Andrea Levy descabeza cuatro centros culturales de Madrid y vuelve a elegir a dedo a los directores
El cambio de color del Gobierno municipal de Madrid ha provocado un corrimiento de tierras en la gestión cultural de la ciudad. En cinco meses, la delegada de Cultura, Andrea Levy, ha relevado a los directores de cuatro de los principales centros culturales de la capital: Teatro Español y Naves de Matadero (cuyos contratos vencían y el Consistorio no ha prorrogado), Centro-Centro, Fernán Gómez (el director ha quedado encargado solo de la programación musical) y Conde Duque.
Todos fueron elegidos por concurso público a través de un sistema ideado en el mandato de Manuela Carmena que supuso el fin de la designación directa en los espacios de cultura de la capital. Con la llegada del PP, los directores de los principales centros culturales vuelven a ser elegidos a dedo como en tiempos de Ana Botella o Alberto Ruiz-Gallardón. Esta decisión contraviene el Código de Buenas Prácticas firmado hace 12 años y refrendado por Carmen Calvo cuando era ministra de Cultura. Ya en 2007 el sector acordó un documento que impulsaba los concursos y los mandatos por periodos de cinco años en museos y centros de arte contemporáneo para desvincular los proyectos culturales de los vaivenes políticos.
Es una noticia de Sofía Pérez Mendoza.