Radiografía del vapeo adolescente: problemas de salud antes de los 18 y una industria con ganancias millonarias
Chavales que se despiertan en mitad de la noche para darle una calada a su vaper. Adolescentes que se enganchan a la nicotina casi sin enterarse. Expertos preocupados por las cada vez más evidentes consecuencias para sus jóvenes cuerpos. Fácil acceso. Y una industria que se frota las manos. “Empecé con 13 o 14 años, mis amigos del instituto también fumaban. Acabé enganchándome”.
“Tosía mucho y me costaba respirar. El médico me dijo que uno de mis pulmones se estaba encharcando, pero al dejar de fumar vaper puedo prevenir que vaya a más”. Habla Daniel Martín (@danielmrtiin_ en TikTok), un creador de contenido que hace unos meses se volvió viral por explicar las consecuencias del consumo de vapers.
Al principio, según relata a elDiario.es, lo veía como “una tontería” porque todos sus amigos lo hacían, pero también por el fácil acceso y por la publicidad de “muchos influencers”: “Se consiguen de cualquier manera”. En su caso, compraba especialmente cigarrillos de sabores a particulares que los vendían en sus casas a través de cuentas en redes.
Recientemente, le han diagnosticado un edema pulmonar. “Me asfixio por las noches, no puedo hacer una actividad normal como salir a correr con mis amigos”, continúa. Ahora quiere concienciar a otros jóvenes en redes sociales: “Deberían poner un foco en la publicidad en redes”. Como Daniel, otros jóvenes creadores de contenido en los últimos años han querido poner el foco en las consecuencias para la salud del vapeo, exponiendo su caso, que suele tener un patrón similar.
Según la última encuesta ESTUDES (Encuesta Sobre el Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias) del Ministerio de Sanidad, la mitad de los estudiantes de entre 14 y 18 años reconoce haber consumido cigarrillos electrónicos alguna vez (49,5%), con un ligero descenso de 5,1 puntos en 2025 respecto a 2023 pero con una tendencia en general ascendente desde 2014. Ahora, muchos de esos chavales que como Dani comenzaron con 13 o 14 años, ven las consecuencias.
Su testimonio podría ser ahora mismo el resumen de la situación del vapeo o consumo de cigarrillos electrónicos por parte de jóvenes en España, aunque no solo en España, también en países como Dinamarca o Reino Unido, abocados a endurecer cada vez más las leyes para intentar poner freno al aumento de su consumo.
Tosía mucho y me costaba respirar. El médico me dijo que uno de mis pulmones se estaba encharcando, pero al dejar de fumar 'vaper' puedo prevenir que vaya a más
En Países Bajos, según las conclusiones de un artículo recientemente publicado en European Journal of Pediatrics, el consumo de nicotina en este formato en adolescentes en la región se caracteriza por un “uso diario frecuente”, “consumo durante el horario escolar” e incluso “despertares nocturnos” para fumar. Es decir, que muchos adolescentes se despertarían por la noche específicamente para fumar, un signo de adicción. Pero no solo ahí, otros países como Reino Unido afrontan problemas similares. Y lo mismo fuera de Europa: Australia ya ha puesto coto al vapeo adolescente ante la alarma de salud pública.
Redes sociales, marketing y falsa sensación de seguridad
En España, es ilegal que los menores de 18 años consuman cigarrillos electrónicos, con o sin nicotina. Entonces, ¿por qué su consumo no deja de aumentar entre los más jóvenes?
Fuentes del Ministerio de Sanidad responden a este periódico: “Se achaca entre otras cosas a las estrategias de marketing de la industria para hacerlos más atractivos para la gente joven. Imagen tecnológica, diseños innovadores y variedad de aromas y sabores que intentan transmitir la sensación de que disminuyen el riesgo para la salud. También la presencia en redes y su promoción por influencers que lanzan mensajes a favor del vapeo en sus contenidos”.
Cuando empezó a extenderse y a normalizarse el uso de estos aparatos, los expertos ya pidieron no dejarse llevar por la aparente buena imagen de los mismos, que se vendían como una alternativa ‘sana’ al tabaco. Pronto se vieron las primeras consecuencias: al considerarse mejor que el tabaco, los jóvenes accedieron de manera temprana a los vapers. Pero cada vez más estudios subrayan que el vapeo en adolescentes y jóvenes es, además, una puerta a otras drogas, como el tabaco.
“Los vapers se consiguen de cualquier manera”, resume Daniel. “Compran paquetes a proveedores, crean una cuenta de insta, y vas a sus casas” a adquirirlos; pero no en estancos porque “piden el DNI”. Este joven asegura que es muy fácil conseguir estos dispositivos aun siendo menor de edad y que engancharse a ellos “le puede pasar a cualquiera” en esas edades: “Tantos colores, tantos sabores…”. Pero no solo así: también se pueden comprar con facilidad a través de páginas webs en las que, al acceder, aparece un mensaje de: “¿Eres mayor de edad?”.
Más allá de los problemas respiratorios
Uno de los huecos por los que se cuelan las empresas es la falta de estudios a muy largo plazo que dificultan conocer con exactitud las consecuencias del vapeo a lo largo de los años, como sí los hay, por ejemplo, con el tabaco convencional. Pero eso no significa que no sepamos nada sobre sus consecuencias.
“En la práctica clínica ya estamos observando efectos adversos”, explica el profesor José Luis González Larriba, jefe del servicio de Oncología Médica Hospital Clínico San Carlos y miembro del GECP (Grupo Español de Investigación en Cáncer de Pulmón).
La exposición temprana a nicotina puede alterar el desarrollo del cerebro, afectando a la atención, la memoria y el control de impulsos, además de favorecer una adicción más intensa y duradera
Entre esos efectos más frecuentes se encuentran: “Irritación de las vías respiratorias, tos persistente, aumento de infecciones respiratorias, empeoramiento de asma o bronquitis y síntomas como dolor torácico o dificultad respiratoria”. Además, indica, la nicotina que tienen muchos de esos dispositivos genera adicción y otras sustancias potencialmente tóxicas que pueden producir “inflamación pulmonar”.
Todas estas consecuencias se ven agravadas por la temprana edad de consumo. “La adolescencia es una etapa clave de maduración pulmonar, cerebral y cardiovascular”, argumenta el experto. “La exposición temprana a nicotina puede alterar el desarrollo del cerebro, afectando a la atención, la memoria y el control de impulsos, además de favorecer una adicción más intensa y duradera”.
En cuanto a los pulmones de los jóvenes, esto podría “interferir en su desarrollo normal” y “aumentar el riesgo de enfermedad respiratoria en la edad adulta”.
Para el experto, el problema es que existe una percepción generalizada de que estos aparatos son inocuos o “solo vapor de agua”, cuando en realidad tienen sustancias con “efectos perjudiciales”.
La asignatura pendiente para Sanidad: “Es necesario hacer una revisión”
En España es una de las grandes asignaturas pendientes para este año. El Ministerio de Sanidad, en su Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027 (PIT) pretende equiparar la legislación de estos dispositivos a los productos del tabaco en cuanto a su publicidad, consumo y venta. Ya es así en cuanto a su etiquetado, por ejemplo, que debe incluir un pictograma de peligro como ocurre con otros productos que contengan sustancias como la nicotina.
Sin embargo, tal y como explican desde el ministerio de Mónica García, “el tiempo transcurrido desde la aprobación del real decreto y los nuevos retos a los que nos enfrentamos han hecho” que se lleve a cabo una modificación de la normativa, recogida en el plan. Algunos de esos puntos modificados son: “la prohibición de sabores en los cigarrillos y otros productos con y sin nicotina, la restricción del contenido de nicotina en algunos productos, restricción de los espacios donde pueden consumirse, tanto en el interior como al aire libre, y la prohibición de dispositivos desechables o de un solo uso o la prohibición de su consumo a menores”.
Desde Sanidad consideran que es “necesario hacer una revisión” y avanzar en esa regulación para enfrentar este problema, sobre el que también alerta la OMS, que considera “preocupante el hecho de que estos productos hayan sido permitido en el mercado abierto como productos de consumo y se comercialicen insistentemente entre los jóvenes” en decenas de países que no han fijado una edad mínima para su compra.
Pero los expertos no solo piden regular el acceso a estos productos, sino también el marketing que utilizan las empresas, como el contenido que difunden en internet o el consumo en directo por parte de youtubers e influencers que han fumado durante años ante su audiencia, como El Rubius o Auronplay. Sanidad reconoce que es algo que les “preocupa mucho” y mencionan la última campaña institucional sobre esto, dirigida especialmente a los más jóvenes.
Sin embargo, el doctor González Larriba considera que las campañas de prevención “han sido insuficientes y, en ocasiones, van por detrás de la rápida expansión de estos productos. Por su alta penetración entre menores y su potencial adictivo, el consumo de cigarrillos electrónicos es ya un problema de salud pública que requiere una respuesta coordinada en educación, regulación y prevención”.
Ganancias millonarias
Mientras, las empresas aumentan sus ganancias. En el balance de 2025, la tabaquera Philip Morris International cerró su segundo trimestre con ventas de 10.000 millones de dólares a nivel mundial, un aumento del 6,8% para 2024. En su informe, la multinacional destacaba el avance de las “alternativas” a los cigarrillos tradicionales. Estas alternativas representan ya el 41% de sus ingresos totales. La industria tabacalera está supliendo la decadencia del tabaco convencional gracias a nuevos productos como vapeadores o bolsas de nicotina. Sobre estas últimas, con menos fama, los institutos también reportan un aumento preocupante de su consumo entre los más jóvenes.
El mensaje de la industria hacia los consumidores es que el vapeo es la mejor opción como primer paso para abandonar el tabaco. Sin embargo, los expertos advierten de que puede ocurrir justo lo contrario: que los usuarios, especialmente los jóvenes, transiten primero por el vapeo por verlo como menos nocivo y precisamente eso sea una puerta de entrada hacia el tabaco convencional u otras drogas.
Según un análisis de la Asociación Española Contra el Cáncer centrado en el vapeo a través de TikTok y publicado en 2024, el 96% de los contenidos que publican los ‘influencers’ en redes sociales son favorables al vapeo. En su informe, revelan que nueve de cada diez influencers muestran de manera explícita el dispositivo y en el 68% de los casos aparece una marca reconocible. Muchos de ellos con miles de seguidores.
Preocupación en los centros: “Desde el año pasado para acá es bastante llamativo”
Como sucede con otras sustancias, el consumo grupal es clave. Muchos empiezan a fumar porque sus amigos lo hacen y, en algunos casos, estas prácticas se llevan a cabo incluso en los centros escolares. Rosa Rocha, directora de instituto y presidenta de Adimad, la asociación de directores de instituto de Madrid, explica que aunque han notado que en los centros el consumo de tabaco “se ha erradicado casi por completo”, esto no sucede igual con los vapers: “Desde el año pasado para acá es bastante llamativo”, indica. “Incluso nos dicen que como ahora estamos más atentos se están llegando a tragar el vapor” para que no sean detectados por los docentes.
Rocha muestra su preocupación ante un problema que considera que “se está normalizando”, no solo por parte de los propios jóvenes, también en muchas ocasiones por las familias: “No da sensación ni de peligro ni de ser una sustancia tóxica perjudicial”. Ante estas situaciones, cada centro aplica el plan que considera, ya que no hay un protocolo específico.
En la Comunidad de Madrid han insistido mucho sobre el consumo de drogas. En la última reunión ya dijimos que ese tema es también preocupante pero que más o menos lo tenemos encauzados. Lo que dijimos es que nos preocupa el tema del 'vaper'
Esta alarma la están trasladando desde las asociaciones a las consejerías: “En la Comunidad de Madrid han insistido mucho sobre el consumo de drogas. En la última reunión ya dijimos que ese tema es también preocupante pero que más o menos lo tenemos encauzados. Lo que dijimos es que nos preocupa el tema del vaper”, asegura Rocha, que considera que los centros en muchas ocasiones son la primera alerta ante situaciones que pueden suponer un peligro para la salud de los más jóvenes: “En los institutos detectamos muchas cosas”.
Carmen Morillas, responsable de la asociación de Ampas de Madrid, explica que además de ese marketing potente de las empresas utilizando sabores que son atractivos para captar a este tipo de público, el contenido en redes sociales no está regulado como se debería, lo que fomenta la normalización del consumo de los cigarrillos electrónicos. “Tenemos ya hasta imágenes [de vapeo] en el mismo Senado, si lo están haciendo ahí…”, recuerda sobre el senador del PP Javier Arenas, pillado fumando un vapeador detrás de la ministra de Sanidad.
Mientras las ganancias de las empresas siguen aumentando y continúan comercializándose vapers con forma de dibujos animados, los expertos advierten cada vez más de qué pueden esperar los chavales que caigan en el consumo de estos aparatos. Y muchos, precisamente, intentan utilizar las redes sociales como contrapeso a contenidos que muestran los cigarrillos electrónicos como algo inocuo. Un ejemplo es el del divulgador David Callejo, que explicaba recientemente a través de un vídeo publicado en redes sociales que incluso un consumo de unas pocas semanas puede tener graves consecuencias para la salud de los adolescentes.
Para los próximos años, explica el oncólogo José Luis González Larriba, si los datos y la tendencia continúa en ascenso entre los jóvenes, se prevé que con el paso del tiempo “aparezcan más problemas pulmonares crónicos y posiblemente cardiovasculares, especialmente en quienes comenzaron a consumir a edades muy tempranas y de forma mantenida”. Sustituiremos una imagen por otra: de los adolescentes que fuman a la salida del instituto a los menores que fuman cigarrillos electrónicos creyendo que lo que recorre sus pulmones es agua pero dañando igualmente su organismo y su desarrollo.
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