El Congreso da luz verde a los Presupuestos de 2023 con una amplia mayoría

Pedro Sánchez felicita a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, tras la votación de los Presupuestos.

El Gobierno ha reeditado la holgada mayoría para que el Congreso dé luz verde a los Presupuestos Generales del Estado para 2023. Por tercer año consecutivo la coalición roza los 190 síes a las cuentas públicas, que ahora serán enviadas al Senado para continuar con su tramitación antes de la aprobación definitiva. “Ha primado la victoria del entendimiento entre dispares”, ha celebrado Pedro Sánchez, que ha agradecido el apoyo a los diez partidos que han avalado las cuentas. Las bancadas que sustentan a la coalición han protagonizado una larga ovación tras la votación, que se ha producido después de un debate que se ha visto enfangado por los insultos machistas de Vox a la ministra de Igualdad, Irene Montero. 

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El ambiente venía caldeado por la derecha coincidiendo con la rebaja de algunas condenas a pedófilos y violadores en base a la interpretación de algunos jueces de la ley del solo sí es sí y la inclusión en el macropleno de la reforma del Código Penal para rebajar las penas por sedición y sustituir ese delito por uno de desórdenes agravados. Las acusaciones de “ceder” ante los independentistas o “volver a cambiar presos por presupuestos”, entre otras, fueron elevando el tono. El diputado conservador Víctor Píriz, llegó al insulto personal contra la ministra de Igualdad, Irene Montero, al llamarla “inútil y soberbia”. En aquel momento salió en su defensa el portavoz de ERC, Gabriel Rufián. 

Acostumbrados a los descalificativos y subidas de tono durante toda la legislatura, las sesiones continuaron en un clima soporífero en algunos momentos. Hasta que llegó el capítulo de Igualdad. Fue entonces cuando la diputada de la extrema derecha Carla Toscano acusó a la ministra de ser una “libertadora de violadores”. “El único mérito que tiene usted es haber estudiado en profundidad a Pablo Iglesias”, espetó. El vicepresidente primero del Congreso, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, anunció que retiraría esas palabras del diario de sesiones. 

“Quiero solicitar que se incorpore al diario de sesiones la violencia política que se está ejerciendo en este momento en la sede de la soberanía popular para que no se borre, para que después de mí no venga ninguna, para que todo el mundo pueda recordar la violencia política y quiénes la ejercen, y para que se pueda saber que las feministas y las demócratas somos más y les vamos a parar los pies a esta banda de fascistas con más derechos”, respondió con contundencia la dirigente de Unidas Podemos. 

La última sesión del debate presupuestario estuvo copada por ese tema, con un enorme enfado de Unidas Podemos y otros aliados del PSOE, que reclaman que la presidencia del Congreso tome cartas en el asunto, y la extrema derecha mantuvo el tono bronco las cinco últimas horas de discusión parlamentaria hasta que llegó el momento de la larga votación, primero de los cientos de enmiendas y, posteriormente, de los dictámenes. 

Casi tres horas de silencio, más allá de las órdenes de las direcciones de los grupos parlamentarios a los diputados con un resultado final previsible: una amplia mayoría para sacar adelante los Presupuestos del próximo año, que tienen un máximo histórico de inversión y sitúan el gasto social en 266.700 millones de euros. “Pretenden que el ruido y bronca tape la acción política del Gobierno”, ha lamentado la ministra de Hacienda y vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero, sobre la situación vivida en el Hemiciclo la noche anterior.

“A pesar de todo el ruido, se han aprobado los terceros Presupuestos, algo que no ocurría desde hace muchísimos años”, ha celebrado el presidente, que ha asegurado que las cuentas públicas son “imprescindibles” para afrontar los “desafíos” que tiene España por delante, pero también para dar “estabilidad política”. “Los ciudadanos, a esta Casa y a los políticos, nos exigen que hagamos política útil. El insulto, la descalificación, el hooliganismo demuestran una ausencia total de propuestas”, ha afirmado el presidente en declaraciones a los periodistas en el Congreso. “Ha primado la victoria del entendimiento entre dispares. No es una victoria frente a nadie sino frente a los desafíos que tiene por delante la sociedad española”, ha resaltado el líder socialista en un momento en el que el Congreso ha vivido una de las situaciones más tensas de la legislatura. También la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha aprovechado para lanzar un mensaje en esa dirección: “Estamos demostrando que somos el Gobierno de coalición más estable”. 

Se consolida la mayoría de la investidura ampliada

A pesar de la presión inicial por cuestiones, como el incremento del gasto militar o el bloqueo de la ley de vivienda, la coalición consigue consolidar los apoyos a los Presupuestos, que van más allá de los aliados habituales con la incorporación de Coalición Canaria, y repite el ‘sí’ de ERC y EH Bildu, que en la investidura de Pedro Sánchez se abstuvieron. Moncloa logró reconducir la relación con los republicanos catalanes tras reconducir el escándalo del espionaje con Pegasus hace seis meses y recuperar esos trece votos. 

No obstante, el ‘sí’ definitivo de los de Rufián es el que más se ha hecho esperar y ha llegado cuando el Gobierno ya tenía amarrados los apoyos suficientes al haber ido alcanzando acuerdos con grupos minoritarios, PNV, PDeCAT o EH Bildu, que le garantizaban la mayoría necesaria (y absoluta). 

“Por mucho que les duela, desde Euskal Herria Bildu volvemos a demostrar que, aunque seamos una pequeña fuerza, nuestros cinco votos vuelven a ser determinantes para mejorar la vida de los vascos y vascas y, por solidaridad y conciencia de clase, también la del resto del estado y los pueblos”, solemnizó la portavoz, Mertxe Aizpurua, este jueves. Entre los acuerdos alcanzados está la prórroga durante todo 2023 el límite del 2% para la actualización de las rentas de alquiler y la subida del 15% de las pensiones no contributivas.

No obstante, la derecha ha usado el pacto con la izquierda abertzale para atizar al PSOE bajo la falsa premisa de que supone la expulsión de la Guardia Civil de Navarra por la transferencia de las competencias de Tráfico, que fue un compromiso de José María Aznar ya en el año 2000. A pesar de que en las filas socialistas chirrían los entendimientos con EH Bildu, dan por amortizado el daño que les pueda causar y aprovechan esos cinco votos para sacar adelante las iniciativas ante un Parlamento muy fragmentado. 

Con la superación de este trámite en el Congreso, con entre 186 y 188 votos a favor –salvo algunas secciones que han tenido un apoyo incluso mayor, como el capítulo para la Casa Real con 250 síes porque lo respalda también el PP–, el Gobierno se allana aún más el camino a la aprobación de sus terceros Presupuestos, que permiten a Pedro Sánchez acabar el mandato en diciembre de 2023, a pesar de las tensiones en la coalición, que se acrecientan a medida que se acercan las elecciones.

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