Castilla-La Mancha cierra por primera vez las casas de apuestas en el nivel máximo de alerta regional
Primero fue el cierre perimetral de la provincia de Ciudad Real, luego la generalización de las medidas nivel 3 en Albacete y las medidas generalizadas en Toledo. Y finalmente, el confinamiento de todos los municipios de Castilla-La Mancha. Todo en menos de una semana. Y fue sólo con la implantación de medidas tan severas cuando vino también decretado el cierre de casas de apuesta, bingos o similares. Hasta ahora, los establecimientos de este tipo se mantenían abiertos, incluso cuando se cerraban los interiores de hostelería. En este caso, en las casas de apuestas sólo se cerraba la parte dedicada a hostelería, pero sí se mantenía las zonas de juego.
José Luis García Gascón, coordinador de Podemos en la región, ha recalcado que la situación ha sido “absolutamente indignante” respecto a las casas de apuestas. “García-Page y su equipo han seguido en todo este tiempo la misma línea que han llevado desde que están en el poder: consentir y facilitar que la lacra que afecta a nuestros barrios, jóvenes y personas vulnerables crezca en nuestra región aprovechándose de vacíos legales y de un problema tan grave de salud pública como es la adicción al juego”, afirma Gascón.
En este sentido, explica que el problema de la adicción al juego ya era “grave” antes de la pandemia, y que se ha “acrecentado” al permitir que las casas de apuestas sigan abiertas, “en las zonas con una tasa de contagio muy elevada”. “Este despropósito fue aprobado por el gobierno de García-Page en la Resolución 2020/9126, de 5 de noviembre de 2020, y fue mantenido por el ejecutivo con la Resolución 2020/10446, de 2 de diciembre de 2020”, lamenta.
Escribe Francisca Bravo