Lula llama a restablecer la democracia y el multilateralismo y señala que la desigualdad “no es un hecho, sino una elección política”
El presidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, ha defendido en la Global Progressive Mobilization de Barcelona que la ocasión debe ser el pistoletazo de salida para articular un movimiento por el restablecimiento de la democracia y el multilateralismo, y ha insistido asimismo en que la desigualdad social “no es un hecho, sino una elección política”.
En un discurso encendido en el que ha recordado sus orígenes humildes, Lula ha insistido en la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad de la ONU y que a sus miembros permanentes actuales —EEUU, Rusia, Reino Unido, Francia y China— “paren con esta locura de guerra” porque “el mundo no lo aguanta más”.
Lula ha reconocido que la izquierda “no consiguió superar el pensamiento económico dominante”, un consenso liberal que “prometió prosperidad y entrego hambre, desigualdad e inseguridad”, además de “crisis tras crisis”.
“Hay que apuntar el dedo a los verdaderos culpables, un puñado de millonarios que concentran la riqueza mundial”, ha señalado Lula, que ha criticado “la falacia de la meritocracia”.
“Fuimos victima de nuestra inocencia política”, ha dicho de los gobernantes progresistas de las últimas décadas. “intentando agradar al empresario, acabamos desmoralizados”, ha admitido, tras señalar que a la ultraderecha también la alimentan los gobernantes cuando no aplican los programas ambiciosos de progreso una vez llegan al poder.
Lula ha acabado con un emplazamiento optimista a la audiencia: “Quiero paz, amor y fraternidad. Mi arma es el argumento, la razón [...] Tenemos que tener carácter, honestidad y decencia para respetar los dchos de todos”.
Por Víctor Honorato