mujeres a denunciar a Julio Iglesias
OPINIÓN | 'Ayuso, Rosa Parks y los derechos', por Esther Palomera

¿Orden mundial, qué orden mundial?

Un grupo de manifestantes protesta contra EEUU en Nuuk (Groenlandia) en marzo de 2025.
15 de enero de 2026 22:31 h

6

Cuando dentro de unas semanas veamos a los siempre fotogénicos marines clavando la bandera norteamericana en el hielo de Groenlandia como si fuese Iwo Jima, pronunciaremos discursos y escribiremos artículos sobre “el nuevo desorden mundial”, que es la expresión de moda en este 2026. Lamentar el fin del orden mundial y su sustitución por el desorden trumpista es tendencia en Europa entre políticos, analistas, periodistas, tertulianos y ciudadanos en general. Todos nostálgicos de un orden mundial que, al parecer, regía el mundo desde el final de la Guerra Fría hasta la llegada de Trump, y ahora sustituido por la barbarie, la ley del más fuerte y el pisoteo al derecho internacional.

El lamento por el orden perdido es tendencia en Europa, y diría que solo en Europa y unos pocos países más del hemisferio norte. Para la mayor parte del planeta aquel orden incluía demasiados momentos de desorden, y su esperanza era que no les tocasen a ellos. Oyendo las actuales llamadas a mantener el orden mundial, cualquiera pensaría que el mundo antes de Trump estaba regido por la diplomacia, el respeto a las leyes internacionales y los derechos humanos, el multilateralismo, la ONU como espacio de encuentro…

¿Qué ha hecho Trump en su primer año de mandato? Ha apoyado a Israel en el genocidio palestino, bombardeado Irán, intervenido en Venezuela y ahora amenaza con anexionarse territorio europeo “por las buenas o por las malas”. De todo ello, solo lo de Groenlandia es una novedad, y no menor, por supuesto. El apoyo a Israel, el bombardeo de países o la intervención militar en otros, no los ha inventado Trump. Las acciones militares de Estados Unidos fuera de sus fronteras se cuentan por cientos en su breve historia imperial. Wikipedia recoge más de 150 solo en el siglo XX, y medio centenar en lo que llevamos del XXI, incluyendo guerras, invasiones, bombardeos, apoyo a golpes de Estado, respaldo militar a combatientes en guerras civiles, secuestros, torturas y cárceles secretas. A ese recuento han contribuido todos los presidentes norteamericanos, incluido Obama. El cambio de Trump es más de forma que de fondo: hace lo mismo, pero sin disimulo.

Con la excepción de las dos guerras mundiales, los europeos observábamos de lejos todas esas acciones -a veces participando en ellas-. Por eso podemos hablar de “orden mundial” para referirnos al pasado reciente, porque para nosotros era un mundo ordenado y con reglas, del que nos beneficiábamos sin importarnos demasiado que en el resto del planeta el orden fuese suspendido y sustituido por un desorden violento según conviniese a los intereses de Estados Unidos. Y a nuestros intereses, que para eso éramos aliados y de vez en cuando nos sumábamos a sus intervenciones militares.

Ver hoy cómo Estados Unidos amenaza a un aliado fiel como Dinamarca, y desprecia a una Unión Europea dispuesta a humillarse un poco más, es el fin de un orden, sí, pero no tan mundial. Y cabe preguntarse si aquel orden creó las condiciones para el desorden que viene.

Etiquetas
stats