Los recién llegados a Ceuta: “Lo único que quiero es reunirme con mis hermanos en Barcelona”
Cientos de jóvenes marroquíes han pasado su primera noche en Ceuta durmiendo al raso o deambulando por las calles de la ciudad, que amanecieron con los accesos a muchos garajes cubiertos de cartones utilizados por los recién llegados para resguardarse durante una madrugada húmeda de levante. No es el plan de vida con el que Annas y Rochdi se echaron al agua el lunes por la tarde, cuando la llegada de miles de compatriotas que había comenzado poco después de la medianoche anterior llegó a su punto más alto.
“Venimos a buscar una vida mejor, para salir de la miseria, y yo si no la encuentro en Ceuta lo haré en la península, pero a Marruecos no voy a volver”, dice convencido Annas, barbero en Tetuán hasta ahora. “12 horas al día trabajando” para llevar a casa “mil dirhams (cerca de 100 euros) al mes”.
Ha hablado con ellos Gonzalo Testa.