El Ministerio de Salud australiano admite que la variante ómicron podría ser más leve aunque no hay datos concluyentes
El jefe médico del Ministerio de Salud australiano, Paul Kelly, ha afirmado este jueves que la nueva variante ómicron del coronavirus podría ser más leve que otras anteriores, aunque subrayó que aún no hay datos concluyentes.
“Estamos muy pendientes ahora de esto. La mayoría de los casos, fuera de Sudáfrica, han sido viajeros jóvenes y con buena salud”, reconoció el experto, quien reiteró que la gravedad de la nueva variante continúa siendo un interrogante hasta que no haya más datos clínicos.
Australia, donde de momento se han detectado siete casos de la variante ómicron, es uno de los países menos afectados por la COVID-19, con unos 210.000 contagios acumulados y 2.000 muertos, gracias a una política temprana de cierre de fronteras y restricciones estrictas. El pasado lunes, las autoridades australianas retrasaron la apertura parcial de las fronteras hasta el 15 de diciembre tras detectar los primeros casos de la nueva variante.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció este miércoles que las vacunas antiCOVID podrían ser menos eficaces ante la nueva variante, pero insistió en que no debe cundir la alarma, aclarando que seguirían protegiendo de formas graves de la enfermedad. En su informe epidemiológico semanal, la OMS, indica que algunas mutaciones de ómicron “podrían aumentar su capacidad de transmisión y/o permitirle cierto grado de escape a la inmunidad”.
Informa EFE