Premian la labor de Sevilla en cooperación al desarrollo pese al tijeretazo del 83% exigido por Vox

El delegado de Derechos Sociales, José Luis García, recibiendo el reconocimiento de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP).

Carla Rivero

Sevilla —
21 de octubre de 2026 06:01 h

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El Ayuntamiento de Sevilla recortó en un 83% la partida dedicada a la cooperación al desarrollo en el presupuesto de 2026. Hecho por el que el gobierno municipal del PP fue duranmente criticado tras haber aceptado las condiciones de Vox para sacar adelante las cuentas. Por vez primera en una década, se rebajaba la cuantía por debajo del millón de euros (en concreto, a 347.405 euros) y las consecuencias ya se notan: ruptura de compromisos e imposibilidad de atender a cientos de personas, así como las dificultades para las labores de sensibilización en ayuda humanitaria. Pero ha sido ahora cuando la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP), dirigida por el PP, ha reconocido al consistorio hispalense por su compromiso con la cooperación internacional para el desarrollo.

“¿Qué clase de compromiso con la cooperación es acabar con ella? Hay un sentimiento colectivo de indignación en el sector: las políticas del Ayuntamiento hasta el 2025 han sido continuistas y no ha habido un afán de fortalecerlas o mejorarlas, y en 2026 han supuesto su total desaparición”, responden desde la Asociación Sevilla de ONGD (ASONGD) sobre el reconocimiento entregado desde la FAMP, entidad que preside el alcalde cordobés José María Bellido (PP) al Consistorio hispalense de José Luis Sanz (PP). En un contexto marcado por la confluencia autonómica entre el PP y Vox, el gobierno municipal es una pieza más de las políticas que intenta consolidar la ultraderecha en la comunidad andaluza más allá de su tira y afloja, como apunta la asociación que engloba a 37 entidades locales: “La desaparición de la cooperación en Sevilla coincide con un recorte tremendo en Andalucía”.

El acto de la FAMP se celebró el 23 de septiembre durante una jornada organizada con motivo del Día de las Personas Cooperantes. A la cita acudió José Luis García, concejal de Derechos Sociales, donde destacó en un comunicado posterior que la distinción comprometía a la institución y, de igual manera, mencionó el papel de los gobiernos locales como actores fundamentales de la “cooperación descentralizada”. “La responsabilidad de una institución pública no termina en sus límites territoriales. Vivimos en un mundo profundamente interconectado y, por eso, la solidaridad tampoco puede entender de fronteras”, destacaba. Una vez conocida la entrega de la distinción, el portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento, Ismael Serrano, calificó como una “auténtica burla” este reconocimiento.

A preguntas de este medio, el Consistorio ha preferido no hacer valoraciones sobre este asunto. No obstante, apuntan a que se está trabajando en el nuevo Plan Director tras caducar el anterior en 2025 y, acerca de la posibilidad de volver a aumentar la partida de cara a 2027, las mismas fuentes comentan que es pronto para saberlo.

“Ya no se pueden seguir pagando nóminas”

El Ayuntamiento de Sevilla dejó en 347.405 euros la partida para cooperación al desarrollo en 2026. El punto más bajo tras diez años de mantenimiento. Retrotrayéndonos en el tiempo, 2016 marcó el inicio de la escalada con un montante de 1 millón de euros; cantidad que creció hasta los 2 millones al año siguiente, continuó entre 2018 y 2019 en los 1,9 millones de euros; y, en el año de la pandemia, bajó a los 1,7 millones a pesar de la alerta sanitaria. Seguidamente, descendió a los 1,6 millones en 2021, y tuvo un leve repunte de 1,7 millones en 2022, cifra similar al año siguiente, 2023, con 1,7 millones. En 2024 alcanzó de nuevo los 1,9 millones de euros y en 2025 llegó a los 2 millones (2.064.584 euros) otra vez. Por lo que el tijeterazo en 2026 fue drástico.

Como explican desde la ASONGD, “esto supone tratar de hacer lo mismo con menos dinero cada vez”. Los recortes les han llevado a “romper compromisos con contrapartes” y “dejar de atender a mucha población beneficiaria”. Además, adelantan que “muchos profesionales van a tener que dejar el sector porque sus ONG ya no pueden seguir pagando sus nóminas”. El tejido se va desmantelando poco a poco y, en suma, lastran el compromiso de la capital: “La imagen de Sevilla como ciudad solidaria y la política pública de cooperación en terceros países la han forjado las ONGD sevillanas durante años, y la experiencia y el saber acumulado por quienes trabajan en este sector con unos sueldos muy por debajo de lo que se pagan en el sector público y privado están en riesgo de perderse irremediablemente”.

El acuerdo entre PP y Vox para aprobar las cuentas de 2026 trajo también recortes en partidas destinadas al Servicio de la Mujer, los planes de igualdad y la propia cooperación en un contexto en el que la ultraderecha tiene entre sus objetivos reducir cualquier gasto dirigido a los sindicatos y a las entidades sociales, como se refleja en la alianza autonómica. En un primer planteamiento, la Memoria del Presupuesto de 2026 reflejaba que la dotación era de 1,48 millones de euros para el programa, destacando que la dotación para el convenio del Fondo Andaluz de Municipios para la Solidaridad Internacional (FAMSI) era de 0,2 millones y las transferencias al exterior por otros 0,98 millones.

Sin embargo, las enmiendas al anteproyecto de presupuesto del Ayuntamiento de Sevilla presentadas por Vox recogían los “recortes” tanto en este ámbito como en memoria democrática o en igualdad de género, “que estaban destinados exclusivamente a sufragar actividades de propaganda y promoción”.

Asimismo, añadían en el escrito remitido que conseguían “que se recortaran todas las partidas económicas que estaban destinadas a asociaciones que trabajaban con inmigrantes ilegales, sabiendo que no podemos fomentar bajo ninguna circunstancia y desde ninguna administración cualquier tipo de ayuda o política que pueda suponer un fomento de un fenómeno, el de la inmigración ilegal, que está poniendo actualmente el mayor problema social de nuestro país”.

Vox carga contra la ayuda humanitaria: “Espabilados”

En agosto de este año volvía a encenderse el debate debido a que se suspendió la convocatoria de ayudas a la cooperación internacional para 2026, una cuestión que la ultraderecha celebraba. “Las ayudas municipales, que emanan de los impuestos de los sevillanos, están para atender las necesidades de los sevillanos, no para los bolsillos de los espabilados”, afirmaba García de Polavieja, portavoz municipal de Vox en las redes sociales, “si algunas ONG van a cerrar por depender de los recursos gubernamentales es que no andamos descaminados cerrando el grifo”.

Pese a lo transmitido por los ultras, el Plan Director de Cooperación al Desarrollo 2021 - 2025 recoge una valoración sobre si la sociedad sevillana debe participar en actuaciones de cooperación al desarrollo a través del Ayuntamiento. La encuesta quedaba de esta forma: 41,5% afirmaba que “sí, se debe apoyar”; el 45,3% respondía que “sí, se deben realizar campañas de sensibilización y comunicación”, mientras que el 5,9% opinaba que “en parte, pero no a través de una política específica”, y, finalmente, un 7,3% dijo que “no, hay prioridades en el municipio que requieren más atención”. Es decir, el 86'8% se mostraba a favor de que se llevaran a cabo estas iniciativas.

El Parlamento de Andalucía aprobó por primera vez en 1995 una línea presupuestaria en este ámbito y se apoyó en el movimiento social que el año anterior había pedido la cesión del 0,7% del PIB a favor de las iniciativas sociales, una línea que también sufrió recortes a causa de las baremaciones en 2025 entre las medianas y pequeñas asociaciones. A partir de los 90, la implicación evolucionó en la comunidad con la creación de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID) y la creación del Consejo Municipal de Cooperación al Desarrollo, además de programas en la capital hispalense que, en el último periodo, se han alineado con la Agenda 2030 impulsada por la Asamblea General de las Naciones Unidas a través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Ahora, entre las tareas pendientes del Consistorio también queda renovar el Plan Director de Cooperación al Desarrollo para los próximos cuatro años tras caducarse en 2025 el anterior. Entre los puntos recogidos en el antiguo plan, se firmó un Protocolo General de Actuación entre la Delegación de Cooperación al Desarrollo y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) para el que, ha podido confirmar este medio, no se ha solicitado, todavía, la renovación por parte del Ayuntamiento.

La herramienta tenía una vigencia de cuatro años y permitía la formación continua de los funcionarios municipales, también la participación en acciones de sensibilización y visibilización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y, en tercer lugar, facilitaba la cooperación técnica para la asistencia en terceros países. Por su parte, a preguntas de este medio, el área de José Luis García no ha respondido al cierre de esta edición.

Asimismo, la ASONGD elevó una queja al Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, con quien se reunió un día antes de que se hiciera entrega del reconocimiento al Ayuntamiento por parte de la FAMP. En el encuentro, el Área de Vulnerabilidad se comprometió a recabar información sobre el contexto en que se habían dado de los recortes, aunque a fecha de hoy todavía no hay resolución.

“No se puede planificar una política pública sin fondos”

Al respecto, desde la ASONGD indican que en las asambleas de julio y septiembre han colaborado “solo lo imprescindible” con “una institución que recorta hasta su desaparición las subvenciones a la cooperación”. Así se lo trasladaron a la empresa consultora encargada de crear el nuevo plan director y a la Delegación de Derechos Sociales. “La necesidad de participar en la elaboración de un plan es mucha, porque nos va mucho en ello, pero estamos en un contexto en el que ni del anterior se ha presentado una evaluación final. Tampoco se puede planificar una política pública sin fondos”, remarcan.

En todo caso, tienden la mano para “sentarse y colaborar” con la Delegación de Derechos Sociales y afirman que se encuentran “en el trance de que haya un cambio y se recupere la buena relación que hemos mantenido con el Ayuntamiento hasta la fecha”, pese a que Vox considerara que este tipo de políticas públicas fueran un “gasto superfluo”. Aun así, tienen la esperanza de “volver a ese compromiso” que el gobierno de José Luis Sanz ha mostrado en años anteriores, “y que dice seguir teniendo allí donde se le pregunta”.

ASONGD recuerda que la cooperación sevillana desarrolla proyectos en 20 países de África, Sudamérica y Asia, relacionados con el acceso al agua, la igualdad de género, la salud comunitaria o la respuesta humanitaria, entre otros ámbitos, beneficiando a más de 134.000 personas. En Sevilla, además, más de 23.000 personas participaron en acciones formativas sobre derechos, democracia y desigualdad global.

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